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25
Marzo

A pocos días de celebrarse en Panamá la VII Cumbre de las Américas, donde se espera con ansiedad la presencia de los presidentes de Cuba y Estados Unidos- por ese solo hecho se recordará como un evento histórico- se incrementan en Miami las pugnas entre los partidarios de la nueva política del ejecutivo norteamericano con relación a Cuba y aquellos que se oponen bajo los mismos argumentos de la vieja política, probadamente fracasada.

Ha trascendido, aunque no expandido, que el Departamento de Estado está preparando y financiando a un grupo bien seleccionado de supuestos opositores internos, varios de ellos ya de gira por países de América Latina y Europa, que según sus criterios, representarían en los Foros de la Cumbre que organiza la OEA, la verdadera Sociedad Civil Cubana, en detrimento de aquellos legítimos representantes de organizaciones sociales, de masas y asociaciones reconocidas legalmente en Cuba.

Sin embargo, para varias organizaciones de cubanos radicadas en la Florida- pertenecientes a la Asamblea de la Resistencia-, ninguna de esas delegaciones constituye la Sociedad Civil Cubana; una por responder a los designios del Gobierno norteamericano y la otra por estar alineada a los intereses del Gobierno cubano.

En sintonía con esas consideraciones y enaltecidas por congresistas y senadores anticubanos, las organizaciones agrupadas en la Asamblea de la Resistencia, entre ellas, el Directorio Democrático Cubano, Mar por Cuba, Junta Patriótica, Brigada 2506, Alpha 66, Consejo por la Libertad de Cuba, Grupos de Ex Presos, 30 de Noviembre, Cuba Independiente y Democrática, Movimiento Democracia y figuras aislada como Luis Enrique y Darsi Ferrer – no son hermanos-, se afanan por intentar llegar a Panamá, conscientes que hay un antes y un después.

Y es que las que no estén allí, poco podrán influir en el futuro de Cuba. No es que no vayan a recibir financiamiento, pues todo hace indicar que recibirán algo para que participen en algunas escaramuzas a conveniencia. Pero no serán tenidas en cuenta para un protagonismo significativo. Se han percatado que la balanza se está inclinando hacia actores nuevos y no tan nuevos, pero que transitan aceleradamente en el nuevo escenario, ante el agotamiento de los que ya no tienen nada nuevo que exhibir como no sea romper discos en la calle 8, ya sea con aplanadora o armando griterías.

En tanto eso, pretenden llevar a Panamá a otro grupo de “delegados”, tanto radicados en la isla como en la diáspora, a los que consideran sus legítimos representantes y del pueblo cubano de a pie. Hacerse presentes y visibles es vital para el futuro por lo planean otros eventos interno, coincidentes con el de Panamá, para lo cual han convocado a sus diezmados seguidores.

Y esto es otro tema de controversia, pues un grupo quiere que los escasos fondos de que disponen se pongan en función de los opositores internos, pero otros no se quieren perder la fiesta panameña, tal es el caso Janisset Rivero, del DDC y Silvia Iriondo de MAR por Cuba, cuya organización e integrantes por su vestuario y el telón propagandístico que usan en sus actividades pueden ser confundidas como miembros del grupo terrorista ISI.

Miembros de estos grupos comentan que los escogidos por la Casa Blanca –en su mayoría opositores internos- y particularmente los más favorecidos (Manuel Cuesta Morúa, Juan Antonio Madrazo Luna, Kirenia Núñez, Laritza Diversent, Dagoberto Valdés, Rosa María Payá…) son individuos de élite, que aprovecharán la ocasión para lucirse, obtener protagonismo y los recursos logísticos y financieros que antes les daban las instituciones federales y privadas norteamericanas a las organizaciones en el exterior, con el fin de lograr la “transición democrática de Cuba”.

Según fuentes bien informadas, en lo que sí tienen razón es que en el caso cubano la OEA seleccionó la “delegación” que escogió Estados Unidos para representar a Cuba sin tomar en cuenta a la Asamblea de la Resistencia, es decir, que sus seguidores internos como Antunez, Berta Soler, Martha Beatriz Roque, entre otros, no fueron aceptados como participantes en los Foros de la “Sociedad Civil y Actores Sociales”, y el de “Jóvenes”.

Lo de la Soler no tiene precedentes y hay bastante rechazo por ella tanto en Washington como en Miami. Ella se creyó en serio que era la Líder y que podía hacer plantones a los norteamericanos (a la Jacobson por ejemplo). Lo cierto es que aún subsiste porque han empleado mucho dinero y con compromiso contraído no se puede desmontar en dos minutos, pero de que tiene sus días contados…..

