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01
Abril

A escasos 9 días de la VII Cumbre de las Américas a celebrarse en Panamá, el clima continental de optimismo y esperanza que prometía la participación por primera vez de Cuba, se enrarece por la inesperada crisis provocada por la injerencista orden ejecutiva del presidente Barack Obama contra Venezuela.

Aun cuando el presidente venezolano, Nicolás Maduro, declaró estar listo para un “diálogo con EU, con base en el respeto y la igualdad”, hasta el momento no se conoce respuesta de la Casa Blanca, al menos pública.

Si era de esperarse una campaña de la ultraderecha bipartidista desplazada del poder, pero con fuerte presencia en las instituciones norteamericanas, para hacer fracasar la Cumbre restando relevancia al valiente giro de la política del presidente Obama hacia Cuba y su positiva influencia hacia el resto de los países del hemisferio, lo que nadie imaginaba era que el propio mandatario norteamericano tomara una iniciativa en su contra.

¿No habría resultado más prudente haber postergado esa decisión después de recoger las flores de la Cumbre y dado oportunidad a una honorable solución diplomática mediante conversaciones bilaterales con el presidente Maduro, en tan constructivo escenario multilateral?

Para nadie pasa inadvertido que las decisiones ejecutivas tomadas por el presidente Obama hacia Cuba y hacia Venezuela son contradictorias. En el contexto de la polarización política norteamericana, pareciera que la primera responde al “cambio” prometido durante su primera campaña electoral, mientras que la segunda sugiere el resultado de un chantaje político que lo sorprendió desarmado y que no pudo evitar.

Resulta difícil reconocer que el presidente Obama renuncie a su política reformista por voluntad propia y pierda la oportunidad de recuperar el espacio en el hemisferio que como potencia superdesarrollada corresponde a la nación norteamericana, lugar que va perdiendo inexorablemente frente a las alternativas económicas, comerciales y tecnológicas más justas de países como China, Rusia, y bloques económicos como la Unión Europea, UE.

Al quebrar con el exabrupto contra Venezuela, el favorable consenso logrado en el continente en torno a la rectificación de la política de la Casa Blanca hacia Cuba, no sólo se crea confusión entre los Jefes de Estado del hemisferio, sino que se alienta a los desmoralizados sectores de ultraderecha a medir fuerzas con las organizaciones populares.

Trascendió que paralelo a la Cumbre, tendrá lugar un “Foro” auspiciado y financiado por instituciones ultraderechistas norteamericanas, donde notorias figuras subordinadas a los intereses más oscuros de la región, fijarán posición frente a Cuba y Venezuela, incluyendo protestas callejeras que podrían devenir en violencia, sucesos donde los medios estarán focalizados.

Por su parte los sectores revolucionarios y progresistas también estarán presentes en la “Cumbre de los Pueblos”, que tendrá lugar entre el 9 y el 11 de abril en el Paraninfo de la Universidad de Panamá, donde participarán los movimientos sociales del continente con planteamientos que generalmente son ignorados por los Jefes de Estado que se reúnen en la Cumbre.

Cualquiera que sea el misterio que acompaña esa errática política en un presidente que se ha caracterizado por su serenidad y prudencia en la toma de decisiones, el hecho es que esa contradicción crea un caldo de cultivo para los sectores ultraderechistas que durante la Cumbre trataran de dañar su prestigio y credibilidad frente a sus colegas latinoamericanos y caribeños.

29
Marzo

La locura de Washington no tiene precedentes. Ya amenaza a todo el mundo con sanciones, incluido a sus aliados, como es el caso de Alemania, lo cual es otra demostración de que el imperio de Estados Unidos está en su fase terminal, y cercano a su defunción.

Es como si la famosa estatua de la Libertad de Nueva York, más un símbolo de poder que de emancipación, se estuviera desmoronando por un intenso terremoto, que son hoy los cambios geopolíticos que se escenifican en el planeta tierra en camino seguro, y no lejano, a la multipolaridad definitiva.

Ante esa realidad que los grandes poderes estadounidenses conocen muy bien, presionan al actual inquilino de la Casa Blanca, hoy el débil y vulnerable presidente Barack Obama, a intimidar con sanciones a cualquiera que no cumpla con los dictámenes del moribundo imperio.

