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09
Abril

De las seis de mesas de trabajo en el Foro de la Sociedad Civil. En dos de ellas, se produjeron irregularidades que fueron denunciadas en conferencia de prensa por representantes de la sociedad civil.

En la Mesa “Participación Ciudadana”, los participantes condenaron la complicidad del Comité Organizador con “sujetos no legitimados, enemigos históricos de las causas populares”. La Mesa “Gobernabilidad Democrática” se mantuvo activa con nuevos relatores y facilitadores elegidos por consenso… “Cuba no se ha retirado del Foro de la Sociedad Civil”, ratifican los cubanos.

Yoerkis Sánchez, diputado y miembro de la delegación cubana, ratificó que Cuba no se ha retirado del Foro de la Sociedad Civil.

“Cuba no se ha ido del Foro de la Sociedad Civil; Cuba ya está discutiendo, haciendo aportes. Donde han estado los mercenarios los hemos sacado; donde no han estado, ha habido debate, ha habido respeto”, aseguró.

Dijo que los cubanos tienen un mandato de más de 2000 organizaciones sociales, “que no íbamos a discutir con mercenarios pagados. Nosotros no nos sentamos a dialogar con mercenarios”.

 

A continuación las declaraciones de los participantes en ambas mesas de trabajo:

 

Mesa Participación Ciudadana

 

Declaración de principios de la sociedad civil reunida en la Mesa de Participación Ciudadana en el Foro de la Sociedad Civil y Actores Sociales de la 7ma Cumbre de las Américas.

 

Sala Cristal, Hotel Panamá, Panamá, 9 de Abril de 2015

 

Los representantes de la sociedad civil y actores sociales de Ecuador, Nicaragua, El Salvador, Panamá, México, Colombia, Venezuela, Cuba y Chile reunidos en el Mesa de Participación Ciudadana de la Sociedad Civil y Actores Sociales, con la presencia de los facilitadores designados por el Comité Organizador Maribel Jae de Panamá y Jorge Arguindegui de Argentina, declaramos luego de un debate transcurrido en armonía:

 

- Denunciar la no acreditación de varios representantes de la sociedad civil de América Latina que aplicaron y fueron aceptados.

 

- Condenar la complicidad del Comité Organizador para facilitar la reunión de sujetos no legitimados, enemigos históricos de las causas populares que se pretenden erigirse como representantes de una  sociedad civil que los repudia y que abandonaron el espacio oficial de la mesa, y no permitieron esperar a que se acreditaran todos los representantes de la sociedad civil aplicados al mismo. Ellos no representan a nuestros pueblos.

 

- Exigir la acreditación de los actores sociales y miembros de la sociedad civil que no han sido acreditados, así como denunciar la ofensa de un armar un foro paralelo.

 

- Declaramos que no se instaló la Mesa de Participación Ciudadana en el Foro de  la Sociedad Civil y Actores Sociales en el espacio oficial, en presencia de los facilitadores del evento designados para ello por los organizadores.

- Rechazar el intento de agresión a los compañeros de la delegación de Ecuador por parte de César Ricaurte, de Funda Medios, ONG financiada por la USAID, que promueve el Golpe de Estado en Ecuador.

 

-Exigir que los organizadores del evento declaren ilegítimo a la Mesa paralela que se ha intentado construir para desconocer la verdadera representación de la sociedad civil y actores sociales de nuestra América.

 

-Proclamar nuestra firme decisión de construir nuestra América unida, independiente y soberana, con mecanismos tan potentes de integración como la CELAC.

 

- Agradecer a los cofacilitadores designados por el Comité Organizador el acompañamiento en la Sala.

 

Dado en el Salón Cristal del Hotel Panamá, día 9 de abril de 2015.

05
Abril

Manos amigas me hicieron llegar este audio en el que se revela cómo Micaela Hierro Dori, dirigente del Centro de Investigación y Capacitación de Emprendedores Sociales (CICES), comunica a mercenarios de origen cubano los detalles de una operación encubierta contra Cuba, financiada por el Departamento de Estado –según sus propias palabras-, y encaminada a realizar acciones provocativas contra la Isla en el marco de la VII Cumbre de las Américas.