Por ello, es que la Asamblea de la Resistencia llevará un grupo a Panamá por su cuenta a manifestarse contra los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, en un denominado “el Foro Paralelo de los cubanos”. Sin embargo, no están conscientes que a lo mejor ni tan siquiera pueden salir del aeropuerto, pues con la magnitud del aparato de seguridad que se mueve con los presidentes Barack Obama y Raúl Castro, la ciudad quedará prácticamente paralizada. O simplemente se harán invisibles.

Obvio que la gran prensa estará centrada especialmente en las figuras de ambos mandatarios, sus actividades y movimientos; por lo que difícilmente se ocupará de cubrir un evento paralelo como el que planifican.

Ante la situación actual, ya aparecen sus propios disidentes –de la Asamblea- que sostienen que el “exilio político histórico” en su conjunto es poco atractivo y tendrán que ser muy creativos de lo contrario van a perecer, pues no pueden competir con el proyecto del Gobierno Norteamericano de crear una “sociedad civil cubana independiente” a su manera.

El punto crítico- como siempre- es el dinero que circula hoy por una ruta diferente a la suya.

Para competir con el proyecto del gobierno norteamericano de crear una Sociedad Civil agrupada en la” Plataforma de Integración Cubana”, algunos de los miembros de la Asamblea de la Resistencia están convocando al “Acuerdo por la Democracia en Cuba”, del cual nunca formaron parte. Un engendro de hace casi 20 años de antigüedad, que se firmó en la ciudad de Lubin, Polonia en 1998 y que luego trataron de darle nueva vida en el 2007, sin resultados notables. Algunos líderes del exilio tienen una visión más realista y lo llaman “Acuerdo por la Demagogia en Cuba”, considerando que solo se volverán promesas y ahí quedará todo.

La Asamblea de la Resistencia gestiona, desesperadamente, el financiamiento para este viaje a Panamá, a través de la Freedom House, el Instituto Republicano Internacional, la Fundación Valladares, el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), la Fundación para los Derechos Humanos, el Partido Popular Español (PP), y el empresario de origen cubano Leopoldo Fernández Pujals, Elena Larrinaga De Luis directiva de la Federación Española de Asociaciones Cubanas (FECU) y la Democracia Cristiana chilena.

Es un “charquero” a lo cubano, en el que unos tiran para un lado y otros tiran para otros y el denominador común es que cada uno hala para si. Esa dinámica no cambió.

El gallinero está alborotado, porque decirle escenario le da una altura conceptual y académica que no le pega. Solo hay que explorar por Internet para conocer las luchas intestinas que libran y no es exactamente por métodos de lucha; es sobre todo, por protagonismo y financiamiento.

Su existencia se debe al dinero que reciben desde diversas instituciones del Gobierno norteamericano, de sus aliados en terceros países, y de organizaciones vinculadas a acciones terroristas contra su propio país.

Y entonces, cuando de tales dimes y diretes se trata; Berta se quita la chancleta y dice que ella es la que manda porque sí, que la que no vote por ella no cobra, y que hay que pasar por encima de su cadáver; y si Antunez se quita el sellito con la bandera norteamericana; y si la otra salió embarazada y tuvo que regresar a Cuba; y si el otro fue a entrenar y decidió vivir en Miami; y si otra engañó al marido. Pero de todo esto no se habla, porque Miami ni acepta tarros ni pugnas internas. En fin, de que Sociedad Civil Independiente del pueblo cubano están hablando?

24
Marzo

Este 24 de marzo se cumplen 15 años del inicio de los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia. Con motivo de la fecha, dos periodistas de RT —la serbia Jelena Milincic y la estadounidense Anissa Naouai— tratan de describir los horrores de la guerra.

Durante la Operación Fuerza Aliada, que duró 78 días entre el 24 de marzo y el 10 de junio de 1999, la OTAN lanzó un total de 2.300 misiles contra 990 objetivos y 14.000 bombas sobre el territorio de Yugoslavia, un país que se desintegró tras una serie de conflictos étnicos en los años 90 y que en 1999 formaban solo las actuales Serbia y Montenegro.  Sólo en la capital, Belgrado, cayeron 212 bombas.

"Se podía saber por el sonido si un avión llevaba armas a bordo o no. Conocíamos todo tipo de armas, todo tipo de bombas y de aviones. Todos nosotros nos convertimos en expertos", cuenta la corresponsal de RT Jelena Milincic, quien junto con su familia y sus amigos está entre los que vivieron los horrores de aquellos días de guerra. 15 años después viajó a Serbia junto con su compañera de trabajo, la estadounidense Anissa Naouai, para tratar de desvelar una verdad sobre aquellos sangrientos días que hasta ahora permanece oculta para muchos. Su búsqueda quedó recogida en el documental exclusivo de RT 'Зашто? ¿Por qué?'.

