Al día

14
Septiembre

El presidente ruso, Vladimir Putin, enfatiza que las sanciones del Consejo de Seguridad no podrán apartar a Pyongyang de sus armas nucleares.

Al referirse a la nueva ronda de sanciones impuestas el lunes por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) para detener los programas nucleares y misilísticos de Corea del Norte, Putin ha asegurado que Pyongyang no abandonará sus programas a menos que se sienta seguro.

“¿Piensan que tras imponer algunas sanciones, Corea del Norte abandonará su trayectoria de crear armas de destrucción masiva? (…) Ellos comerán césped (a causa de las sanciones) pero no abandonarán este programa a menos que se sientan seguros”, ha indicado Putin, citado este jueves por el diario británico Express.

El mandatario ruso ha señalado que el líder norcoreano, Kim Jong-un, teme ser el próximo Saddam Husein que fue atacado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), liderada por Estados Unidos, supuestamente, por su arsenal de armas de destrucción masiva.

Putin ha añadido que luego de ver qué pasó al entonces dictador iraquí (1979-2003), Kim seguirá invirtiendo en desarrollar su arsenal nuclear.

El presidente ruso ha reiterado que Moscú condena las actividades “provocativas” de Pyongyang, si bien, alerta de que Corea del Norte no olvidará lo que pasó en Irak y en Libia posteriormente, tampoco lo hará Rusia.

Teniendo en cuenta todo esto, ha resaltado Putin, “las sanciones de cualquier tipo son inútiles e ineficientes”.

La península coreana atraviesa momentos difíciles, llenos de retórica belicista y ensayos misilísticos y nucleares tanto por Corea del Norte como por Corea del Sur. En un constante juego de cuerda, ambas partes se acusan mutuamente de minar la seguridad de la península y se reservan el derecho a defenderse.

14
Septiembre

En agosto del año 2016, Sima Vaknin, directora del ministerio de asuntos estratégicos del régimen sionista declaró que “todo el mundo ve a Israel como un régimen paria y que el trabajo que se debe realizar es cambiar esa visión al cabo de una década”.

Para ello, la entidad sionista encargó a la propia Sima Vaknin y al Ministerio de Seguridda Interna y Asuntos Estratégicos presidido por Gilad Erdan la conformación de un equipo multiministerial, que permitan crea una “nueva narrativa que obligue al mundo a respetar al régimen israelí”. Bajo ese prisma, sin duda, que desde el inicio esta misión está destinada al fracaso pues no se puede “obligar” al mundo a mirar con simpatía ni ofrecer apoyo a un régimen colonizador, racista y criminal como el israelí. Las alianzas no se compran sin que ello signifique una precariedad, que se rompe a la primera de problemas. “Queremos que la mayor parte del trabajo del ministerio de asuntos exteriores sea clasificada” declaró Vaknin. Esto,  pues existe una gran “sensibilidad y no puedo incluso discutirlo en público ya que  gran parte de lo que hacemos está debajo del radar”

Tiene razón la funcionaria israelí pues el mundo: que es hablar de sus organizaciones y movimientos sociales más que sus gobiernos ven a Israel como un paria. Una entidad cuya conducta está fuera de las normas, que la comunidad internacional se ha dotado. Por ello, un régimen de estas características debe esforzarse – en forma estéril en su caso - por tratar de revertir tal visión. Difícil para quien tiene en esencia una conducta criminal, bajo los más disímiles argumentos, violador de los derechos humanos del pueblo palestino cuyo territorio tiene bajo ocupación y que no ha cumplido ninguna de las 86 resoluciones emanadas de las Naciones Unidas desde el año 1948 cuando es artificiosamente creada como entidad.

 

Un Viaje Oportunista

 

Benjamín Netanyahu, primer Ministro Israelí está cumpliendo ese guión señalado por Sima Vaknin y por primera vez se encuentra en suelo latinoamericano. Inició, este 11 de septiembre, un viaje por las capitales de tres países latinoamericanos: Argentina, Colombia y México como paso previo a su presencia en Estados Unidos para la reunión anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Un periplo, claramente oportunista, teniendo como objetivo el lograr apoyos políticos para un régimen fuertemente criticado por gran parte d ela comunidad internacional y que en la próxima sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas lo tendrá, nuevamente como protagonista de una nueva condena por su  política de ocupación de la palestina histórica desde el año 1948 y la Ribera occidental y los Altos del Golán  desde la guerra de Junio del año 1967, junto al bloqueo de una década ya de la Franja de Gaza. Lo único claro es que Trump y sus funcionarios en la ONU, entre ellas la Embajadora Nikki Haley se la jugarán por revertir el rechazo mundial al sionismo.

