03
Diciembre

Conmovedor e inolvidable traslado de las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz

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Hoy, acto masivo en Santiago

 

SANTIAGO, Cuba, 2 de diciembre.- Después del conmovedor e inolvidable traslado de las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, por el itinerario que rememoró el recorrido de la Caravana de la Libertad en enero de 1959, este sábado a las siete de la noche se realizará un acto de masas en la Plaza Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, en el que el aguerrido pueblo santiaguero, junto a una representación de las provincias orientales rendirán homenaje póstumo al líder histórico de la Revolución.

En el memorable acto estarán presentes mandatarios y personalidades de diferentes partes del mundo. Harán uso de la palabra dirigentes de las organizaciones de masas, sociales y de la Unión de Jóvenes Comunistas, en representación de nuestro pueblo.

Las palabras centrales ser√°n pronunciadas por el General de Ej√©rcito Ra√ļl Castro Ruz, Primer Secretario del Comit√© Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

La televisión y la radio cubanas transmitirán en vivo este acto.

 

Fidel cruzó victorioso el territorio tunero

 

LAS TUNAS, Cuba, 2 de diciembre (Por Leidys Labrador Herrera, cortes√≠a de Granma).- Sesenta a√Īos se cumplieron de aquel d√≠a memorable en que desembarc√≥ la luz de la libertad que portaba el Yate Granma. Un hombre de preclaro pensamiento tocaba tierra cubana dispuesto a hacer una Revoluci√≥n, y la historia gustosa le abr√≠a los brazos para acogerlo ya para siempre en su seno.

Fue en este d√≠a que el Comandante en Jefe pis√≥ una vez m√°s tierra tunera, y lo hizo con la misma gloria e hidalgu√≠a que lo acompa√Īaron aquel 3 de enero de 1959, en que cruz√≥ por Las Tunas la Caravana de la Victoria. En aquel entonces, los barbudos surcaron la madrugada, hoy, el eterno sol de esta Isla ilumin√≥ nuevamente al hombre eterno, al que ni la misma muerte cree haberse llevado.

Cerca de las once la ma√Īana, el cortejo f√ļnebre toc√≥ tierra tunera en el poblado de El Yunque, zona lim√≠trofe con la provincia de Camag√ľey. Una hora y media despu√©s, pasaba frente a la Plaza Martiana del municipio cabecera, desde donde el Ap√≥stol pareci√≥ mirar orgulloso, una vez m√°s, a quien desafiando a la injusticia hizo realidad sus sue√Īos.

Noventa banderas cubanas, portadas por jóvenes, ondearon desde la plaza, para demostrar la continuidad de su legado en las nuevas generaciones. Fotografías, banderas del 26 de Julio, palabras escritas en los rostros, fueron algunos de los modos que encontraron los tuneros para decirle al héroe de la Sierra, cuánto lo aman y amarán por siempre.

Miles de hijos e hijas de esta gloriosa tierra que prefiri√≥ ser quemada antes que esclava, acompa√Īaron, desde ambos lados de la carretera a Fidel, que esta vez no caminaba en su forma f√≠sica, sino multiplicado entre la multitud que lo aclam√≥ como tantas otras veces. ¬°Yo soy Fidel!, ¬°Hasta Siempre Comandante! o ¬°Hasta la Victoria Siempre!, fueron algunas de las consignas que enarbolaron ni√Īos, j√≥venes, mujeres y ancianos, todos agradecidos eternamente a su L√≠der.

Los testimonios de quienes vivieron este inolvidable momento son la prueba fehaciente de que el dolor hoy se troca en compromiso.

Para el combatiente Alejo Paz P√©rez, hoy Fidel se ha vuelto 11 millones. √Čl asegur√≥ que hoy despidi√≥ a su jefe, al hombre cuyas √≥rdenes, por el bien de la patria, seguir√° hasta el d√≠a de su muerte.

Brayan Alexis Moreno Fuentes apenas tiene seis a√Īos, pero quiso estar en este momento junto a su abuela. Aunque a√ļn es muy peque√Īo, dice sin titubeos, ¬ęyo quiero mucho Fidel, y sus ideas seguir√°n vivas en mi coraz√≥n¬Ľ.

Yurina Labrada Caballero, asegura que lo que el Comandante nos ense√Ī√≥ perdurar√° a trav√©s del tiempo. ¬ęYo me siento como su hija, y he venido a rendirle homenaje, porque eso hacen los hijos que aman a sus padres¬Ľ.

Los trabajadores de la salud, quienes han llevado las banderas de la solidaridad y el internacionalismo a todas partes del mundo, acudieron tambi√©n para decir un hasta siempre al l√≠der de la Revoluci√≥n. Xiomara Mercantete, a nombre de sus compa√Īeros, dijo a Granma que ¬ęFidel para nosotros es todo y no hablamos de √©l en pasado, lo nombramos en presente porque sencillamente no ha muerto, √©l camina entre su pueblo, inunda las calles con su grandeza¬Ľ.