"Una importante ciudad europea fue sometida a un ataque aéreo y me cuesta mucho imaginar que tan solo unos pocos estadounidenses sabían lo que estaba ocurriendo. Incluso ahora, 15 años después del ataque, no creo que muchos estadounidenses sean capaces de señalar a Serbia en el mapa y explicar por qué bombardearon este país", comenta Anissa. 

Estos dos meses y medio de ataques aéreos incesantes se cobraron la vida de más de 2.000 civiles, 88 niños entre ellos, y dejaron 6.000 heridos. Pero estos datos no son más que frías cifras. Detrás están las tragedias humanas y 15 años después estas heridas abiertas siguen doliendo. "Se suele pensar que con el tiempo todo se hace más leve, un hombre es capaz de olvidarse de muchas cosas insignificantes, pero de esto, no sé… no es lo mismo que cerrar un libro y decir 'es horrible'. Es imposible olvidarlo", cuenta Zoran, uno de los testigos de los bombardeos de Belgrado.

Un taxista capitalino recuerda cómo la guerra entró en su vida: "Vivo en el barrio donde cayó la primera bomba. Mi mujer estaba viendo una serie mexicana y yo estaba en la terraza. De repente, escuché una explosión y vi humo. La alarma aérea empezó a sonar solo 20 minutos más tarde".

El 12 de abril de 1999 la OTAN bombardeó un tren de pasajeros que pasaba por un puente en las cercanías de la ciudad de Niš. "Sentimos el impacto de la explosión y vimos las llamas y las chispas que salían de las ruedas del tren. Iba a tanta velocidad que se levantó medio metro por encima del suelo. No sé cómo pudimos quedarnos sobre los raíles. Oí el ruido de la explosión y salté del tren. En aquel momento la explosión hizo estallar los cristales. No vi nada más que polvo. Solo quería sobrevivir. Me eché a correr y oí acercarse los aviones de nuevo. Luego una explosión más y gritos y gemidos de la gente que pedía socorro. ¿Qué pasaría si sus civiles sufrieran lo mismo? No lo entiendo y no hay respuesta para esto. No hay excusa", cuenta uno de los pasajeros. 

"Nuestro compañero se tiró del tren conmigo. Tenía mucho miedo. En aquel momento, le cayó encima una bomba y lo hizo volar en pedazos. Es algo que me atormenta: si el primer misil fue un error, ¿por qué se lanzaron otros tres después?", comenta su amigo. En el ataque fallecieron 15 personas (al menos esas fueron las que los médicos lograron identificar) y otras 44 resultaron heridas. Hasta ahora muchos pasajeros de aquel tren continúan dándose por desaparecidos.

"La televisión serbia forma parte de la máquina de matar de Milosevic igual que los militares", declaró el entonces portavoz del Pentágono, Kenneth Bacon, y el 23 de abril de 1999 misiles de crucero destrozaron la sede de la cadena RTS en Belgrado, matando a 16 trabajadores del canal, principalmente personal técnico. "Yo estaba a 10 metros de la sala de control donde impactó la bomba. Estábamos en una sala de redacción grande y entonces el marco de la puerta cayó encima de mi mesa y sobre mis piernas. Era terrible. Como si fuera un terremoto. Enseguida empezó a caer polvo por todas partes. Entonces nos dimos cuenta de que era un ataque contra nosotros… Un par de minutos antes, me estaba comiendo un pastel de manzana con un muchacho que murió", recuerda una de las empleadas de RTS por aquel entonces. La cadena volvió a emitir desde una localización secreta unas 24 horas después del ataque. En honor a las 16 víctimas mortales, frente al edificio están plantados 16 árboles.  

Según Anissa, una situación así a finales del siglo XX "es algo inconcebible". "Trato de imaginar qué sensación produciría llegar al trabajo, entrar en la sala de redacción y convertirse en el objetivo de un ataque. Eso es traspasar el límite entre la guerra de información mediática y la guerra real", comenta.

Los bombardeos de la OTAN afectaron a unas 40.000 casas residenciales, más de 300 escuelas y más de 20 hospitales, entre ellos el hospital capitalino Dr. Dragiša Mišović–Dedinje. "Vivíamos en la zona de Nuevo Belgrado, en la orilla del río Sava. Cuando empezó el bombardeo, mi mujer estaba embarazada de siete meses. Estaba preparado para todo: si hubieran destruido el puente, la habría llevado en lancha. El día que mi mujer dio a luz a nuestro segundo hijo, yo estaba en el hospital con ella. Salí a la calle y me quedé a la espera de que me dijeran que todo estaba bien. De repente, oí el sonido de la bomba que se acercaba cada vez más y más en dirección al hospital. Al final pude localizarlos: mi mujer estaba llorando. Una enfermera me agarró de la mano, me llevó con ella y me enseñó a unos seis o siete bebés. Me entregó a dos bebés y me dijo: 'Venga, ayúdame a llevarlos al sótano'", cuenta un hombre que estuvo aquel día 20 de mayo de 1999 en la clínica. Según él, su segundo hijo, que nació durante aquel bombardeo, asegura que se acuerda de lo que sucedió y que en sus sueños a veces aparece en medio de una batalla.