La presencia de Netanyahu a tierras latinoamericanas indigna a los movimientos sociales y políticos opuestos a la labor colonizadora y acciones criminales de Israel en territorio palestino. Su presencia poco grata ha significado extremar las medidas de seguridad, para así garantizar que Netanyahu no sufra la indignación popular frente a sus crímenes de lesa humanidad y sobre todo la complicidad en materia de alianzas políticas con los más extremo de los partidos políticos ultraderechistas latinoamericanos. Organizaciones y movimientos políticos, sociales, gremiales, estudiantiles y defensores de derechos humanos han llamado a manifestarse contra esta visita y catalogar a Netanyahu Persona Non Grata. Netanyahu ha sido calificado como “Genocida” por el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino en su convocatoria a una marcha de repudio a la presencia del Premier israelí, el próximo 12 de septiembre, día de su encuentro con Macri.

Buenos Aires se ha visto sacudido por las muestras de rechazo al representante del sionismo. Esto en un país donde la población judía sobrepasa las 180 mil personas pero que también ha expresado a través de organizaciones de esa religión, su rechazo a la ocupación de Palestina. Un comunicado del Llamamiento Argentino Judío firmado por su presidente, Jorge Elbaum, expresó su “preocupación” por la visita del “máximo responsable de la continuidad de las políticas coloniales de ocupación del territorio palestino”. Por su parte, la agrupación J-AmLat Argentina, condenó “por principios humanistas la ocupación de Palestina” desvirtuando de este modo el símil interesado que agrupaciones sionistas desean establecer entre las críticas a la ideología sionista asimilándolas a críticas y persecución la judaísmo, acusando incluso de antisemitas a quienes se atreven a condenar la política criminal del sionismo.

No es casual que el premier israelí visite Argentina, cuyo presidente Mauricio Macri no ha oculta su simpatía por el régimen sionista. Se recuerda con especial interés su participación en la 29 Conferencia Internacional de Alcaldes celebrada en Al-Quds - Jerusalén ocupada -  en junio del año 2014 cuando Macri ocupaba el cargo de jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En aquella ocasión, se cimentaron los lazos entre el millonario argentino y Netanyahu “Quiero que la Argentina sea socia de Israel; tenemos muchos puntos para desarrollar, aprendiendo de su experiencia en innovación en alta tecnología y en programas de inclusión, fundamentalmente a lo que hay que sumar su trabajo en materia de sistemas seguridad” sostuvo un exultante Macri, quien sin dudas tiene un concepto errado de lo que significa inclusión, considerando la política de apartheid desarrollada por el régimen sionista con el pueblo palestino.

Macri prometió en aquella oportunidad, que si llegaba a la presidencia, buscaría que Argentina se convirtiera en un aliado estratégico de Israel y puente con Latinoamérica, comprometiéndose además a que la relación con la república de Irán – que tuvo un gran avance bajo los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández – se iba a reducir al mínimo. Apenas ocupó la presidencia Macri cumplió la promesa hecha a Netanyahu y derogó el memorándum de entendimiento firmado por el gobierno de Cristina Fernández con Irán y estrecho los lazos con el sionismo.

A esta ofrenda entregada al sionismo, se sumó la firma de una serie de compras de material de guerra por parte de Argentina, entre ellas lanchas de patrullaje artilladas – de la clase Shaldaq - sistemas integrados de cruces fronterizos terrestres, junto a al entrenamiento de fuerzas de seguridad argentinas a manos de militares israelíes. Todo ello negociado personalmente por la Ministra de Seguridad Patricia Bulrich en los territorios ocupados palestinos a fines del año 2016 y que significan alrededor de 200 millones de dólares del presupuesto de la nación.

 

La Marca de Caín en el Rostro de Netanyahu.

 

Con Netanyahu y su séquito político y empresarial en suelo argentino las críticas arreciaron. El ex Premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel rechazó la llegada al país de Netanyahu, al asegurar que "brinda protección a un represor de la última dictadura argentina. No sólo él mismo está acusado de haber cometido crímenes de lesa humanidad en la Corte Penal Internacional por matar civiles bombardeando escuelas, hospitales y mezquitas de Palestina, sino que además le brinda protección a un represor de la última dictadura argentina" signando con ello la negativa de Tel Aviv de extraditar a Teodoro Aníbal Gauto, ex agente del Batallón 601 y quien se refugió en Israel contando con la protección del régimen sionista.