No pod√≠an los pioneros, mayor tesoro de la patria, faltar a esta cita con el Comandante en Jefe. La pionera de sexto grado, Claudia Mar√≠a V√°zquez Berm√ļdez, asegura que siente un gran dolor y orgullo al mismo tiempo, porque para ella, este fue un encuentro con Fidel. ¬ęDonde quiera que est√©, debe tener la confianza de que nosotros los vamos a seguir¬Ľ.

Las muestras de respeto y cari√Īo hacia el eterno joven rebelde, se dejaron escuchar hasta la comunidad de Ca√Īada Honda, en el municipio de Majibacoa, donde el pueblo de Vicente Garc√≠a lo despidi√≥, para que fuera recibido por los patriotas holguineros. Sin embargo, flotando en el aire quedar√° por mucho tiempo esa m√°xima que asegura, Comandante en Jefe, ¬°Ordene!

 

En revista, desde el armón

 

HOLGU√ćN, Cuba, 2 de diciembre (Germ√°n Veloz Placencia).- No se puede decir que por esta ciudad transitaron los restos mortales de Fidel. Imbatible, abrazado por la bandera cubana, el Comandante lleg√≥ sobre un arm√≥n para pasar revista a las misiones cumplidas por sus huestes populares desde que instal√≥ la esperanza en millones de corazones en enero de 1959.

Avanz√≥ a lo largo de un tramo de algo m√°s de 84 kil√≥metros y no se le escap√≥ detalle alguno. En Buenaventura encontr√≥ mujeres, hombres, ni√Īas y ni√Īos conmovidos. Ignor√≥ las l√°grimas de los consternados y cal√≥ sus mentes. Cargaban m√°s alegr√≠as que pena.

Sin mediar palabra alguna, toda esa gente formada en dos largas hileras le dijo que el poblado y sus alrededores son en extremo diferentes con respecto a lo que observ√≥ a su paso por all√≠ 57 a√Īos atr√°s. Unos le confirmaron que ten√≠an un policl√≠nico y salas de rehabilitaci√≥n; otros, con igual orgullo, le contaban sobre la vigorosa red de centros educacionales, entre ellos, las instalaciones de las escuelas en el campo que ahora se transforman en comunidades agr√≠colas.

El periodista Ricardo Gual aseguró que la emoción ensambló el encuentro.

En Las Calabazas, como sucedi√≥ en la entrada a Maceo, en el cruce de San Andr√©s, Brisas de Yareyal y El Coco, fue saludado por varios centenares m√°s de compatriotas. Fidel supo que eran ganaderos, agricultores, maestros, ingenieros, m√©dicos‚Ķ La multitud le dijo: ‚Äú¬°Somos eso y mucho m√°s gracias a usted!‚ÄĚ.

Continu√≥ la marcha. Pas√≥ frente a los edificios del Centro Escolar Mixto ‚ÄúCalixto Garc√≠a‚ÄĚ. No tuvo dudas sobre el futuro de los alumnos de las ense√Īanzas primaria, secundaria, preuniversitaria y polit√©cnica reunidos all√≠. Inmediatamente aparecieron los locales del otrora Regimiento 7 de la tiran√≠a de Batista. Los compatriotas lo saludaron llev√°ndose marcialmente la mano a la frente. Sonri√≥ al recordar que las barracas se transformaron, primero, en aulas, y con el paso del tiempo, en la comunidad Oscar Lucero.

Enardecidas, le juraron lealtad eterna Neldis Serrano Zaldívar, doctora, y Carmen Rosa Leyva Sosa, trabajadoras de un círculo infantil.

A su paso por el monumento de Las Seis Columnas, reverenci√≥ a compa√Īeros del Movimiento 26 de Julio masacrados por la soldadesca batistiana.

Ciudad adentro, puso la vista en todos los que lo aguardaban y la detuvo por instantes en la residencia de los estudiantes de medicina. A Adel Pe√Īa, uno de los futuros galenos, le pareci√≥ que el eterno guerrillero tambi√©n miraba sobre los √°rboles, en direcci√≥n al Hospital Lenin, el cual inaugur√≥ el 7 de noviembre de 1965.

Continuó avanzando el Comandante. Calculó el punto de ubicación de La Periquera, en el centro de la urbe. La visitó el 26 de febrero de 1959.

Cuando intent√≥ evocar los compromisos contra√≠dos en aquel momento, otra vez mujeres y hombres le aseveraron, entre otras cosas, que el suministro de electricidad ya no depend√≠a de una peque√Īa estaci√≥n generadora y que la universidad hab√≠a renacido vigorosa y fiel a la Revoluci√≥n. Su paso adquiri√≥ mayor gallard√≠a.

Fueron minutos que atesorar√°n siempre Andr√©s Mart√≠n, trabajador de Copextel, y Kamila Herrera, pionera de ocho a√Īos.