En el ataque murieron 10 personas, la sección infantil y la de maternidad sufrieron daños. "Lo peor para mí es ver a los niños morir cuando quedan heridos tras un bombardeo. Vi a niños que se quedaron sin brazos, sin piernas, con la cabeza sangrando. Soy un profesional, pero me lo tomo muy a pecho. Es difícil superar esto", confiesa uno de los médicos que trabajaba en el lugar.

Múrino es un pueblo diminuto en el territorio del actual Montenegro. Un bombardeo de la OTAN se cobró las vidas de seis de sus vecinos, incluidos tres niños. Ocho más resultaron heridos. "La OTAN para mí no es más que la organización terrorista de EE.UU. ¡¿Por qué nos bombardearon?! No éramos un blanco militar, no hicimos nada para provocarles. Era un lugar pequeño y pacífico. Y mataron a nuestros niños", exclama el padre de Miroslav, uno de los niños muertos.

"Vivíamos en Pristina [la capital de Kosovo]. Lo que me daba más miedo eran los terroristas del Ejército de Liberación de Kosovo que operaban en esta zona. Y fui yo, yo insistí en que fueran las cuatro a Múrino. Por eso estaban allí. Dos hijas mías y dos de mi cuñada. Yo organicé el viaje y las llevé", explica el hombre, que perdió en el ataque a una de sus hijas y a su sobrina, con lágrimas en los ojos. "Las dos niñas más pequeñas estaban cerca de la escuela y las otras dos corrieron junto a Miroslav que también murió. A eso de las 21 horas, escuché por la radio que habían bombardeado Múrino y que habían muerto seis personas, incluyendo refugiados de Pristina. Y allí fue cuando me enteré. ¡¿Por qué tuvo que pasar?!", dice.

"No querían dejarme verlo. Me decían que mejor que lo recordara como era antes. Su padre fue a verlo. Pero todo lo que vio fueron pedazos. Le faltaba un trozo de la cabeza. No tenía brazos ni piernas. ¡Malditos! ¡Ni el monstruo más cruel haría tal cosa! Lo pusieron en una bolsa de plástico y la bolsa la pusieron en un ataúd, sin ropa, sin zapatos. Esto es lo que más me duele. Lo enterramos como a un animal", llora la madre de Miroslav.

"Los medios estaban tergiversándolo todo", insiste por su parte el padre del joven muerto y muestra un periódico croata de la fecha. "Miren lo distorsionada que está la información. El titular dice: 'Milošević está perdiendo entre 70 y 100 soldados diarios'. ¡Y esta foto es del funeral de Miroslav! Y escribieron que era el funeral de un soldado. Y era el funeral de nuestro hijo muerto. Pero publican estas mentiras en los periódicos croatas. Les dimos la foto y nunca pensábamos que publicarían algo así", exclama.

"¡Que el diablo se lleve a todos los de la OTAN! Mataron a tres niños hermosos y dijeron que fue un error. Los tres grandes edificios que destruyeron el 11 de septiembre fueron el castigo de Dios por lo que hicieron. Disfruté de verlo. Lamento mucho que la gente no sepa lo que ocurrió aquí. […] ¡Cuéntenles la verdad! ¡Cuenten lo que vieron! [...].

¡Malditos! ¡Sufrirán huracanes y tsunamis, estoy segura! ¡Ojalá los terroristas consiguiesen atacar la Casa Blanca!", exclama su esposa y pide que se cuente toda la verdad sobre los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia.

"No entiendo cómo el mundo puede permitir que la OTAN ni siquiera pida perdón por todo esto", insiste la estadounidense Anissa Naouai y puntualiza que la imagen de la guerra en Yugoslavia que presentaban los medios de EE.UU. era muy diferente del retrato que hacían de ella los medios serbios.

22
Marzo

El Partido Verde de México promovió en diciembre pasado la reforma de la Ley Animal para prohibir que miles de especies sean utilizadas en espectáculos circenses debido al maltrato que recibían.

Sin embargo, no se previó qué sucedería con los animales tras su liberación, por lo que los empresarios de circos dicen que deberán sacrificarlos.

Unos cuatro mil animales que eran utilizados en los circos de México podrían ser sacrificados luego de que entre en vigor la Ley Animal a partir del 8 de julio próximo debido a falta de espacios para conservarlos.

Como “estúpida y equivocada” fue calificada la ley animal por el propietario del zoológico de Aldama, Alberto Hernández, quien indicó que el Partido Verde ecologista, que promovió esa legislación, no previó que pasaría con los animales luego de que fueran liberados de la industria circense. 