En el caso de Alemania, uno de sus principales socios económicos y de andanzas de guerra y agresiones en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Washington le hizo “una advertencia muy clara”: “que tendría que enfrentarse a sanciones estadounidenses si permite la entrada de Edward Snowden a su territorio”.

En concreto, en el mensaje el Pentágono chantajeó a Berlín con suspenderle su cooperación con los servicios secretos germanos en el campo de la lucha contra el terrorismo, si el ejecutivo de Angela Merkel acepta a Snowden, y no lo extradita a Estados Unidos.

Tal coacción se traduce en que la Casa Blanca permitiría que la población alemana fuera vulnerable a un eventual ataque terrorista descubierto con  antelación por los servicios secretos norteamericanos.

Con ese tipo de amigo no hace falta tener enemigos, reza un afamado refrán popular, y queda claro entonces que las naciones consideradas “desobedientes” por Washington están expuestas de manera permanente al verdugo “Sancionador”.

Esos son los casos actuales de Rusia, Irán, Venezuela y Cuba, entre una veintena de gobiernos y pueblos en el mundo, a los cuales la Casa Blanca les aplica diferentes medidas coercitivas para intentar debilitarlos, y demostrar al mismo tiempo su poderío, cada vez más decadente, ante el empuje de las denominadas potencias emergentes.

Más que una conducta de fuerza, ese accionar estadounidense evidencia fragilidad, y temor incluso ante sus fieles “cófrades” como Alemania, que no puede descartarse ya estén acomodando sus políticas a los nuevos tiempos en los que Estados Unidos dejará de ser el gendarme mundial.

Si se repasa la historia, tanto los imperios como los regímenes en el ocaso utilizan todas las formas de violencia y fuerza para conseguir sobrevivir, desde la represión contra sus propios compatriotas, las torturas, las invasiones, los crímenes, el terrorismo, los golpes de Estados y la imposición de dictaduras.

Todo ello lo pone en práctica actualmente, tanto en su propio territorio, como internacionalmente, el Sancionador. A buen entendedor con pocas palabras bastan.

25
Marzo

A pocos días de celebrarse en Panamá la VII Cumbre de las Américas, donde se espera con ansiedad la presencia de los presidentes de Cuba y Estados Unidos- por ese solo hecho se recordará como un evento histórico- se incrementan en Miami las pugnas entre los partidarios de la nueva política del ejecutivo norteamericano con relación a Cuba y aquellos que se oponen bajo los mismos argumentos de la vieja política, probadamente fracasada.

Ha trascendido, aunque no expandido, que el Departamento de Estado está preparando y financiando a un grupo bien seleccionado de supuestos opositores internos, varios de ellos ya de gira por países de América Latina y Europa, que según sus criterios, representarían en los Foros de la Cumbre que organiza la OEA, la verdadera Sociedad Civil Cubana, en detrimento de aquellos legítimos representantes de organizaciones sociales, de masas y asociaciones reconocidas legalmente en Cuba.

Sin embargo, para varias organizaciones de cubanos radicadas en la Florida- pertenecientes a la Asamblea de la Resistencia-, ninguna de esas delegaciones constituye la Sociedad Civil Cubana; una por responder a los designios del Gobierno norteamericano y la otra por estar alineada a los intereses del Gobierno cubano.

En sintonía con esas consideraciones y enaltecidas por congresistas y senadores anticubanos, las organizaciones agrupadas en la Asamblea de la Resistencia, entre ellas, el Directorio Democrático Cubano, Mar por Cuba, Junta Patriótica, Brigada 2506, Alpha 66, Consejo por la Libertad de Cuba, Grupos de Ex Presos, 30 de Noviembre, Cuba Independiente y Democrática, Movimiento Democracia y figuras aislada como Luis Enrique y Darsi Ferrer – no son hermanos-, se afanan por intentar llegar a Panamá, conscientes que hay un antes y un después.