Al rato tom√≥ una carretera nueva, de varias v√≠as, raz√≥n por la que estuvo a punto de pasar por alto la entrada a la bater√≠a de grupos electr√≥genos que inaugur√≥ el 26 de julio del 2006, el mismo d√≠a que comenzaron las dolencias por las que decidi√≥ dejar sus cargos y entregar el mando de la Revoluci√≥n a Ra√ļl.

Varias veces se volte√≥ hacia Bir√°n, el terru√Īo natal. Jorge Luis Berm√ļdez y su peque√Īo Jorge Alejandro le prometieron que le cuidar√°n los cedros y naranjos plantados por Angel Castro y Lina Ruz, as√≠ como todo lo material y espiritual que cre√≥, porque su obra es patrimonio de la naci√≥n.

Irrumpi√≥ en Cacocum, pero antes, entre muchas edificaciones, distingui√≥ la f√°brica de tubos pl√°sticos, la planta productora de muebles sanitarios y azulejos, la renovada recapadora de neum√°ticos y el aeropuerto internacional Frank Pa√≠s. Felices, porque les ense√Ī√≥ a labrar la dignidad, las personas no quisieron demorarlo. Prefirieron que siguiera a su r√°pido encuentro con Mart√≠, en Santiago de Cuba.

Quienes vivimos la imborrable jornada, aseguramos que anunció nuevas y victoriosas contiendas. Lo vimos en su eterno ánimo rebelde y en su hábito de evaluar los retos para embestirlos. Era 2 de diciembre. Como en la travesía del Granma, del pecho le brotaba una intensa luz redentora.

 

Cuba, un Granma tripulado por sus jóvenes

 

Dos generaciones, en códigos similares, hablan sobre Cuba, a propósito de este 2 de diciembre, aniversario 60 del desembarco del yate Granma

LA HABANA, Cuba, 2 de diciembre (Por Lissy Rodríguez Guerrero).- Es 2 de diciembre de 1956 y el expedicionario más joven del yate Granma, Arsenio García Dávila, co­mienza a desandar en una punta de mangle llamada Los Cayuelos, a dos kilómetros de la playa Las Coloradas.

La traves√≠a que emprendi√≥ el 25 de noviembre ha sido dif√≠cil, mas no en vano. Quiz√° en el fondo lo sabe y por eso no pierde las esperanzas. Veinte primaveras ten√≠a entonces y una sed de libertad que le encog√≠a el coraz√≥n con cada injusticia; como aquella vez en que, por falta de dinero para comprar medicamentos, casi ve morir a un hermano en su natal G√ľines.

El Granma ven√≠a m√°s cargado de sue√Īos que de armas ‚ÄĒafirma contundente a la altura de sus 80 a√Īos, en una habitaci√≥n repleta de fotos que reproducen fragmentos de la historia‚ÄĒ, y fue lo m√°s grande que me pudo ocurrir como joven y ser humano que quer√≠a cambiar la realidad desesperante que estaba viviendo.

Hijo de campesinos, pobre, obligado desde peque√Īo a abandonar la es¬≠cuela para ayudar en el sost√©n de su familia, dependiente de co¬≠mercio, men¬≠sajero, cobrador, rebelde revolucionario‚Ķ De Arse¬≠nio pue¬≠¬≠den decirse muchas cosas; as√≠ como de aquel muchacho en el que cuaj√≥ el deseo de la lucha, la necesidad    de la lucha en su esp√≠ritu rebelde. Pero una palabra lo define todo: conciencia.

Sufríamos la explotación, la discriminación de aquella época y eso me fue formando la idea de que había que hacer algo, apunta.

 

Libres o m√°rtires, junto a Fidel

 

El 15 de mayo de 1955 salen Fidel y sus compa√Īeros de lucha de la c√°rcel  de Isla de Pinos y, pocos d√≠as despu√©s, el ingeniero, amigo y revolucionario Francisco Val¬≠d√©s Ginebra lleva a Ar¬≠senio a conocer al l√≠der de la Re¬≠voluci√≥n.

¬ęMe entrevist√© con √©l en un apartamento en la calle 23 y 18. Re¬≠cuerdo que fue muy impresionante cuando estuve frente a √©l, cuando me estrech√≥ la mano. Estaban Ra√ļl, Almeida, Melba, Montan√©. Me hizo muchas preguntas sobre mi familia y mi trabajo¬Ľ.

Desde ese momento, el Movi¬≠miento 26 de Julio cont√≥ con otro imprescindible que pronto tuvo la misi√≥n de llevar a M√©xico un mensaje y dinero al Comandante, para el aseguramiento de la expedici√≥n. ¬ęQu√©¬≠date, que dentro de poco nos vamos¬Ľ, fueron las palabras que taladraron la mente del joven Ar¬≠senio, como un disparo de compromiso, un regalo de la vida, un halago.

Luego, vinieron los rigores de la preparaci√≥n, las vicisitudes, las tensiones de los √ļltimos d√≠as antes de par¬≠tir‚Ķ Hasta que por fin, una em¬≠bar¬≠caci√≥n peque√Īa en busca de la libertad se lanz√≥ desde la ensenada de Tuxpan, en el puerto de Veracruz, ¬ęsin botes auxiliares por si naufrag√°bamos, ni armamento para luchar contra una nave a√©rea o de superficie de la tiran√≠a¬Ľ. Pero con ganas indomables de vencer.