“Hay leyes equivocadas, que las voten a favor no quiere decir que sea lo correcto, esta es una ley populista, a los animales ya no los van a maltratar, ahora los van a matar, no sean ingratos, den marcha atrás a esta ley”, señaló.

Hernández sugirió dar marcha atrás a la ley debido a que condenaron a muerte a las distintas especies que eran usadas en los circos.  

Indicó que los propietarios de los circos han intentado vender los animales a distintos zoológicos pero el alto precio de los mismos, así como lo costoso que es mantenerlos ha impedido que se hagan cargo de las más de 4 mil especies.

Explicó que los animales tampoco pueden ser devueltos a su hábitat natural, pues eso sería condenarlos a una muerte lenta debido a que permanecieron en cautiverio durante mucho tiempo.

La Unión Nacional de Empresarios y Artistas de Circo advirtió que evalúa el sacrificio de parte de sus animales por la prohibición de utilizarlos. "Si no podemos alimentarlos vamos a tener que dormirlos, no tenemos opción", dijo Armando Cedeño, presidente del organismo.  

 

Gobierno dice que sí hay espacio

 

El titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Guillermo Haro, dijo que aunque no todas las Unidades de Manejo Ambiental (UMAS) están preparadas para recibir a los animales, se encontrará espacio para albergarlos. 

El subsecretario de Gestión para la Protección Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Rafael Pacchiano Alamán, explicó que los empresarios de los circos podrán quedarse con los animales silvestres o venderlos, por lo que el Estado no tendrá que buscarle albergue a todos cuando entre el vigor la ley. Alamán también reconoció que los seis centros para la conservación dependientes de la Semarnat no están habilitados para albergar a las grandes especies, pero aseguró que se encontrará un espacio para conservalos a todos.

"Son instalaciones que tenemos, donde se pueden recibir a estos animales, nada más con ciertas modificaciones, porque para un gran felino no hay espacio, pero sí se puede crear esa infraestructura (...) En el centro de San Cayetano, en el Estado de México, por ejemplo, tenemos más de 500 hectáreas, ahí sí se puede albergar a cualquier especie, pero insisto, hay que ver qué tipo de animales van a quedar en poder de la autoridad”, dijo. 

 

EN CONTEXTO

 

En diciembre de 2014, la Cámara de Diputados de México aprobó la reforma que prohíbe el uso de animales silvestres, tales como felinos, elefantes o primates, en espectáculos en todo el país, particularmente en circos. En ese momento, las autoridades ambientales señalaron que durante 2013 y 2014 habían realizado 96 inspecciones de circos en todo el país, y en 54 hallaron irregularidades y decomisaron 117 animales que evidenciaban trato abusivo y cruel. Quienes incumplan la ley serán sancionados con multas de 3,36 millones pesos mexicanos (228 mil 687 dólares).

 

EL DATO:

 

Cerca de 70 negocios de circos han cerrado su espectáculo ante la entrada en vigor de la ley, indicó la Unión Nacional de Empresarios y Artistas de Circo. Además, unas 2 mil personas han quedado sin empleo.

19
Marzo

A cuatro años del derrocamiento de Muamar Gadafi y posterior intervención militar occidental, Libia vive un escenario de fragmentación territorial y lucha por el poder, con dos gobiernos que se disputan, la posibilidad de negociar las enormes riquezas petrolíferas y gasíferas del país.

La división política en Libia, con uno de los grupos de poder apoyado por los gobiernos occidentales y otro que se sustenta en facciones armadas con fuerte presencia de grupos de raíz takfirí, han terminado por convertir al otrora Estado libio en una suma de intereses, rencillas, atentados y ejecuciones, que sustenta la idea que aquel país con los mejores indicadores de desarrollo humano del continente africano, ya no existe. Hoy, sólo es posible constatar un territorio  fragmentado, convertido en coto de caza de grupos y empresas trasnacionales, que al amparo del apoyo a las distintas facciones en pugna esquilman sus riquezas naturales. En específico, aquellos que lucharon contra Gadafi y sirvieron a los intereses de actores de mayor peso formaron milicias en base a criterios regionales, tribales y religiosos, que se han intensificado y hecho irreconciliable cualquier idea de establecer un Estado Unitario.

 

OBJETIVO PIRNCIPAL: DETENER A LOS INCÓMIDOS INMIGRANTES

 

Libia, no ha encontrado la paz desde el alzamiento contra el régimen de Muamar Gadafi; con una atomización política que  comenzó a fraguarse a partir de las elecciones legislativas del mes de junio del año 2014,  cuando se constituyó en la ciudad de Tobruk, un gobierno que se sustenta en diversos grupos armados y la parte más estable del Ejército Libio y el control de la Fuerza Aérea y puertos de embarque de Petróleo. Ello, con el objetivo  principal declarado de organizar un territorio devastado y  teniendo como eje de estabilización de la producción de hidrocarburos. Propósito que no ha podido ser concretado, principalmente, porque el Parlamento provisional que había funcionado un año y medio antes de las elecciones de junio del 2014 se negó a aceptar el nuevo gobierno y creó uno propio con sede en Trípoli constituyéndose en otro actor político con toda la dimensión y división de poderes.