Para Pérez Esquivel la conducta de Macri no le resulta extraña pues se trata de una persona “que se ha empeñado en desconocer los 30 mil desaparecidos por la dictadura militar, en minimizar la política de DDHH, y desconocer la desaparición forzada de Santiago Maldonado, y eso permite que tenga buenas relaciones con un protector de represores. No es casual que no hablen de terrorismo de Estado". Recordemos que Israel es uno de los regímenes con mayor vínculo con organismos de seguridad dedicados a la represión en Latinoamérica. No sólo durante la época de las dictaduras militares, sino que en periodos de democracia representativa como se ha visto en países como la misma Argentina, Colombia, México, Perú y Honduras a través de organismos de fachada del Mossad israelí, como es la empresa CST Global. Registrada legalmente en la ciudad de Petaj Tikva – en la Palestina ocupada – y presidida por el ex general Israel Ziv y por el ex Brigadier Yosi Kupperwasser quien se desempeñó como Jefe del Departamento de Investigación del Servicio del Servicio de Inteligencia del Servicio de Inteligencia Sionista.

A pesar que Macri y Netanyahu no tienen en agenda hablar de terrorismo de Estado, de la ocupación de Palestina, de colonialismo y represión. Menos aún de complicidad frente a la violación de los derechos humanos – porque ello se da por hecho - la sociedad argentina se lo ha hecho notar en cada esquina. Carteles que sindican a Netanyahu de genocida se dejan ver con toda su carga de verdad en las calles y en las redes sociales. La ocupación parece haberse trasladado a las calles de Buenos Aires donde miles de policías han sido desplegados con el tránsito cortado dando paso a una ciudad sitiada, para impedir que miles de manifestantes se acerquen a lugares como la Casa Rosada, la Plaza San Martin y señalen a Netanyahu como violador de los derechos humanos y criminal de guerra. Los oropeles de hoteles y agasajos oficiales no quitan la marca de Caín que lleva este político israelí en su rostro.

La visita de Netanyahu a Latinoamérica, fuera de la firma de acuerdos y convenios propios de estos acontecimientos, tiene una connotación de tratar de revertir el aislamiento internacional que vive la entidad sionista. Reconocido así por sus propios dirigentes quienes ven con temor, no sólo el avance de la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones – BDS - que la sociedad civil palestinas y organizaciones del todo el mundo están implementando contra el régimen sionista y que genera multimillonarias pérdidas económicas. Sino también la consolidación del carácter de paria de un régimen que viola las normas internacionales y que día a día se hunde en un marasmo de crímenes contra el pueblo palestino de forma absolutamente abyecta, despreciable y vil.

Visitar Argentina y recibir los palmoteos afectuoso de Macri, luego viajar a Colombia y ser agasajado por el presidente derechista Juan Manuel Santos, son placeres que Netanyahu desea recibir en momentos que su propio gobierno es sacudido por acusaciones de corrupción. Es tratar de salir de la condición de paria en forma personal y como país. En Colombia Benjamín Netanyahu se verá las caras con un viejo amigo, un fiel aliado de Israel. Un político que en su época como Ministro de Defensa del ex Presidente Álvaro Uribe firmó contratos millonarios con la empresa CST Global para la lucha contra la guerrilla colombiana de las FARC y evaluar “potenciales peligros provenientes de Ecuador y Venezuela” bajo las presidencias de los ex presidentes Rafael Correa y Hugo Chávez respectivamente.

Un Santos que en un video promocional de Global CST, presenta así a esta empresa: "son personas con mucha experiencia; ellos nos han estado ayudando a trabajar mejor. Es como esa persona que está en el gimnasio, y cuando usted va y hace ejercicio le indica cómo hacerlo mejor.” Nuevos elogios son ofrecidos por santos en esta ocasión para la entidad sionista, en un programa de televisión israelí en el que Santos declara: "Nosotros hemos sido acusados de ser los israelitas [sic] de América Latina, lo cual a mí personalmente me hace sentir muy orgulloso." Un Santos que en agradecimientos al apoyo en labores de inteligencia y lucha contra la guerrilla firmó un Tratado de Libre comercio con Israel, pasando por alto todas las restricciones que existen con una entidad que ocupa territorio palestino y desde donde exporta una serie de productos que llegan al mercado colombiano.