Tensiones que subían con cada rayo de sol caracterizaron la travesía. De esos días de zozobra, Ar­senio escoge relatar aquel en que interceptaron una frecuencia de la marina y se conocen las acciones del alzamiento en Santiago de Cu­ba.

¬ęRecuerdo a Fidel pegado a aquel aparatico de radio y diciendo que querr√≠a tener alas para poder estar junto a ese pueblo y los l√≠deres de la operaci√≥n¬Ľ.

En aquel espacio reducido, dise√Īado para 14 personas donde hab√≠a 82, la dedicaci√≥n era completa. Jun¬≠to a ellos, adem√°s, uniformes, me¬≠dicinas, el alimento necesario. Pa¬≠samos situaciones cr√≠ticas, pero no hab√≠a espacio a la protesta, a la in¬≠disciplina ‚ÄĒcomenta‚ÄĒ entre per¬≠sonas que, como promedio, ten√≠amos 25 a√Īos.

Otro momento dram√°tico result√≥ la ca√≠da al agua de Roberto Roque N√ļ√Īez, cuando asediaba el mal tiem¬≠po y sali√≥ en la b√ļsqueda de los destellos del Faro de Cabo Cruz. En el silencio de la noche se escuch√≥ ¬°hombre al agua! ‚ÄĒrese√Īa Ar¬≠se¬≠nio‚ÄĒ. Fidel da la orden de encontrarlo. Cuando por fin lo logramos, el Comandante improvis√≥ un discurso y se entonaron las notas del Himno Nacional.

¬ęComo ves, este contingente es¬≠taba impregnado de poes√≠a, de cari√Īo, de amor. Fidel nos dio una lecci√≥n de sentido humano: no pod√≠amos dejar a su suerte a ning√ļn compa√Īero, aun a sabiendas de que en esas circunstancias, con solo un fa¬≠llo, pod√≠amos perder mucho.

¬ęEl d√≠a del desembarco, cuando identificamos la vegetaci√≥n de nuestra patria, encallamos a unos 40 me¬≠tros del mangle en un terreno fangoso. Ven√≠an 12 o 13 compa√Īeros en un estado f√≠sico muy deteriorado y tuvimos que cargar su armamento. Lue¬≠go vimos al primer campesino, √Ān¬≠gel P√©rez Rosabal, la caricatura de la miseria, quien nos confirm√≥ que es¬≠t√°bamos en territorio nacional¬Ľ.

 

LOS FUSILES SON LAS IDEAS

 

Cuba es ‚ÄĒal decir de Arsenio‚ÄĒ un ¬ęGranma multiplicado¬Ľ y sus tripulantes los j√≥venes que llevan en la sangre el proceso revolucionario. En¬≠tre ellos se encuentran la oficial Orisbelis Hurtado y el camilito Adri√°n Deynes, quienes participar√°n en el desfile por el aniversario 60 del de¬≠sembarco del yate Granma y D√≠a de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), que ha tenido que posponerse para el 2 de enero del 2017, porque la hora es de honrar a quien gest√≥ esa epopeya.

Ella de un batall√≥n de infanter√≠a en Ciego de √Āvila y √©l, de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, de Ma¬≠ya¬≠be¬≠que; ambos consideran que defender el futuro de esa nave triunfante es el principal derrotero de esta generaci√≥n.

Si le preguntan qu√© significar√° desfilar al lado de aquellos rebeldes barbudos, el pr√≥ximo 2 de enero, Adri√°n ratifica que ¬ęun gran orgullo¬Ľ. ¬ęSiento que estoy relevando el camino que ellos trazaron¬Ľ.

Por su parte, ella sostiene que ¬ęvelar√° por la Patria como lo hicieron los expedicionarios para que fuera soberana¬Ľ.

¬ęRepresentar a Cuba co¬≠mo lo hicieron las FAR, Fidel y Ra√ļl, salir adelante a pesar del bloqueo, estudiar y el trabajo pol√≠tico-ideol√≥gico: esas son las misiones de los j√≥venes de hoy¬Ľ, expresa Adri√°n.

Y esas son certezas que Arsenio comparte, porque ¬ęcuando una idea es justa, la llevamos adelante y la impregnamos en la gente, es imposible destruirla¬Ľ. A prop√≥sito, en el compromiso y las ra√≠ces que hab√≠a echado la idea de Fidel resume los factores que llevaron a la victoria definitiva de enero de 1959, y el motor impulsor que signific√≥ el desembarco del yate Granma.

¬ęLa Revoluci√≥n fue la realizaci√≥n de un sue√Īo que cre√≠a imposible, que ve√≠a a muy largo plazo. La alegr√≠a nos sorprendi√≥ a todos. Record√© a mi familia, que llegaba el momento de verlos, y contarle lo mucho que aprendi√≥ este hijo de campesinos¬Ľ.