Dos ejecutivos, distintos intereses y objetivos diversos: uno, instalado en Tobruk, para satisfacer la codicia de occidente en el plano energético y de hegemonía en la zona del Magreb y el Sahel, con participación activa en apoyo económico y militar de Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Egipto, que incluso han efectuado operaciones de bombardeo de las posiciones salafistas. El otro grupo de poder, igualmente con la intención de controlar la producción petrolera, que le permita el sustento económico para llevar adelante su proyecto político e ideológico-religioso, gracias al apoyo de los gobiernos de Turquía, Catar y la Casa Al Saud, huella clara del camino que se quiere seguir. El propio presidente egipcio Abdelfatah al-Sisi, en una clara toma de partido,  declaró en febrero pasado la necesidad de crear una Coalición internacional que luche contra los grupos salafistas, al amparo del Consejo de Seguridad de la ONU y que apoye con todos los elementos posibles al gobierno libio instalado en Tobruk.

En este escenario de confrontación la Unión Europea ha declarado su intención de promover una intervención política y militar para establecer un gobierno de Unidad Nacional. La lógica detrás de esto radica en la ubicación de Libia en el concierto mediterráneo y el papel que desempeñó en los últimos años del régimen de Gadafi: servir de freno a las oleadas de inmigrantes subsaharianos que buscaban allende el mediterráneo el bienestar que se les negaba en sus pueblos. Sume a ello los fabulosos contratos de explotación de petróleo y gas que se firmaron con empresas europeas.

Miles de libios y subsaharianos huyendo de zonas en conflicto y hacinándose en campos de refugiados, como por ejemplo en Lampedusa o ahogándose por cientos frente a los ojos europeos incomoda a las cancillerías del viejo continente y desean poder detener esa hemorragia que abarrota sus costas y genera inestabilidad. Por ello, la excusa política es trabajar con las facciones en pugna y llamarlos a la reconciliación y al trabajo en conjunto teniendo como objetivo obligar a las autoridades libias a implementar una rigurosa política de inmigración, de control de flujos migratorios y sobre todo que proporcionen la seguridad jurídica que les permita hacer negocios rentables para las compañías petroleras europeas. Cualquier otro objetivo es mera hipocresía, cualquier otro objetivo declarado en aras de la defensa de los derechos humanos o la vida de los libios es el chillido hipócrita de aquellos que han esquilmado el continente africano y a sus pueblos durante siglos.

Para conseguir ese propósito de crear un gobierno de Unidad nacional, luego de derrocar al que efectivamente había logrado unir a un país heterogéneo como fue Gadafi y cuya dictadura no parecía molestar a occidente en demasía, sobre todo cuando su amistad con personajes como Sarkozy y Berlusconi con quienes se prodigaban mutuas  atenciones en las visitas que se sucedían con frecuencia; es una idea con un guion conocido: permitir la irrupción de grupos rebeldes en el escenario bélico, en este caso movimientos de raíz takfiri asociados a EIIL (Daesh en árabe) y Al Qaeda, para generar una sensación de caos permanente y así justificar una posible intervención militar liderada por la OTAN, para impedir – en este plan de guerra europeo – que Libia irradiara ese influjo terrorista a sus vecinos inmediatos como Argelia, Chad, Sudán, Túnez.

Para Tajem Baseldine "hoy, nadie duda que la desintegración del estado libio porvocado por la agresión de la OTAN el año 2011 ha permitido la rápida proliferación de Estado islámico (Daesh en árabe) lo que constituye la mayor amenaza para ls seguridad de toda la región, inclusive para su propios creadores en Europa, que no pueden controlar a sus propios demonios terroristas"

Lo paradójico es que justamente el apoyo al nacimiento y desarrollo de grupos salafistas que ayudaron a la caída de Gadafi intensificaron el accionar de otros grupos terroristas en la zona como Al Qaeda en el Magreb, Ansar al Dine, Ansar al Sharia, Boko Haram, Muyao e incluso la intervención militar directa de Egipto en el conflicto libio con el bombardeo de posiciones salafistas bajo la excusa del secuestro y posterior decapitación de 21 cristianos Coptos egipcios.