Un Tratado firmado el año 2013 y donde Santos, en su primera visita oficial en su papel de Primer Mandatario colombiano selló su alianza con Israel reafirmando su condición de “aliado más fiel”  Recordemos que ese año 2013 Colombia, junto a Guatemala y Paraguay se abstuvieron en la votación, que permitía a Palestina ingresar a la ONU como Estado Observador no miembro.  “Ustedes se han negado a unirse a la mayoría automática contra Israel en la ONU. Ustedes son, como nosotros, una democracia que lucha contra el terrorismo. Queremos ser de ayuda, en todos los sentidos que podemos, dada nuestra experiencia” afirmó  un agradecido Netanyahu en esa oportunidad, tras encontrarse con Santos en la Palestina histórica ocupada. Cuatro años después de esa fecha, Netanyahu le devolverá la mano a Santos visitando Bogotá y tratando de convencerlo de nuevo que Israel es la “única democracia de Oriente Medio” con que suele vestirse el sionismo, mientras detrás del Muro siguen asesinado y a la población palestina.

Tras Colombia, Netanyahu aterrizará el día 14 de septiembre en México donde se entrevistará con uno de los presidentes más impopulares del continente: Enrique Peña Nieto, sumergido en un mar de acusaciones contra su gobierno por violaciones a los derechos humanos, corrupción y sometimiento a los dictados de la administración de gobierno estadounidense presidido por Donald Trump. Su entrevista con Peña Nieto deberá, sí o sí mencionar el polémico Tuit que escribió Netanyahu por el tema del muro que Trump desea ampliar en la frontera con México “Trump está en lo correcto. Gran idea” sostuvo torpemente Netanyahu, haciendo alusión a la propia contumacia israelí de seguir ampliando el muro de apartheid en los territorios palestinos ocupados, que ha generado la repulsa mundial y resoluciones exigiendo su término. Con México, la entidad sionista tiene firmado un Tratado de Libre Comercio desde el año 2000 y parte importante de la misión de Netanyahu es también ampliar dicho acuerdo y tratar de blindarlo  frente  a la campaña del BDS que se está implementando en el mundo.

Tras Argentina, Colombia Y México, el Primer Ministro Israelí visitará Estados Unidos donde se reunirá en sus clásicos encuentros con el lobby judío en ese país agrupado en el llamado Comité de Asuntos Públicos Israelí- estadounidense – AIPAC por sus siglas en inglés. Se entrevistará con Donald Trump y nuevamente tendremos su presencia en un organismo al cual no debería pertenecer: la ONU. No sólo por su condición de paria, sino por sus violaciones constantes a los derechos humanos del pueblo palestino, a su apoyo a organizaciones terroristas como Daesh, Fath al Sham y otras que operan contra los gobiernos de Siria e Irak. A lo que se suma su estrecha alianza con la Casa al Saud y su ideología extremista como es el wahabismo.

Una entidad que debe ser expulsada del máximo organismo internacional por su labor de desestabilizador de la paz en Oriente Medio y sobre todo por su carácter de ocupante de territorios que no le pertenecen bajo el amparo de una ideología criminal como es el sionismo. Es importante que estos viajes sean vistos como lo que son: limpieza de imagen, actividades oportunistas previo a la Asamblea General de Naciones Unidas y tratar de seguir comprando apoyos en base al lobby sionista que suele practicarse desvergonzadamente. La marca de Caín que lleva Netanyahu en su rostro es demasiado evidente para tratar de lavarla con un poco de relaciones públicas.

01
Julio

En julio del 2014 escribí un artículo titulado: Solo el diablo falta por pedir que se levante el bloqueo de Estados Unidos a Cuba. Unos meses después, en diciembre de ese mismo año, el otrora inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama, pareció haber escogido el camino hacia el fin de esa injusta guerra impuesta a la mayor de las Antillas desde hace más de 55 años.

El “diablillo” de turno del Norte admitió entonces que esa agresiva política aplicada por sucesivas administraciones de la Casa Blanca fue un fracaso, y se dispuso a iniciar un complejo proceso hacia la normalización de las relaciones entre Washington y La Habana.

Obama comenzó un acercamiento entre ambas partes, tras seis décadas de confrontación generadas desde territorio norteamericano, aunque nunca llegó a usar los poderes con los que contaba para dar al traste con el bloqueo, rechazado en innumerables ocasiones por la comunidad internacional.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas, la firma de más de una veintena de acuerdos conjuntos en diferentes esferas, y el incremento de intercambios de delegaciones oficiales y de hombres de negocios, además de visitantes a la nación caribeña, generaron sin embargo expectativas acerca del fin del cerco económico, comercial y financiero, y del futuro de los nexos entre Estados Unidos y Cuba.