Y es que las que no estén allí, poco podrán influir en el futuro de Cuba. No es que no vayan a recibir financiamiento, pues todo hace indicar que recibirán algo para que participen en algunas escaramuzas a conveniencia. Pero no serán tenidas en cuenta para un protagonismo significativo. Se han percatado que la balanza se está inclinando hacia actores nuevos y no tan nuevos, pero que transitan aceleradamente en el nuevo escenario, ante el agotamiento de los que ya no tienen nada nuevo que exhibir como no sea romper discos en la calle 8, ya sea con aplanadora o armando griterías.

En tanto eso, pretenden llevar a Panamá a otro grupo de “delegados”, tanto radicados en la isla como en la diáspora, a los que consideran sus legítimos representantes y del pueblo cubano de a pie. Hacerse presentes y visibles es vital para el futuro por lo planean otros eventos interno, coincidentes con el de Panamá, para lo cual han convocado a sus diezmados seguidores.

Y esto es otro tema de controversia, pues un grupo quiere que los escasos fondos de que disponen se pongan en función de los opositores internos, pero otros no se quieren perder la fiesta panameña, tal es el caso Janisset Rivero, del DDC y Silvia Iriondo de MAR por Cuba, cuya organización e integrantes por su vestuario y el telón propagandístico que usan en sus actividades pueden ser confundidas como miembros del grupo terrorista ISI.

Miembros de estos grupos comentan que los escogidos por la Casa Blanca –en su mayoría opositores internos- y particularmente los más favorecidos (Manuel Cuesta Morúa, Juan Antonio Madrazo Luna, Kirenia Núñez, Laritza Diversent, Dagoberto Valdés, Rosa María Payá…) son individuos de élite, que aprovecharán la ocasión para lucirse, obtener protagonismo y los recursos logísticos y financieros que antes les daban las instituciones federales y privadas norteamericanas a las organizaciones en el exterior, con el fin de lograr la “transición democrática de Cuba”.

Según fuentes bien informadas, en lo que sí tienen razón es que en el caso cubano la OEA seleccionó la “delegación” que escogió Estados Unidos para representar a Cuba sin tomar en cuenta a la Asamblea de la Resistencia, es decir, que sus seguidores internos como Antunez, Berta Soler, Martha Beatriz Roque, entre otros, no fueron aceptados como participantes en los Foros de la “Sociedad Civil y Actores Sociales”, y el de “Jóvenes”.

Lo de la Soler no tiene precedentes y hay bastante rechazo por ella tanto en Washington como en Miami. Ella se creyó en serio que era la Líder y que podía hacer plantones a los norteamericanos (a la Jacobson por ejemplo). Lo cierto es que aún subsiste porque han empleado mucho dinero y con compromiso contraído no se puede desmontar en dos minutos, pero de que tiene sus días contados…..

Por ello, es que la Asamblea de la Resistencia llevará un grupo a Panamá por su cuenta a manifestarse contra los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, en un denominado “el Foro Paralelo de los cubanos”. Sin embargo, no están conscientes que a lo mejor ni tan siquiera pueden salir del aeropuerto, pues con la magnitud del aparato de seguridad que se mueve con los presidentes Barack Obama y Raúl Castro, la ciudad quedará prácticamente paralizada. O simplemente se harán invisibles.

Obvio que la gran prensa estará centrada especialmente en las figuras de ambos mandatarios, sus actividades y movimientos; por lo que difícilmente se ocupará de cubrir un evento paralelo como el que planifican.

Ante la situación actual, ya aparecen sus propios disidentes –de la Asamblea- que sostienen que el “exilio político histórico” en su conjunto es poco atractivo y tendrán que ser muy creativos de lo contrario van a perecer, pues no pueden competir con el proyecto del Gobierno Norteamericano de crear una “sociedad civil cubana independiente” a su manera.

El punto crítico- como siempre- es el dinero que circula hoy por una ruta diferente a la suya.