Las bandas y grupos takfirí están conformados, principalmente, por milicianos asentados en las localidades de Trípoli, Misrata, Zawiya, Khums, Bengasi, Soreman y Janzur. Sus principales grupos son Amanecer Libio. Brigada Escudo de Libia. El grupo salafista Ansar al Sharia (ligado a Al Qaeda)  Brigada de los mártires del 17 de febrero y la Brigada Rafallah al Sahati. Desde el punto de vista político sus líderes son: Nuri Abu Sahmain, como presidente y como Primer Ministro, Omar al Hasi. Dentro del sostén de partidos políticos de estos grupos se  encuentran los Hermanos Musulmanes, que actúan en Libia bajo el nombre de Partido Justicia y Construcción. También suman el importante capital político y religioso otorgado por el Gran Muftí de Libia, Sadq al Ghariani.

En el caso de las Fuerzas políticas y militares opositoras a los grupos mencionados en el párrafo precedente están tiene como líder al General Jalifa Haftar, Jefe del Estado Mayor del Ejército - vinculado en su momento al asesinado Coronel Gadafi y que en el marco de la denominada Operación Dignidad, destinada a combatir a los movimientos Takfirí en Bengasi y el este del país, comenzó a consolidar su poder actual. Estas fuerzas, que cuentan con el apoyo de la Cámara de representantes de Libia (recordemos que fue elegida en junio del año 2014) tiene como  presidente al jurista Aguila Salah Issa. Esta Cámara se compone, fundamentalmente, de políticos vinculados a occidente. Su sede está en la ciudad de Tobruk y cuenta con el reconocimiento de la Unión Europea, Estados unidos y con ello gran parte de lo que se denomina la “comunidad internacional”. El primer Ministro de este sector gobernante es Abdullah al Thani. La Alianza de Fuerzas Nacionales, en su momento fuerte crítica de Haftar apoya la Operación Dignidad signándola como necesaria para “la lucha contra el terrorismo” dando así un aval de los partidos políticos liberales a este gobierno.

Jalifa Haftar ha logrado aglutinar bajo su mando a las fuerzas irregulares que operan en Libia, contrarias a los grupos takfirí, junto al Ejército regular. Bajo su mando está la Fuerza Aérea Libia con base en Tobruk, Benina y Bengasi. La Brigada Saiga. Las Brigadas Cirenaica conformada por miembros de tribus del este libio y soldados del denominado Consejo Cirenaico de Transición (de corte federalista) que controlan los puertos petroleros.  Sumen a ello las Brigadas de Zintan cuyo origen se encuentra en el sureste de Libia y que controlan la frontera con Argelia. Adicionalmente Haftar controla a las Brigadas Qagaa, Sawaiq y Muhamad al Madani. Menores pero importantes a la hora de sumar adherentes.

 

PREPARANDO EL TERRENO

 

Bajo el auspicio de las Naciones Unidas y el trabajo específico del Enviado especial de la ONU a Libia, Bernardino León,  quien visitó Tobruk y Trípolí, el Gobierno libio, reconocido internacionalmente y las milicias rivales con sede en Trípoli se han reunido en Marruecos para avanzar en negociaciones de paz, que permitan sacar del atolladero a esta rico país que a la par de tener dos gobiernos enfrentados ha permitido, igualmente, la irrupción milicianos de Estado Islámico (Daesh en árabe) con el objetivo de ampliar su campo de operaciones desde Siria e Irak, hacia el mundo magrebí.

La analista Nazanim Armanian afirma que "destruir el estado Libio y provocar anarquía en el Sahel, desde Malí, Nigeria hasta Camerún, a través de los criminales de guerra, guardianes de los intereses de la banca y las empresas privadas de los recursos naturales forma parte de la "operación nueva normalidad" de Estados Unidos en África y su nuevo reparto...el caso de Libia y una mayor tensión en la región puede afectar el suministro del 85% del petróleo libio que llega a Europa e incluso interrumpir el flujo de gas que corre por el gasoducto Greenstream que une a Libia e Italia. Mientras Libia cae a pedazos y Gadafi al igual que Sadam puede convertirse en la memoria futura de los libios, de verdugo a héroe y a mártir, el dúo Libia-Egipto va camino de convertirse en el Irak-Siria del norte africano"

Los objetivos del encuentro en Marruecos se enmarcaron en la discusión de tres puntos fundamentales: Primero,  la formación de un Gobierno de Unidad Nacional. Segundo, un alto al fuego con la retirada de las fuerzas en conflicto de las principales ciudades del país con un control de armas en manos de Fuerzas Internacionales y en tercer lugar la redacción de una nueva constitución que exprese la diversidad del país. Hay que tener presente que las negociaciones,  bajo el auspicio de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas para Libia (UNSMIL) tuvieron su inicio en enero del 2015 en Ginebra, Suiza donde ya se plantearon los lineamientos básicos de la agenda de trabajo que se discutieron durante una semana en la localidad de Sirte, unos 30 kilómetros al sur de Rabat,  desde el jueves 5 de marzo, y que continuarán en el mismo país  a partir del 19 de marzo.