Sesenta a√Īos despu√©s, Arsenio confirma que la trayectoria fue dif√≠cil, pero no en vano. La defensa de la Patria es el principal reto. Y los fusiles de hoy son las ideas, dijeron todos los entrevistados de alguna manera; dos generaciones que ha¬≠blan en c√≥digos similares sobre el futuro de Cuba, como si fueran na¬≠vegando un nuevo yate Granma.

 

Quien siembra para el espíritu, cosechará vida eterna

 

Fidel nos ense√Ī√≥ a creer, a tener fe. Y ese sentimiento puesto en otros fue de a poco abarc√°ndolo

Como parte del pueblo de Cuba, la feligresía de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba experimenta conmoción y comparte el mismo dolor que el resto de sus compatriotas por la partida de Fidel, quien, a través de su pensamiento y acción, vivió con total apego a los principios que por siempre guiaron su conducta.

Coinciden en que Fidel fue un incorregible sembrador de justicia a favor de los pobres y excluidos de la tierra, y en los corazones de quienes, por sus desvelos y sus infatigables luchas, alcanzaron la dignidad que les hab√≠a sido arrebatada. Su vida no termina sino que se prolongar√° por la eternidad, pues como dice un pasaje b√≠blico: ¬ęEl que siembra para el Esp√≠ritu, del Esp√≠ritu cosechar√° vida eterna¬Ľ (6,8)‚Ķ

Nos alegramos por haber podido compartir su tiempo y su vida, y tenemos la convicción de que Fidel, desde la eternidad, nos continuará guiando con su pasión y sus bríos en esta lucha por establecer el reino de la justicia divina en la Tierra, aseguran.

También la Iglesia Morava en Cuba envía sus más sinceras condolencias por la muerte del Comandante, quien fue ejemplo de justicia, paz, y amor en su lucha por la dignidad del ser humano.

La muerte nunca triunfar√° sobre su recuerdo, afirman, y a su vez, elevan sus oraciones al Dios de la vida para que llene de fuerza y paz a los familiares y a todo el pueblo cubano que conservar√° siempre su legado.

Que descanse en Paz Fidel Castro Ruz y sea abrazado por la misericordia de Dios. Ben­diciones para todo el pueblo. Así dicen los Misioneros Claretianos de la Delegación Inde­pendiente de Antillas, presentes en Cuba.

Y desde la Iglesia Misión Evangélica Mun­dial llega el más sincero pésame a los familiares y a la dirección del Partido y el Gobierno por la desaparición física del líder histórico de la Revolución Cubana, quien deja a tantas generaciones de cubanos su profunda influencia e innegable legado.

De igual forma, la Iglesia Evang√©lica de Confesi√≥n Luterana comparte el dolor por la p√©rdida irreparable y manifiesta su acompa√Īamiento y compromiso de darle continuidad al legado que Fidel le deja a su pueblo, legado bien definido en el Concepto de Revoluci√≥n.

Evocando las palabras b√≠blicas: ¬ęComo han ca√≠do los valientes, descansar√°n de su trabajo pero sus obras siguen con ellos¬Ľ, la Iglesia Evang√©lica Libre expresa sus condolencias y reconoce que los pensamientos y las ideas de Fidel est√°n presentes. Y a ese sentimiento se suman la Asamblea Espiritual Nacional y la Comunidad Baha‚ÄôI de Cuba, quienes dedican oraciones especiales por su progreso espiritual en los mundos divinos.

Como creyentes deseamos el eterno descanso al compa√Īero Fidel. ¬°Hasta Siempre!, dice P. Massimo Nevola, en representaci√≥n de la Liga Misionera Estudiantil Italiana. Con su pueblo, se√Īala, este gran hombre ha representado una fuerte y concreta esperanza a lo largo de muchos a√Īos para los pobres en todo el Mundo. Ha representado una alternativa y una espina para los poderosos de nuestra √©poca. ¬ęEstamos convencidos que los puntos principales de la Revoluci√≥n seguir√°n adelante. Con humildad y orgullo declaramos nuestra amistad al pueblo cubano y a su Re¬≠vo¬≠luci√≥n¬Ľ.

Alafin de Oy√≥, l√≠der Yoruba en Nigeria hace presentes sus condolencias a todos los hermanos en Cuba, al igual que el Rev.Vi¬≠talino Si¬≠milox, quien, en nombre del Consejo Ecu¬≠m√©¬≠nico Cristiano de Guatemala, muestra su solidaridad ante el sensible fallecimiento de la persona que ¬ęnos inspir√≥ en nuestra lucha revolucionaria, sin renunciar a nuestra Fe Cristiana. Y como legado del Comandante Fidel Castro llevaremos adelante la defensa de la vida y dignidad de todas y todos¬Ľ.