El audio es elocuente y desnuda el papel provocador de esta ciudadana, encargada de desarrollar el Segundo Foro Regional Juventud y Democracia, el cual se efectuará entre los días 6 y 7 abril en el Hotel Continental, en Panamá.

Este evento provocador es financiado por el Fondo Nacional para la Democracia (NED por sus siglas en inglés) y se pone al descubierto cómo el propio Departamento de Estado de los Estados Unidos, así como otras entidades, conspiran tras bambalinas para presionar a diferentes delegaciones juveniles latinoamericanas, en general, así como a las delegaciones cubanas, en particular, para que pidan se reconozca e incluya a los supuestos representantes de la inventada sociedad civil –entiéndase como tal a los grupúsculos de la contrarrevolución interna-, dentro de los diálogos bilaterales entre Cuba y EEUU.

La celebración de este evento días antes de la realización de la VII Cumbre de las Américas trata de abrir un espacio provocativo, el cual será sobredimensionado luego en los foros paralelos a este evento.

Micaela Hierro Dori reconoce tácitamente disponer del apoyo de los EEUU, así como de determinadas personas dentro de las estructuras gubernamentales de Panamá.

Se sabe que esta ciudadana argentina participará en Panamá como agente desestabilizador, junto al dirigente de CADAL, Gabriel Salvia, así como junto a su actual protegida: la mercenaria de origen cubano Rosa María Payá.

En este audio, Micaela Hierro Dori explica lo sucedido con varios jóvenes contrarrevolucionarios cubanos en Veracruz, en ocasión de celebrarse la Cumbre Iberoamericana en México, sobre lo cual enfatiza lo siguiente: “… en Panamá va a ser distinto, porque vamos a ser nosotros los organizadores del evento grande de la Juventud y Democracia. Eso es lo que voy a hablar mañana bien con Karla, de Freedom House, y estoy viendo también con el donante ver si nos dan algo de dinero extra del Departamento de Estado, porque ellos quieren armar algo grande…”

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

 

Audio: http://www.4shared.com/web/embed/file/8Kwb2-LBba

05
Abril

La contundente declaración que ha realizado el secretario general de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), el ex presidente colombiano Ernesto Samper, reclamando el cese de las bases militares extranjeras instaladas en países de América Latina y el Caribe causó, como era de esperar, el consiguiente impacto regional e internacional.

La instalación de bases militares, aéreas o navales por parte de Estados Unidos en los territorios que siempre consideraron como su “patio trasero”, así como las pertenecientes a otras ex metrópolis coloniales europeas que hoy las conservan bajo el mando de la OTAN, constituyen una larga historia que tuvo su clímax durante los años de la llamada “guerra fría”.

El manido pretexto de la “amenaza extra continental chino-soviética”, sirvió a los gobiernos estadounidenses con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial para incrementar su presencia y ejercicios militares, de una u otra forma, prácticamente en todos los países de Nuestra América, logrando numerosos acuerdos bilaterales de defensa y en 1947 articular el titulado Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que codificó el compromiso militar de la región con Estados Unidos, bajo su hegemonía y control.

El triunfo de la Revolución Cubana aterrorizó a los yanquis, convirtiendo al TIAR en instrumento idóneo para golpes de estado, conspiraciones y conjuras siniestras, en el vano afán de aplastarla y restituir el dominio imperialista sobre Cuba, evita el contagio de soberanía y dignidad hacia los países de la Patria Grande.

La guerra de las Malvinas, en 1982, dio el puntillazo al funesto TIAR, cuando la administración Reagan traicionó descaradamente el supuesto compromiso con América Latina y apoyó con todos los medios la acción militar británica contra Argentina, poniendo fin al mito de la “amenaza chino-soviética” y desnudando los verdaderos propósitos del pacto imperial.