Para competir con el proyecto del gobierno norteamericano de crear una Sociedad Civil agrupada en la” Plataforma de Integración Cubana”, algunos de los miembros de la Asamblea de la Resistencia están convocando al “Acuerdo por la Democracia en Cuba”, del cual nunca formaron parte. Un engendro de hace casi 20 años de antigüedad, que se firmó en la ciudad de Lubin, Polonia en 1998 y que luego trataron de darle nueva vida en el 2007, sin resultados notables. Algunos líderes del exilio tienen una visión más realista y lo llaman “Acuerdo por la Demagogia en Cuba”, considerando que solo se volverán promesas y ahí quedará todo.

La Asamblea de la Resistencia gestiona, desesperadamente, el financiamiento para este viaje a Panamá, a través de la Freedom House, el Instituto Republicano Internacional, la Fundación Valladares, el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), la Fundación para los Derechos Humanos, el Partido Popular Español (PP), y el empresario de origen cubano Leopoldo Fernández Pujals, Elena Larrinaga De Luis directiva de la Federación Española de Asociaciones Cubanas (FECU) y la Democracia Cristiana chilena.

Es un “charquero” a lo cubano, en el que unos tiran para un lado y otros tiran para otros y el denominador común es que cada uno hala para si. Esa dinámica no cambió.

El gallinero está alborotado, porque decirle escenario le da una altura conceptual y académica que no le pega. Solo hay que explorar por Internet para conocer las luchas intestinas que libran y no es exactamente por métodos de lucha; es sobre todo, por protagonismo y financiamiento.

Su existencia se debe al dinero que reciben desde diversas instituciones del Gobierno norteamericano, de sus aliados en terceros países, y de organizaciones vinculadas a acciones terroristas contra su propio país.

Y entonces, cuando de tales dimes y diretes se trata; Berta se quita la chancleta y dice que ella es la que manda porque sí, que la que no vote por ella no cobra, y que hay que pasar por encima de su cadáver; y si Antunez se quita el sellito con la bandera norteamericana; y si la otra salió embarazada y tuvo que regresar a Cuba; y si el otro fue a entrenar y decidió vivir en Miami; y si otra engañó al marido. Pero de todo esto no se habla, porque Miami ni acepta tarros ni pugnas internas. En fin, de que Sociedad Civil Independiente del pueblo cubano están hablando?

24
Marzo

Este 24 de marzo se cumplen 15 años del inicio de los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia. Con motivo de la fecha, dos periodistas de RT —la serbia Jelena Milincic y la estadounidense Anissa Naouai— tratan de describir los horrores de la guerra.

Durante la Operación Fuerza Aliada, que duró 78 días entre el 24 de marzo y el 10 de junio de 1999, la OTAN lanzó un total de 2.300 misiles contra 990 objetivos y 14.000 bombas sobre el territorio de Yugoslavia, un país que se desintegró tras una serie de conflictos étnicos en los años 90 y que en 1999 formaban solo las actuales Serbia y Montenegro.  Sólo en la capital, Belgrado, cayeron 212 bombas.

"Se podía saber por el sonido si un avión llevaba armas a bordo o no. Conocíamos todo tipo de armas, todo tipo de bombas y de aviones. Todos nosotros nos convertimos en expertos", cuenta la corresponsal de RT Jelena Milincic, quien junto con su familia y sus amigos está entre los que vivieron los horrores de aquellos días de guerra. 15 años después viajó a Serbia junto con su compañera de trabajo, la estadounidense Anissa Naouai, para tratar de desvelar una verdad sobre aquellos sangrientos días que hasta ahora permanece oculta para muchos. Su búsqueda quedó recogida en el documental exclusivo de RT 'Зашто? ¿Por qué?'.

"Una importante ciudad europea fue sometida a un ataque aéreo y me cuesta mucho imaginar que tan solo unos pocos estadounidenses sabían lo que estaba ocurriendo. Incluso ahora, 15 años después del ataque, no creo que muchos estadounidenses sean capaces de señalar a Serbia en el mapa y explicar por qué bombardearon este país", comenta Anissa. 

Estos dos meses y medio de ataques aéreos incesantes se cobraron la vida de más de 2.000 civiles, 88 niños entre ellos, y dejaron 6.000 heridos. Pero estos datos no son más que frías cifras. Detrás están las tragedias humanas y 15 años después estas heridas abiertas siguen doliendo. "Se suele pensar que con el tiempo todo se hace más leve, un hombre es capaz de olvidarse de muchas cosas insignificantes, pero de esto, no sé… no es lo mismo que cerrar un libro y decir 'es horrible'. Es imposible olvidarlo", cuenta Zoran, uno de los testigos de los bombardeos de Belgrado.