 

La generosidad de nacer para nosotros 

 

Tras firmar el juramento del concepto de Revoluci√≥n, la Premio Nacional de Literatura, Carilda Oliver Labra admiti√≥ que la partida f√≠sica del Comandante en Jefe ‚Äúes un dolor que no puedo todav√≠a interpretar‚ÄĚ

LA HABANA, Cuba, 2 de diciembre (Por Ventura de Jes√ļs y Eduardo Palomares Calder√≥n).- Fidel vuelve sobre sus pasos de gigante, a andar la tierra a la que tanto am√≥ y dedic√≥ su vida. En su traves√≠a se siembra en cada pueblo, renace en el coraz√≥n de la gente que acude a su encuentro emocionada y comprometida.

√Čl es como ese suelo donde germina la conciencia del cubano, sostuvo la poetisa Carilda Oliver Labra, una de las personas que mejor descifr√≥ la naturaleza indomable y el genio del l√≠der revolucionario en su juventud.

Tras firmar el juramento del concepto de Revoluci√≥n, la Premio Nacional de Literatura admiti√≥ que la partida f√≠sica del Comandante en Jefe ¬ęes un dolor que no puedo todav√≠a interpretar, crece desde una profundidad implacable‚Ķ¬Ľ.

Midiendo, con su ya legendaria mirada de ojos azules, dijo que ¬ęquiz√° all√≠ donde todos tenemos nuestra ra√≠z m√°s honda, all√≠ desde donde absorbemos la vitalidad m√°s esencial de nuestro ser como naci√≥n, subyace este esp√≠ritu poderoso, esta naturaleza elemental que alguna vez tuvo la generosidad de nacer para nosotros, de concretarse en carne y ardiente palabra¬Ľ.

Y entonces, Carilda fue m√°s lejos: ¬ęTal vez si nos miramos bien adentro, si tenemos la sagacidad de observarnos con limpieza podemos encontrar una altivez, una fuerza, un espacio turbulento que es fundamentalmente el sitio en el cual se han originado los cubanos ejemplares.

¬ęHablar de su vida, de lo que ya representa para millones de personas, puede parecer casi un acto de vanidad, porque √©l ni siquiera le pertenece a los cubanos totalmente. Convertido en un ciudadano del mundo ha repartido su presencia luminosa, haciendo suya las causas desesperadas de esos pobres de la tierra, de esos menesterosos con quienes nos ense√Ī√≥ a compartir nuestra propia suerte a trav√©s de acciones de solidaridad¬Ľ.

La intelectual matancera, autora de ese √©pico poema Canto a Fidel, diana de guerra indisolublemente ligada a la epopeya hist√≥rica de la Revoluci√≥n Cubana y a ese hombre extraordinario, resumi√≥ con mayor aliento: ¬ęYo estoy segura que tenemos algo m√°s que su imagen convertida en s√≠mbolo de la rebeld√≠a y de la resistencia. Nos queda la sensaci√≥n de su presencia interminable, esa certidumbre de que para encontrarlo no es necesario recordar, porque como dije al principio est√° metido en nuestros √°tomos como la ra√≠z en la tierra¬Ľ.

Amante de todo simbolismo, de lo m√°gico y lo real, el cercano encuentro del Comandante en Jefe Fidel Castro con el H√©roe Nacional, Jos√© Mart√≠, a√Īade para F√°tima Patterson, directora del Grupo de Teatro Estudio Macub√°, una nueva fortaleza para los santiagueros y su Ciudad Hero√≠na.

Fidel le dijo una vez, desde el parque C√©spedes, a este pueblo: ¬ę¬°Gracias Santiago!¬Ľ, y qu√© podemos decirle nosotros a este hombre con quien tenemos una infinita deuda, que va desde la libertad que nos leg√≥ hasta una obra integral que nos dignifica en todo el mundo, expres√≥ la tambi√©n destacada actriz.

¬ęDe la cultura podr√≠an hablarse muchas cosas, porque no hay en su campo hecho mayor que la Revoluci√≥n misma, pero recuerdo las veces en que coincid√≠ y pude dialogar con √©l en congresos de la Uneac, que no hab√≠a inquietud por √≠nfima o motivaci√≥n personal, a la que no le diera respuesta y seguimiento.

¬ęLuego tuve el gran orgullo de estar y disfrutar su presencia en el 7mo. Congreso del Partido, donde a trav√©s de sus ideas y convicciones nos transmitiera ese legado que lo hace imponente y nos da a todos un segundo aire, para encauzar las transformaciones del pa√≠s en las dif√≠ciles circunstancias que vive el mundo¬Ľ.

Todo ello, ante su desaparición física, enfatiza, reclama un momento para repensar qué hacer en gratitud a este gran hombre que nos ha dado tanto, y que gracias a la vida es nuestro, de los cubanos, y por si fuera poco ha elegido en este instante al Santiago de Cuba que tanto amó.

¬ęY a la casa museo de alguien que tanto se identificara con √©l ‚ÄĒdel Frank Pa√≠s a quien calific√≥ el m√°s √ļtil de los combatientes‚ÄĒ fui con mis vecinos de Los Hoyos, como no puede ser de otra manera para los santiagueros en cada barriada, a reafirmarle con una r√ļbrica que le ser√© fiel, y decirle de coraz√≥n: ¬°Gracias, Fidel!¬Ľ.