Mientras se desarrollaban las conversaciones entre las facciones rivales Libias, los ministros de Exteriores de la Unión Europea  invitaron a la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, la funcionaria de la Unión Europea de origen italiano, Federica Mogherini, a presentar propuestas, que permitan concretar el despliegue de una misión de seguridad europea en Libia. “El Consejo invita a la alta representante a presentar lo antes posible propuestas sobre posibles actividades CSDP (de Política de Seguridad y Defensa común) en apoyo a los acuerdos de seguridad, en estrecha coordinación con la ONU, socios clave y actores regionales, como parte de una serie de opciones de política más amplia” Decisión que muestra ese doble juego occidental de buscar acercamientos para luego asestar un golpe que termine beneficiándolos completamente.

La alta funcionaria de la UE también ha sostenido la necesidad de ser más audaces e incluso pensar en el envío de tropas a Libia. Esto a pesar de la reticencia y escepticismo de los gobiernos europeos, Mogherini ha señalado la conveniencia de enviar un grupo militar a Libia “para garantizar la seguridad de los aeropuertos y otras infraestructuras importantes del país así como supervisar un eventual  alto el fuego” Mogherini, optimista ella, también consignó que los buques de guerra de los países de la Unión deben estar preparados para apoyar a Libia (y hablar de Libia es hablar del gobierno de Tobruk para la Unión Europea y sus socios de Egipto y EAU,  lo que entrará en clara contradicción con socio importante de la OTAN como e Turquía, que apoya abiertamente al gobierno libio de Trípoli.

Los Ministros de Relaciones Exteriores de la UE sostienen que la solución a los problemas libios no se resuelven con medidas militares – claramente un contrasentido cuando precisamente la solución a lo que ellos llamaban el problema Gadafi fue el factor militar, sanciones e intervención directa – Hoy se plantean,  que es la negociación el camino para superar las dificultades del país magrebí y ha llamado a las partes a contribuir en las negociaciones gestionadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el fin de formar de manera rápida un gobierno de unidad nacional. Los cancilleres de la UE han señalado que “si las diferentes facciones alcanzan un acuerdo, la UE está dispuesta a reforzar su apoyo a Libia y contribuir a la aplicación exitosa de los acuerdos” Cómo lo harán y si eso implica el envío de fuerzas militares es un tema no resuelto pero, que tendrán que tener muy en cuenta visto que los Libios, de las diversas fuerzas en pugna se han manifestado abiertamente contra cualquier intento de injerencia extranjera, sean estos extrarregionales o de países vecinos.

Si bien es cierto la pugna entre dos gobiernos en Libia amaga la posibilidad de alcanzar la paz en el país norafricano, también resulta necesario dar cuenta que la presencia de grupos takfirí en Libia y el incremento de sus acciones, amplificadas por la prensa occidental en el marco de la lucha contra Estado islámico en Irak, Siria y otras organizaciones terroristas en Yemen, Malí, Nigeria y Afganistán, han dado el argumento necesario para que sea posible tener otra intervención militar de envergadura en Libia. Remedio que puede ser peor que la enfermedad visto que si algo une a los libios, de cualquier tribu, color o creencia es la aversión a las intervenciones extranjeras. Y ese puede ser el catalizador que permita unir a las distintas facciones peor teniendo como enemigo a quien invada el territorio bajo cualquier argumento.

Eso lo sabe la Unión Europea, la OTAN y también Italia, enormemente interesada en el logro de un clima de tranquilidad en Libia, que detenga la oleada de inmigrantes, que les permita seguir disfrutando de las relaciones comerciales cordiales y beneficiosas que tenían con Gadafi y que esperaban tener con el gobierno de transición. Esas son las claves que permiten deducir el por qué de las voces alarmistas de altos funcionarios del gobierno peninsular llamando a intervenir militarmente en Libia. Ya lo hicieron una vez y salieron con la cola entre las piernas.

La solución debe ser buscada por los propios libios, sin intervención de potencia extranjeras o vecinos con intereses creados como Egipto, por ejemplo. Alejado de influencias religiosas como la expansión takfirí avalada por Arabia Saudí o los intereses energéticos. Tobruk y Trípoli tienen mucho que conversar por el bien de un país que en algún momento fue el Estado con mejores indicadores de desarrollo humano del continente africano y si eso se puede volver a vivir en un régimen de respeto a las distintas confesiones, tribus e intereses puede ser un buen ejemplo para la paz y la estabilidad del Magreb, que lo requiere con urgencia. Como también la democratización de Monarquías como la  marroquí, que en el marco de exigencias de democracia suele pasar de contrabando gracias a sus excelentes relaciones con los poderes occidentales hegemónicos, específicamente Francia y Estados Unidos.