Un taxista capitalino recuerda cómo la guerra entró en su vida: "Vivo en el barrio donde cayó la primera bomba. Mi mujer estaba viendo una serie mexicana y yo estaba en la terraza. De repente, escuché una explosión y vi humo. La alarma aérea empezó a sonar solo 20 minutos más tarde".

El 12 de abril de 1999 la OTAN bombardeó un tren de pasajeros que pasaba por un puente en las cercanías de la ciudad de Niš. "Sentimos el impacto de la explosión y vimos las llamas y las chispas que salían de las ruedas del tren. Iba a tanta velocidad que se levantó medio metro por encima del suelo. No sé cómo pudimos quedarnos sobre los raíles. Oí el ruido de la explosión y salté del tren. En aquel momento la explosión hizo estallar los cristales. No vi nada más que polvo. Solo quería sobrevivir. Me eché a correr y oí acercarse los aviones de nuevo. Luego una explosión más y gritos y gemidos de la gente que pedía socorro. ¿Qué pasaría si sus civiles sufrieran lo mismo? No lo entiendo y no hay respuesta para esto. No hay excusa", cuenta uno de los pasajeros. 

"Nuestro compañero se tiró del tren conmigo. Tenía mucho miedo. En aquel momento, le cayó encima una bomba y lo hizo volar en pedazos. Es algo que me atormenta: si el primer misil fue un error, ¿por qué se lanzaron otros tres después?", comenta su amigo. En el ataque fallecieron 15 personas (al menos esas fueron las que los médicos lograron identificar) y otras 44 resultaron heridas. Hasta ahora muchos pasajeros de aquel tren continúan dándose por desaparecidos.

"La televisión serbia forma parte de la máquina de matar de Milosevic igual que los militares", declaró el entonces portavoz del Pentágono, Kenneth Bacon, y el 23 de abril de 1999 misiles de crucero destrozaron la sede de la cadena RTS en Belgrado, matando a 16 trabajadores del canal, principalmente personal técnico. "Yo estaba a 10 metros de la sala de control donde impactó la bomba. Estábamos en una sala de redacción grande y entonces el marco de la puerta cayó encima de mi mesa y sobre mis piernas. Era terrible. Como si fuera un terremoto. Enseguida empezó a caer polvo por todas partes. Entonces nos dimos cuenta de que era un ataque contra nosotros… Un par de minutos antes, me estaba comiendo un pastel de manzana con un muchacho que murió", recuerda una de las empleadas de RTS por aquel entonces. La cadena volvió a emitir desde una localización secreta unas 24 horas después del ataque. En honor a las 16 víctimas mortales, frente al edificio están plantados 16 árboles.  

Según Anissa, una situación así a finales del siglo XX "es algo inconcebible". "Trato de imaginar qué sensación produciría llegar al trabajo, entrar en la sala de redacción y convertirse en el objetivo de un ataque. Eso es traspasar el límite entre la guerra de información mediática y la guerra real", comenta.

Los bombardeos de la OTAN afectaron a unas 40.000 casas residenciales, más de 300 escuelas y más de 20 hospitales, entre ellos el hospital capitalino Dr. Dragiša Mišović–Dedinje. "Vivíamos en la zona de Nuevo Belgrado, en la orilla del río Sava. Cuando empezó el bombardeo, mi mujer estaba embarazada de siete meses. Estaba preparado para todo: si hubieran destruido el puente, la habría llevado en lancha. El día que mi mujer dio a luz a nuestro segundo hijo, yo estaba en el hospital con ella. Salí a la calle y me quedé a la espera de que me dijeran que todo estaba bien. De repente, oí el sonido de la bomba que se acercaba cada vez más y más en dirección al hospital. Al final pude localizarlos: mi mujer estaba llorando. Una enfermera me agarró de la mano, me llevó con ella y me enseñó a unos seis o siete bebés. Me entregó a dos bebés y me dijo: 'Venga, ayúdame a llevarlos al sótano'", cuenta un hombre que estuvo aquel día 20 de mayo de 1999 en la clínica. Según él, su segundo hijo, que nació durante aquel bombardeo, asegura que se acuerda de lo que sucedió y que en sus sueños a veces aparece en medio de una batalla.