 

Fidel multiplicado en la ruta de la libertad

 

LAS COLORADAS, Granma, 2 de diciembre (Por Darelia D√≠az Borrero).- En medio de la madrugada, 82 j√≥venes descendieron de la nave, se dieron un ‚Äúchapuz√≥n de historia‚ÄĚ y desafiaron la larga pasarela adornada por mangle que marca el punto por donde desembarcaron, hace 60 a√Īos, los expedicionarios del yate Granma, liderados por Fidel Castro, para tejer el camino hacia la libertad definitiva.

Los nuevos expedicionarios, entre los que se encontraban integrantes de la Ruta Juvenil 60 Aniversario del Desembarco del yate Granma, j√≥venes pertenecientes a distintos sectores de los 13 municipios granmenses y trabajadores destacados de la industria niquel√≠fera de Moa, en Holgu√≠n, repitieron a su paso ‚Äú¬°Yo soy Fidel!‚ÄĚ, porque saben que el l√≠der de la Revoluci√≥n Cubana renace multiplicado en millones de cubanos, comprometidos con su legado.

Vestidos de verde olivo, los biso√Īos continuaron por todo el sendero manifestando su certeza de que el Comandante en Jefe no se ha ido, s√≥lo emprendi√≥ su viaje hacia la eternidad, desde donde continuar√° trazando los destinos de la naci√≥n.

En declaraciones a la prensa, uno de los j√≥venes expedicionarios, Runisel Alejandro Garc√≠a, de 25 a√Īos, coment√≥ que esta posibilidad de reeditar el desembarco le permiti√≥ dibujarse en la mente la real odisea que vencieron los 82 tripulantes originales del yate Granma.

‚ÄúAhora, al sentir la sofocaci√≥n, tras realizar la ruta a trav√©s de un sendero de hormig√≥n que se construy√≥ en la d√©cada de 1980, comprendo mejor la tenacidad de aquellos combatientes que despu√©s de navegar siete d√≠as, tuvieron que pasarse dos horas cruzando mangles con una carga pesada en los hombros‚ÄĚ, destac√≥.

Convencidos de la clara presencia del Comandante en Jefe y agitando banderas cubanas, los biso√Īos irrumpieron en la ic√≥nica explanada del Monumento Las Coloradas.

La escenificación sirvió de preámbulo a un acto patriótico en el cual cantos, poemas, danzas y oratorias evocaron el hecho que reinició la guerra por la definitiva liberación de la isla y resaltó la impronta del Comandante en Jefe.

En la ocasión, en la que confluyeron el dolor y el compromiso, se recordó que procedentes de Tuxpan, México, los 82 expedicionarios del yate Granma, liderados por Fidel Castro, arribaron el 2 de diciembre de 1956 a un punto cercano a la playa Las Coloradas, del actual municipio de Niquero, en la provincia que ahora lleva el nombre de la embarcación.

Con ese hecho naci√≥ el Ej√©rcito Rebelde, antecedente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y principal fuerza de la guerra popular que dos a√Īos despu√©s derroc√≥ a la tiran√≠a de Fulgencio Batista, e inici√≥ cambios sociales sin precedentes en el pa√≠s.

Gelquis Ricardo del Toro, primer secretario del comit√© provincial de la Uni√≥n de J√≥venes Comunistas en Granma, coment√≥ que quiso la coincidencia hist√≥rica que, justo a 60 a√Īos de la salida del yate de M√©xico, el Comandante en Jefe emprendiera su traves√≠a hacia la inmortalidad.

‚ÄúPero ese patriota excepcional siempre estar√° entre nosotros, porque la obra de la Revoluci√≥n es inmensa, porque la sangre derramada por los mejores hijos de la naci√≥n no fue en vano, y porque esta Patria se resume en un nombre: Fidel‚ÄĚ, signific√≥.

El l√≠der de la Revoluci√≥n Cubana ha partido nuevamente en el ‚ÄúGranma‚ÄĚ, pero esta vez lo acompa√Īan m√°s de 11 millones de expedicionarios, dispuestos a hacer los mayores sacrificios para mantener vivo su legado, resalt√≥ el capit√°n Angel Duniel Rodr√≠guez, organizador de la Uni√≥n de J√≥venes Comunistas en la Regi√≥n Militar Granma.

En la ceremonia 60 jóvenes de la provincia recibieron el carné que acredita su militancia en las filas de la vanguardia política de las nuevas generaciones de cubanos.

Presidieron el acto, entre otros, Federico Hernández, miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en Granma y Manuel Santiago Sobrino, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular.

