Al día

26
Agosto

 

Jorge Eliécer Gaitán líder colombiano asesinado el 9 de abril de 1948. F/Archivo

Nos ha bastado proclamar que aspiramos a la restauración moral y democrática de la República. Y esa fórmula diáfana y sencilla ha sido entendida por las gentes de Colombia con toda la fuerza real y trascendente que encierra su contenido”. Jorge Eliécer Gaitán. Discurso-programa de su candidatura presidencial.

“Al examinarse el cadáver de Gaitán se encontraron tres heridas de arma de fuego, de corto calibre. Una en la región occipital. Había esquirlas sueltas y un fragmento de proyectil. Al abrir el cráneo se encontró una gran afluencia de sangre líquida por el orificio correspondiente al cerebro”. Así comienza el protocolo de autopsia de Jorge Eliécer Gaitán, tal como lo recoge el periódico El Colombiano.

Esta no es la reseña del análisis de un cadáver cualquiera. Con el asesinato de Gaitán, el 9 de abril de 1948, se partió en dos la historia contemporánea de Colombia, afirma el periodista colombiano Carlos Lozano. Gaitán, el caudillo del Partido Liberal, encarnaba la esperanza de un pueblo acosado por las oligarquías de varios colores. Bastaba escucharlo en la década de 1940, basta escucharlo 62 años después gracias a algún archivo sonoro disponible en Internet, para sentir que Colombia podía tener un mejor destino.

Las fuerzas dominadoras se limitaron en un principio a negar la legitimidad de los reclamos de la necesidad humana, guardando silencio sobre los problemas sociales. No sirviendo de valla este silencio, impotente como todos los silencios contra la voz de las gentes que reclaman justicia, vino la represión violenta; insuficiente ésta para apagar el fuego interno de las conciencias ofendidas, se empleó la simulación. Y así el mundo presenció el espectáculo de un fascismo y un nazismo sostenidos”. Jorge Eliécer Gaitán. Discurso-programa de su candidatura presidencial.

CON FACTURA DE LA CIA

Muchas cosas sucedían en el país hermano cuando ocurrió el homicidio de este hombre adulto, de talla media, tipo atlético y cabello liso (tal como lo describe la autopsia): se efectuaba en Bogotá la Conferencia Panamericana, la cual dio origen a la Organización de Estados Americanos. Gobernaba el Partido Conservador y corría la sangre de los líderes agrarios. “Comenzó la resistencia armada campesina en contra de las leyes latifundistas, resistencia que inician los liberales”, destaca Lozano, en entrevista vía telefónica con el Correo del Orinoco.

Gaitán se enfrentó a las cúpulas del Partido Conservador, y también, a las del Partido Liberal. Es fácil entonces suponer a quiénes les incomodaba tanto su liderazgo. Carlos Lozano pone el dedo en la llaga al señalar a los posibles autores intelectuales del crimen. “Algunos documentos desclasificados de Estados Unidos demuestran que la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos y la embajada de ese país en Colombia tuvieron mucho que ver en todo esto”, asegura. “Varias investigaciones que hicieron personalidades colombianas apuntaban a un nexo con Estados Unidos”.

Para Lozano, está muy claro que se trata de un crimen de la oligarquía colombiana, “aliada al imperialismo”, y sin perder de vista la alianza conservadora-liberal. “Ellos estaban buscando proteger sus intereses, amenazados por la fuerza popular de Gaitán”.

En una carta publicada en el año 2007 por la página web www.aporrea.org, Gloria Gaitán, hija del líder, señala: “La desclasificación de dos de los 11 documentos (los demás dice la CIA que los perdió) sólo confirma el asesinato de mi papá por parte de la CIA”.

John Mepples Spirito, funcionario de la agencia estadounidense, confesó que fue enviado a Bogotá en 1948 para orquestar la Operación Pantomima, cuyo propósito era liquidar a Jorge Eliécer Gaitán y acabar con la posibilidad de que llegara a la Presidencia de la República.

“Hay elementos suficientes”, destaca el periodista, “que muestran la relación de la CIA con este crimen. Pero eso quedó así, como han quedado así todos los magnicidios. Se oscurece todo el entramado con las alturas del poder”.

El manto de la impunidad cubrió los hechos. “Nunca fueron juzgados los autores intelectuales”, acota Lozano. “Capturaron a uno de los autores materiales, Juan Roa Sierra. El pueblo lo destrozó, pero este era sólo un sicario”. No obstante, la versión oficial intentó presentar a Roa Sierra como un asesino solitario, un “fanático”.