No pocos se mostraron optimistas ante el curso de esos acontecimientos, pero la mayoría de los cubanos mantuvo cautela frente a las promesas y las actuaciones de Obama, quien pudo pasar a la historia si hubiera al menos encauzado la definitiva muerte del bloqueo.

Los habitantes del decano archipiélago caribeño conocen muy bien a su vecino poderoso del Norte, y como reza un refrán popular saben de qué pie ha cojeado siempre Washington en sus andanzas nada halagüeñas hacia la Isla.

No por casualidad Cuba hizo una Revolución, comandada por su líder histórico Fidel Castro, a solo 90 millas del imperio más poderoso de la historia contemporánea, y ha resistido invicta a todos los embates orquestados en Estados Unidos, desde invasiones castrenses hasta agresiones terroristas, y la guerra económica, comercial y financiera que aún perdura, y que otro nuevo diablo mayor, el ahora ocupante de la Casa Blanca, Donald Trump, anunció que mantendrá y endurecerá.

El eventual retroceso de la conducta de Washington con respecto a la nación caribeña ha provocado el repudio de la comunidad internacional, y lejos de amedrentar al pueblo de Cuba fortalece su histórica unidad, y la convicción de defender su soberanía e independencia.

Una canción muy afamada en la mayor de las Antillas resalta en su letra que “un cubano de verdad da la vida por su tierra, vive de frente y derecho, preparado para el combate, y a su bandera se aferra”.

Agrega además en uno de sus estribillos que los cubanos siguen p´lante (para adelante) porque “nunca fuimos cobardes”.

Es realmente una pena que Trump, sus más cercanos colaboradores y sus pésimos asesores no tengan la oportunidad de escuchar esa canción titulada “Me dicen Cuba”, del prestigioso músico Alexander Abreu.

30
Junio

La inversión en la salud materna e infantil puede evitar la muerte de unos 200 mil niños menores de 5 años cada año en Latinoamérica, donde el lugar y condiciones al nacer definen la probabilidad de supervivencia y desarrollo debido a la inequidad entre y dentro de los países, alertó hoy Unicef.

“Claramente tenemos una región desigual, con marcada inequidad para madres y niños en sus propios países”, dijo a Luisa Brumana, asesora en Salud de Unicef para Latinoamérica y el Caribe, al citar el informe Reducir las diferencias: El poder de invertir en los niños más pobres, presentado este miércoles.

“Hay muchas inequidades que deben ser prioridad para los Gobiernos, llegar a los que más sufren, que son los niños pobres, con madres con baja escolaridad y muchos de ellos de minorías étnicas como los indígenas”, añadió la epidemióloga.

Según datos de Unicef, se estima que en América Latina 196 mil niños menores de 5 años mueren cada año por causas prevenibles, de los cuales 167 mil (85 %) tienen menos de un año, es decir que en la región muere un niño cada tres minutos.

“Que tengamos casi 200 mil niños que mueren y que esas muertes sean prevenibles es alarmante, eso no debería pasar, hay formas de evitarlo”, afirmó Brumana, al insistir en que los “países deben entender que la inversión no solo es moral porque hay un retorno al evitar la enfermedad y miles de muertes”.

Así lo resalta el informe de Unicef al señalar que “las inversiones en poblaciones de niños y madres pobres, por cada millón invertido, salvan el doble de vidas de menores de 5 años que una inversión equivalente en otras que no son pobres”,

“De las 1,1 millones de vidas salvadas en los 51 países estudiados durante el último año, casi el 85 % se encontraba entre los pobres”, agrega el documento.

En Latinoamérica, “el riesgo de morir antes de los 28 días de nacido en los países más pobres es 2,5 veces mayor que en los más ricos y el riesgo de que un niño muera antes de los 5 años es tres veces mayor” en la misma comparación, advierte la agencia de la ONU.

La situación más difícil la afronta Haití, que tiene, por ejemplo, la tasa de mortalidad neonatal más alta de la región, con 25 muertes por cada mil nacidos vivos, seguido de República Dominicana (20) y Bolivia (16). Mientras, las cifras más bajas las reportan Cuba (2) y Chile y Uruguay (5).

Para Brumana, el “gran problema es la inequidad dentro de los mismos países: Hay zonas muy pobres, etnias sin atención, poblaciones muy apartadas, donde el acceso es restringido”.