El cambio de época experimentado por América Latina y el Caribe a partir de la Revolución Bolivariana de Venezuela marcó los funerales del TIAR. Cada vez son más los gobiernos de la región que se pronuncian acerca de su anacronismo y se niegan a servir de comparsa al Imperio.

El reciente pronunciamiento del secretario general de UNASUR planteando la necesidad de poner fin a la instalación de bases militares extranjeras, la inmensa mayoría de Estados Unidos, resulta, además, consistente y coherente con la proclamación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, según aprobaran unánimemente los países integrantes de la CELAC.

El carácter de Zona de Paz que ha alcanzado Nuestra América estará siempre en peligro mientras Estados Unidos, un país en constantes conflictos y agresiones armadas, tenga bases militares en nuestros países y disponga de ellas a su antojo.

02
Abril

Un 2 de abril, pero hace 33 años, inició el conflicto bélico por la soberanía de las Islas Malvinas, que tuvo su punto de partida el 3 de enero de 1833, cuando el Reino Unido ocupó ilegalmente ese territorio y desalojó a las autoridades argentinas impidiendo su regreso.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1960 calificó la ocupación como un caso colonial especial e instó a Gran Bretaña a poner fin al colonialismo.

Por su parte, en 1977 Gran Bretaña decide no concertar por la soberanía y organiza la “defensa” de las islas. A partir de 1981, el Gobierno de Argentina emite varias propuestas para negociar el tema de la soberanía, pero Gran Bretaña no accede.

Inicio del conflicto bélico Los constantes desacuerdos entre Argentina y Gran Bretaña dan origen a un conflicto armado que inició el 2 de abril de 1982 cuando las fuerzas argentinas desembarcaron en las islas durante 74 días. No obstante, el 14 de junio de ese año los ingleses volvieron a usurpar las islas.

Esta ocupación justificó la instalación de una base de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el Atlántico Sur. A finales de 1998, la cancillería argentina pidió a las Naciones Unidas participar como mediador entre Londres y Buenos Aires.

Desde entonces Argentina ha buscado por medios pacíficos recuperar las islas tomando en consideración los principios del Derecho Internacional.

Pese a la permanente voluntad de diálogo por parte del Gobierno argentino, el Reino Unido no ha tomado en cuenta el llamado de la comunidad internacional para reanudar las negociaciones de la soberanía.

Pese a la permanente voluntad de diálogo por parte del Gobierno argentino, el Reino Unido no ha tomado en cuenta el llamado de la comunidad internacional para reanudar las negociaciones de la soberanía.

 

Acciones actuales

 

Recientemente, la presidenta argentina, Cristina Fernández, aseguró que el Gobierno británico utiliza las Malvinas para justificar su inversión en gastos militares. En un comunicado, la mandataria señaló que rechaza categóricamente que Argentina sea una amenaza para las Malvinas.

Por su parte, el canciller argentino, Héctor Timerman, calificó como una provocación la decisión de Gran Bretaña de reforzar militarmente las Islas Malvinas y aseguró que el Gobierno de ese país apuesta por el diálogo y al derecho internacional.

En ese momento también señaló que presentará la denuncia ante el Comité de Descolonización de Naciones Unidas para “seguir demostrando que América Latina y el Caribe han decidido ser una zona de paz”. "Argentina no tiene hipótesis de conflicto con ningún país del mundo mientras que Gran Bretaña está continuamente en estado de guerra en algún lugar del mundo", enfatizó Timerman.

En noviembre pasado, el Gobierno argentino rechazó las maniobras militares que Gran Bretaña realiza en las Malvinas y afirmó que el lugar debe ser una zona de paz.

 

El dato

 

El conflicto bélico duró 74 días de los cuales durante 33 días hubo combates; 654 argentinos perdieron la vida. La mayor parte de las bajas argentinas ocurrieron por acción de la artillería británica y el cañoneo naval.

Treinta y tres países apoyan el reclamo argentino. Entre tanto, la Unión de las Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el Mercado Común del Sur (Mercosur)  también han sumado su voz de apoyo.