 

Fidel sabía preguntar como nadie

 

El Comandante en Jefe solía recibir a las delegaciones cubanas que regresaban exitosamente de eventos deportivos en el exterior

LA HABANA, Cuba, 2 de diciembre (Por Sigfredo Barros Segrera).- Verano de 1993, en horas de la noche. Es­ce­nario: Consejo de Estado, en la Plaza de la Re­volución. El equipo Cuba de béisbol acababa de arribar a la Patria luego de otra exitosa actuación en tierras foráneas. Y el anfitrión no podía ser otro que el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Con una gran sonrisa recibió Fidel a la de­legación. Uno por uno les fue estrechando la mano y preguntando cada detalle del evento, la calidad de los rivales, cuál había sido el juego más difícil, cuál el momento decisivo en el partido por la medalla de oro. Nada escapaba a su natural curiosidad.

De repente siento una voz que pronuncia mi nombre. Era Lázaro Valle, el derecho lanzador capitalino, quien estaba conversando con el líder de la Revolución y me pedía ayu­da para explicarle cómo se sacaban las diferentes estadísticas de pitcheo.

¬°En menudo problema me hab√≠a colocado Valle! Llegu√© junto a Fidel y me impresion√≥ ver que parec√≠a m√°s alto y robusto de lo que realmente era. Pose√≠a una personalidad magn√©tica, que obligaba a su interlocutor a prestarle completa atenci√≥n. Hablaba bajito y, a cada respuesta m√≠a, llegaba una nueva pregunta. Afor¬≠tu¬≠na¬≠damente sal√≠ airoso del trance y me despidi√≥ con un ¬ęmuchas gracias por su explicaci√≥n¬Ľ, frase que nunca olvidar√©.

***

Mayo de 1999. Escenario: estadio La¬≠ti¬≠noamericano. Una ma√Īana extremadamente calurosa serv√≠a de ambiente al entrenamiento del equipo Cuba que se aprestaba a jugar un desaf√≠o calificado de hist√≥rico frente a un elenco de las Grandes Ligas, los Orioles de Baltimore.

Cuando los integrantes del grupo de prensa llegamos al Latino ya Fidel estaba all√≠. No era el primer entrenamiento que presenciaba, empe√Īado en no perderse un detalle de la preparaci√≥n del equipo. A pesar del ardiente sol, permanec√≠a sentado en un palco detr√°s de home con varios de los t√©cnicos de la selecci√≥n a su lado. Hubo un momento simp√°tico, cuando dos de sus ayudantes fueron a colocar un toldo en el palco para protegerlo del sol, y √©l se neg√≥ alegando que no quer√≠a parecerse a un jeque o un zar.

Al filo del mediodía el entrenamiento finalizó. Fidel se levantó del palco y, casi inmediatamente, nos avisaron a los periodistas, agrupados en los palcos de primera base, que Fidel quería conversar con nosotros.

Quiso la casualidad que yo fui el primero en salir del palco y, cuando me di cuenta, el estaba al lado mío. Me echó el brazo por encima y comenzó a preguntarme cómo yo veía el trabajo de preparación del equipo. Recordé la experiencia anterior y traté de ser lo más conciso posible, explicándole la capacidad de bateo y de defensa de los jugadores.

Cuando abord√© el √°rea de pitcheo le ex¬≠pres√© mi preocupaci√≥n por ser la parte me¬≠nos fuerte del conjunto, con muy pocos lanzadores relevistas y casi ning√ļn zurdo. Me contest√≥: ¬ęEs verdad. Pero tenemos un zurdito por ah√≠ que puede salir a sacar unos cuantos outs. De los dos juegos podemos ganarle uno¬Ľ, profetiz√≥ Fidel. Y as√≠ fue. Cuba cay√≥ 2-3 en el primer juego de 11 entradas de duraci√≥n y derrot√≥ a los Orioles 12-6 en el segundo.

Dos conversaciones. Suficientes para dar­me cuenta de que Fidel sabía preguntar como nadie.

 

Firman Alicia Alonso y el colectivo del Ballet Nacional el Juramento de ser fieles al concepto de Revolución

 

Con anterioridad al conocerse el deceso del Comandante en Jefe, la directora general del BNC resalt√≥ la importante ayuda de Fidel al ballet cubano que ofreci√≥ siempre con cari√Īo y respeto

LA HABANA, Cuba, 2.- Alicia Alonso, los bailarines y miembros de la compa√Ī√≠a danzaria cubana firmaron en la Casa del Alba Cultural firmaron, el pasado 30 de noviembre en horas de la ma√Īana, el compromiso de ser fieles al concepto de Revoluci√≥n del reci√©n desaparecido L√≠der hist√≥rico de nuestro pa√≠s.

Con anterioridad al conocerse el deceso del Comandante en Jefe, la directora general del BNC resalt√≥ la importante ayuda de Fidel al ballet cubano que ofreci√≥ siempre con cari√Īo y respeto. ¬ęEl legado hist√≥rico que nos deja, inmenso y abarcador, est√° tambi√©n ampliamente representado en la cultura cubana. Por eso, por siempre y para siempre, decimos ¬°Gracias Fidel!¬Ľ afirm√≥ la directora del Ballet Nacional de Cuba en un comunicado, circulado a todos los medios de prensa.

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