En el ataque murieron 10 personas, la sección infantil y la de maternidad sufrieron daños. "Lo peor para mí es ver a los niños morir cuando quedan heridos tras un bombardeo. Vi a niños que se quedaron sin brazos, sin piernas, con la cabeza sangrando. Soy un profesional, pero me lo tomo muy a pecho. Es difícil superar esto", confiesa uno de los médicos que trabajaba en el lugar.

Múrino es un pueblo diminuto en el territorio del actual Montenegro. Un bombardeo de la OTAN se cobró las vidas de seis de sus vecinos, incluidos tres niños. Ocho más resultaron heridos. "La OTAN para mí no es más que la organización terrorista de EE.UU. ¡¿Por qué nos bombardearon?! No éramos un blanco militar, no hicimos nada para provocarles. Era un lugar pequeño y pacífico. Y mataron a nuestros niños", exclama el padre de Miroslav, uno de los niños muertos.

"Vivíamos en Pristina [la capital de Kosovo]. Lo que me daba más miedo eran los terroristas del Ejército de Liberación de Kosovo que operaban en esta zona. Y fui yo, yo insistí en que fueran las cuatro a Múrino. Por eso estaban allí. Dos hijas mías y dos de mi cuñada. Yo organicé el viaje y las llevé", explica el hombre, que perdió en el ataque a una de sus hijas y a su sobrina, con lágrimas en los ojos. "Las dos niñas más pequeñas estaban cerca de la escuela y las otras dos corrieron junto a Miroslav que también murió. A eso de las 21 horas, escuché por la radio que habían bombardeado Múrino y que habían muerto seis personas, incluyendo refugiados de Pristina. Y allí fue cuando me enteré. ¡¿Por qué tuvo que pasar?!", dice.

"No querían dejarme verlo. Me decían que mejor que lo recordara como era antes. Su padre fue a verlo. Pero todo lo que vio fueron pedazos. Le faltaba un trozo de la cabeza. No tenía brazos ni piernas. ¡Malditos! ¡Ni el monstruo más cruel haría tal cosa! Lo pusieron en una bolsa de plástico y la bolsa la pusieron en un ataúd, sin ropa, sin zapatos. Esto es lo que más me duele. Lo enterramos como a un animal", llora la madre de Miroslav.

"Los medios estaban tergiversándolo todo", insiste por su parte el padre del joven muerto y muestra un periódico croata de la fecha. "Miren lo distorsionada que está la información. El titular dice: 'Milošević está perdiendo entre 70 y 100 soldados diarios'. ¡Y esta foto es del funeral de Miroslav! Y escribieron que era el funeral de un soldado. Y era el funeral de nuestro hijo muerto. Pero publican estas mentiras en los periódicos croatas. Les dimos la foto y nunca pensábamos que publicarían algo así", exclama.

"¡Que el diablo se lleve a todos los de la OTAN! Mataron a tres niños hermosos y dijeron que fue un error. Los tres grandes edificios que destruyeron el 11 de septiembre fueron el castigo de Dios por lo que hicieron. Disfruté de verlo. Lamento mucho que la gente no sepa lo que ocurrió aquí. […] ¡Cuéntenles la verdad! ¡Cuenten lo que vieron! [...].

¡Malditos! ¡Sufrirán huracanes y tsunamis, estoy segura! ¡Ojalá los terroristas consiguiesen atacar la Casa Blanca!", exclama su esposa y pide que se cuente toda la verdad sobre los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia.

"No entiendo cómo el mundo puede permitir que la OTAN ni siquiera pida perdón por todo esto", insiste la estadounidense Anissa Naouai y puntualiza que la imagen de la guerra en Yugoslavia que presentaban los medios de EE.UU. era muy diferente del retrato que hacían de ella los medios serbios.