Señor Presidente: Os pedimos cosa sencilla para la cual están de más los discursos. Os pedimos que cese la persecución de las autoridades y así os lo pide esta inmensa muchedumbre. Pedimos pequeña cosa y gran cosa: que las luchas políticas se desarrollen por cauces de constitucionalidad. Os pedimos que no creáis que nuestra tranquilidad, esta impresionante tranquilidad, es cobardía. Nosotros, señor Presidente, no somos cobardes: somos descendientes de los bravos que aniquilaron las tiranías en este suelo sagrado. Pero somos capaces, señor Presidente, de sacrificar nuestras vidas para salvar la tranquilidad y la paz y la libertad de Colombia”. Jorge Eliécer Gaitán. Oración por la paz. Discurso pronunciado en la Plaza de Bolívar de Bogotá, en febrero de 1948.

La gran prensa se ensañó contra el líder. Lo llamaba, despectivamente, el negro Gaitán, el indio Gaitán. “El diario El Tiempo era contrario a Gaitán. Éste creó un diario, La Jornada, para enfrentar a los medios”. /Imagen: Archivo

QUERIDO POR SU PUEBLO, ODIADO POR LOS MEDIOS

Las mismas razones por las cuales la oligarquía odiaba a Gaitán son las que alimentaban el amor de su pueblo. “Era un líder de la izquierda liberal, un caudillo popular que animaba a las masas de trabajadores y campesinos con un discurso diferente del que mantenían las clases dominantes”, enumera Lozano. “Él contaba con un gran apoyo popular, y eso era inaceptable para la burguesía que ha detentado el poder con la violencia”.

Había nacido en el barrio Las Cruces de Bogotá. Era hijo de Eliécer Gaitán. Militante liberal, y de Manuela Ayala de Gaitán, una progresista maestra de escuela. Egresó como abogado de la Universidad Nacional en la década de 1920, con una tesis sobre las ideas socialistas en Colombia. En 1936, asumió la Alcaldía de Bogotá, pero las presiones de la derecha lo obligaron a abandonar el cargo. Sin embargo, nada pudo detener su carrera política, rumbo a la Presidencia.

La oratoria de Gaitán era penetrante. “Se colocaba del lado de los desposeídos. Tenía un discurso antiimperialista, en el cual se planteaba la necesidad de defender las riquezas. Hablaba de tener relaciones con países socialistas. Ese discurso, tan pluralista y soberano, era incómodo para los norteamericanos”, reflexiona Lozano.

La gran prensa se ensañó contra el líder. Lo llamaba, despectivamente, el negro Gaitán, el indio Gaitán. “El diario El Tiempo era contrario a Gaitán. Éste creó un diario, La Jornada, para enfrentar a los medios”.

EL BOGOTAZO: LA VENGANZA POPULAR

Apenas se supo que Gaitán había sido asesinado, pasado el mediodía del 9 de abril de 1948, el pueblo se volcó a las calles para manifestar su furia. La insurrección popular pasó a la historia como El Bogotazo, aun cuando no se limitó a la capital de Colombia. En algunas ciudades se llegó a tomar el poder local; en particular, en los departamentos de el Valle, Santander, Antioquia y Atlántico.

“Hubo una revolución, una insurrección, pero faltó quien la liderara”, sostiene Lozano. “El brote insurreccional degeneró en anarquía, saqueos”. Un estudiante de excepción también fue testigo de ella (¿o también protagonista?): el dirigente revolucionario cubano Fidel Castro. Castro debía reunirse con Gaitán a la 1:30 pm, pero 25 minutos antes, tres balas echaron por tierra ese intelecto prodigioso de un hombre de pueblo.

El gobierno de Mariano Ospina, a tono con la posición de la Embajada de Estados Unidos en Colombia, acusó de lo ocurrido al Partido Comunista colombiano y a la Unión Soviética. Incluso, rompió relaciones con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

EPÍLOGO: LA SANGRE SIGUE MANANDO

“Yo no soy un hombre, soy un pueblo”, sentenció el caudillo liberal en uno de sus discursos. Decir que el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán partió en dos la histpria contemporánea de Colombia es mucho más que una frase lapidaria. Los hechos demuestran que es así. “Desde entonces”, concluye Lozano, “este país tomó rumbos muy complejos. El crimen exacerbó el conflicto naciente en Colombia”. Conflicto que persiste hasta hoy, con la Guerra Civil que sacude al país hermano y que el corazón de Gaitán, que pesó -según la autopsia- 415 gramos, pudo anticipar en sus recovecos.

