04
Enero

* Colombia: ¿Bailando con el enemigo?

Escrito por  Zheger Hay Harb
Publicado en Notimundo

En una de las zonas de concentración de la guerrilla, los miembros de las FARC organizaron un festejo y, como ocurre cada vez que los colombianos nos reunimos con cualquier motivo, desde un bautizo hasta un mitin político, la cosa terminó en baile.

El asunto no habría pasado de ser anecdótico, si no fuera porque en el video que registra el festejo, aparecen varios verificadores de Naciones Unidas, debidamente identificados con el chaleco con logo de esa organización, bailando con las guerrilleras.

Inmediatamente el Centro Democrático, que nunca ha condenado la alianza más que probada de militares y congresistas de su partido -y, antes de la creación de éste, de aliados de Alvaro Uribe- con paramilitares, ahora se han mostrado escandalizados porque consideran indigno y parcializado el comportamiento de los encargados de monitorear el cese del fuego. ¿Protestan porque se hubieran aliado los de la ONU con las FARC para planear un atentado? No, protestan porque bailaron, en una celebración que, como muestra el video tan ampliamente difundido, para los guerrilleros era la última que tendrían como grupo armado.

No les oímos a estos críticos una voz de protesta cuando hace unos meses los paramilitares aparecieron para impedir la restitución de unas tierras despojadas a campesinos y se saludaron muy amigablemente con los policías que estaban ahí para garantizar que la restitución se hiciera efectiva. Pero claro, cuando los militares y políticos uribistas se aliaron con los paramilitares no era para bailar sino para perpetrar masacres y eso nunca les pareció grave; ahora, en cambio, se rasgan las vestiduras porque unos funcionarios de la ONU se sumaron a un baile y se escandalizan diciendo que ese organismo ha roto su imparcialidad, siendo que por primera vez en más de cincuenta años hay una tregua real, verificada, mantenida de manera impecable por la guerrilla.

En vez de alegrarse por la impresionante baja en el número de muertos que deja esta guerra, no saben cómo armar escándalo a ver si vuelven a prenderla. Hace dos días, el cavernario gobernador de Antioquia dijo que los guerrilleros estaban llevando menores y prostitutas a sus sitios de concentración, lo cual se demostró que era falso: se trataba de familiares de los guerrilleros en trance de desmovilización que iban a visitarlos.

La ONU, con la bobería que la caracteriza cada vez que quiere mostrarse políticamente correcta -o sea casi siempre- una vez se armó el escándalo salió a decir que el comportamiento de sus verificadores era “inapropiado”. ¿Y por qué es inapropiado? ¿Alguien puede asegurar que cuando se reúnen los representantes de la ONU con los miembros del gobierno, o en los casinos con los militares no se toman un vino, una cerveza, escuchan música y de pronto bailan?

Me consta que varios altos representantes de la ONU destacados en este país han terminado sus misiones como consumados bailarines contagiados por la costumbre colombiana de bailar hasta con oír rodar un plato. Y nunca había oído que alguien cayera en la gazmoñería de decir que actuaban de manera “inapropiada”.

En vez de ese chorro de babas la ONU ha debido mantenerse en que sus representantes estaban participando de un momento de sano esparcimiento de personas que estaban comprometidas en abandonar para siempre las armas. En ningún momento del video se ve que los observadores internacionales estén haciendo de la vista gorda ante alguna irregularidad; simplemente se sumaron al festejo.

¿Les hubiera parecido mejor que los de la ONU se comportaran como esos delegados de la entidad oficial de Rifas, Juegos y Espectáculos que aparecen en televisión con cara de póker para querer aparecer como que están muy vigilantes para que en los sorteos no se haga trampa?

La reunión que comentamos se dio en un municipio de la costa caribe, rumbera, bulliciosa, que pasa todo el año preparando el carnaval desde antes de que termine el anterior y que no conoce otra forma de festejar que con la música y el baile. Ello no fue obstáculo para que la semana anterior se celebrara ahí una reunión con participación de guerrilleros, alcaldes y personeros para discutir de manera abierta y democrática asuntos de la concentración de guerrilleros y su relación con las autoridades y la población de la zona que tanto ha padecido con este largo conflicto por comportamientos –esos sí- inapropiados de todas las partes involucradas.

La risa es privativa del ser humano y el baile, por lo menos como ese del video, también. No reírse no es sinónimo de seriedad, nadie piensa que las vacas sean serias porque no se ríen, en cambio la falta de sentido del humor es sintomática de problemas graves del comportamiento. Sobre eso se han escrito estudios muy sesudos; recordemos nada más El Nombre de la Rosa, de Eco y La Broma, de Kundera.

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