Por ejemplo, sostiene la experta en salud pública, en Colombia, Haití, Nicaragua, Panamá y Surinam la tasa de cobertura de atención prenatal, que debe ser por lo menos de cuatro visitas, es tres veces más baja entre las mujeres sin escolaridad que entre las que tienen educación superior.

Explicó que las intervenciones más costo-efectivas son los cuidados prenatales, la lactancia materna, exclusiva y temprana, la vacunación completa, el acceso inmediato a tratamiento y el acceso a mosquiteros en los países donde persiste la malaria.

“Con estas acciones hay que llegar a los más pobres para reducir la enfermedad y la mortalidad”, subrayó.

“Invertir en los niños más pobres no solo es correcto en principio, también es correcto en la práctica, ya que salva más vidas por cada dólar gastado”, coincidió el director ejecutivo del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Anthony Lake, en la presentación del i nforme del organismo.

Unicef alertó de que, si no se acelera la reducción de la mortalidad infantil, para 2030 casi 70 millones de niños morirán antes de cumplir cinco años.

Por eso, María Cristina Perceval, directora regional de Unicef para América Latina y el Caribe, afirmó en un comunicado que la región debe “invertir en servicios de salud y nutrición de alto impacto y calidad”.

 

UNICEF confirma que Cuba tiene 0% de Desnutrición Infantil

 

La existencia en el mundo en desarrollo de 146 millones de niños menores de cinco años bajos de peso, contrasta con la realidad de los infantes cubanos, reconocidos mundialmente por estar ajenos a ese mal social.

Esas preocupantes cifras aparecieron en un reciente reporte del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), bajo el título de Progreso para la Infancia, Un balance sobre la nutrición, divulgado en la sede de la ONU.

De acuerdo con el documento, los porcentajes de los niños con bajo peso son de 28 por ciento en África Subsahariana, 17 en Medio Oriente y África del Norte, 15 en Asia oriental y el Pacífico, y siete en Latinoamérica y el Caribe. La tabla la completan Europa Central y del Este, con el cinco por ciento, y otros países en desarrollo, con 27 por ciento.

Cuba no tiene esos problemas, es el único país de América Latina y el Caribe que ha eliminado la desnutrición infantil severa, gracias a los esfuerzos del Gobierno por mejorar la alimentación del pueblo, especialmente la de aquellos grupos más vulnerables.

Las crudas realidades del mundo muestran que 852 millones de personas padecen de hambre y que 53 millones de ellas viven en América Latina. Sólo en México hay cinco millones 200 mil personas desnutridas y en Haití tres millones 800 mil, mientras en todo el planeta mueren de hambre cada año más de cinco millones de niños.

De acuerdo con estimados de las Naciones Unidas, no sería muy costoso lograr salud y nutrición básica para todos los habitantes del Tercer Mundo. Bastarían para alcanzar esa meta 13 mil millones de dólares anuales adicionales a lo que ahora se destinan, una cifra que nunca se ha logrado y que es exigua si se compara con el millón de millones que cada año se destinan a publicidad comercial, los 400 mil millones en drogas estupefacientes o incluso los ocho mil millones que se gasta en Estados Unidos en cosméticos.

Para satisfacción de Cuba, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también ha reconocido que ésta es la nación con más avances en América Latina en la lucha contra la desnutrición.

El Estado cubano garantiza una canasta básica alimenticia que permite la nutrición de su población al menos en los niveles básicos- mediante la red de distribución de productos normados.

De igual forma, se llevan a cabo reajustes económicos en otros mercados y servicios locales para mejorar la alimentación del pueblo cubano y atenuar el déficit alimentario. Especialmente se mantiene una constante vigilancia sobre el sustento de los niños, las niñas y adolescentes. Así, la atención a la nutrición comienza con la promoción de una mejor y natural forma de alimentación de la especie humana.

El tema de la desnutrición cobra gran importancia en la campaña de la ONU para lograr en 2015 las Metas de Desarrollo del Milenio, adoptadas en la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada en 2000, y que tienen entre sus objetivos eliminar la pobreza extrema y el hambre para esa fecha.

No exenta de deficiencias, dificultades y serias limitaciones por un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos hace más de cuatro décadas, Cuba no muestra desesperantes ni alarmantes índices de desnutrición infantil. Ninguno de los 146 millones de niños menores de cinco años bajos de peso que viven hoy en el mundo es cubano.