T/ Vanessa Davies
F/ Archivo CO

 

Gaitán era un orador excepcional. F/ Archivo

EL ASESINATO DE GAITÁN

Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado el 9 de abril de 1948. De su muerte se acusa a sectores de la oligarquía colombiana, grupos políticos que temían a su ascenso popular y empresas norteamericanas. Gaitán se opuso a las empresas bananeras en defensa de los trabajadores colombianos, durante debates realizados en 1929.

La historia puede reiniciarse en 1946, año de elecciones presidenciales. Gaitán se lanza como candidato, desatendiendo el acuerdo de su partido que había decidido postular a Gabriel Turbay. El proceso lo gana Mariano Ospina Pérez, antioqueño y del ala menos derechista del Partido Conservador. Su triunfo se dio por la división del partido Liberal, el cual obtuvo 800.076 votos repartidos entre Gabriel Turbay (441.119) y Jorge Eliécer Gaitán (358.957).

Colombia atravesaba una grave crisis económica. Ospina Pérez constituyó con los liberales un gobierno de unión nacional. Los sectores más reaccionarios del conservadurismo, encabezados por Laureano Gómez, se opusieron a ese acuerdo de gobernabilidad con los liberales, quienes contaban con el apoyo mayoritario del país. En marzo de 1947 hubo elecciones parlamentarias. Triunfaron los liberales, y Gaitán decidió que miembros de su fracción entraran al gobierno de unión nacional. En octubre los liberales triunfaron nuevamente en elecciones municipales.

 

El pueblo se volcó a las calles para protestar el asesinato de su líder. F/Archivo

El año 1948 se inició con grandes olas represivas del gobierno contra liberales y sindicatos. En marzo de 1948, el Partido liberal se retiró del gobierno. El Partido Comunista, que había sido fundado en 1930, se organizaba en el país y en zonas campesinas como las del Tolima, Viota y Sumapaz. Este partido no tenía simpatías por Gaitán, y el líder liberal no creía en la organización de las masas, sino que concebía una gran masa dirigida por él.

El 9 de abril fue asesinado Jorge Eliécer Gaitán, cuando salía de su oficina en Bogotá. La CIA es la primera acusada. En cualquier caso, esa práctica se repetirá cuarenta años más tarde con el asesinato de varios candidatos a la presidencia de los partidos Comunista, Liberal, M19 y Unión Patriótica.

Tras la muerte de Gaitán, la ciudad fue incendiada…el Bogotazo, como se llamó la reacción de las bogotanas y los bogotanos por el asesinato de Gaitán, se extendió a varias localidades del país. Los conservadores, los liberales y los comunistas fueron sorprendidos por el levantamiento del pueblo; no lo esperaban, y demostraron que no se atrevieron o no podían dirigir la protesta que condenaba el asesinato del líder popular y pedía cambio de gobierno. El Partido Liberal decidió no participar en las elecciones de 1949, y así triunfó el único candidato. Laureano Gómez tomó posesión en 1950. La violencia se intensificó, y así empezó otro capitulo de la historia colombiana.

T/ Pavel Rondón
Ex embajador de Venezuela en Colombia

 

El 9 de abril de 1948 cayó, abatido por tres balas, el dirigente del Partido Liberal. Simultáneamente se celebraba en Bogotá la Conferencia Panamericana que dio origen a la OEA. ¿Mera coincidencia? ¿Quiénes son los autores intelectuales del asesinato?

24
Agosto

Un mes en la profundidad de la mina San José cumplen este domingo los 33 trabajadores que quedaron atrapados a causa de un derrumbe, y la evaluación general es que se encuentran bien en lo físico y lo psicológico.

Fue el jueves 5 de agosto a eso de las 13:40 horas (17:40 GMT) cuando se produjo el accidente que ha tenido al país y a gran parte del mundo con los ojos puestos en este yacimiento ubicado en las cercanías de Copiapó, a unos 800 kilómetros al norte de Santiago.

El sábado los mineros pudieron conversar mediante una videoconferencia con sus familiares, en un avance más de los que se han registrado desde que el domingo 22 una sonda hizo contacto con el refugio en que se encontraban hace 17 días, confirmando que estaban con vida.

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