Al día

03
Enero

“En 41 años, los organismos de seguridad cubanos conocieron y desmantelaron 634 complots homicidas contra Fidel Castro, en diferentes estadios de elaboración, sin contar los que pudieran no haber sido descubiertos, un record que ningún otro líder mundial ha alcanzado en la historia de la Humanidad”. De ellos, 60 estaban ejecutivamente dirigidos por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) y 10 contaban con participación del crimen organizado estadounidense”.

La información -rigurosamente verídica- ha sido aportada por el ex general retirado de los servicios de inteligencia cubanos en 1996 Fabián Escalante Font, en un artículo con su firma divulgado en al sitio CUBADEBATE con título de La obsesión yanqui por matar a Fidel.

Escalante investigó a tal efecto los archivos de la Seguridad del Estado de Cuba, los procesos penales incoados a los autores y a los juzgados por los Tribunales, así como documentos diversos desclasificados en Estados Unidos.

Venenos sofisticados, dardos mortales, fusiles para cazar elefantes, armas modernísimas, y otros artilugios fueron diseñados, preparados, o utilizados, entre otros, por los frustrados asesinos para concretar tales macabros planes.

Pero, no sólo trataron de asesinar físicamente a Fidel Castro sino también moral e intelectualmente, afectar su imagen y desacreditar sus ideas. Para ello utilizaron, entre otros medios, polvos con drogas que afectaran sus sentidos, campañas mediáticas para denigrar su pensamiento y ejecutoria. Toda la creatividad y el poderío tecnológico y científico de la superpotencia fueron puestos a disposición de ese objetivo.

Películas, documentales, historietas infantiles, conferencias en Universidades de todas las latitudes, lanzamiento de cientos de falsos rumores sobre su muerte para promover inestabilidad, campañas radiales y televisivas, en fin, lo posible y lo imposible fue realizado con abultados presupuestos. Pero fracasaron una y otra vez; la imagen y el pensamiento del líder cubano se hicieron cada vez más fuertes en los pueblos de América Latina y el resto del tercer mundo.

“En estos días, a propósito de su desaparición física – dice el general Escalante – ha sido la personalidad, impronta y legado de Fidel Castro, la huella dejada en sus contemporáneos, el ejemplo de tenacidad, disciplina, valentía, solidaridad, optimismo y su visión de futuro lo que más se ha hecho resaltar al recordar los numerosos planes, complots y conspiraciones que urdió Washington durante más de medio siglo para asesinarlo”.

Son muchas las personas en todo el mundo que se preguntan el motivo de esta formidable obsesión criminal en un poderoso gobierno -la única superpotencia mundial actual- por eliminar, asesinar y sepultar las ideas de un hombre que, encabezando un pequeño país empeñado en ejercer su soberanía y alcanzar niveles superiores de vida para sus compatriotas, jamás le agredió.

Escalante considera que las razones para este odio visceral habría que buscarlas en la ejecutoria de la Revolución cubana a solo 90 millas y a que Washington no estaba preparado para ceder en un desafío que eventualmente podría conducir a la pérdida de América Latina como su patio trasero.

Durante años, el control de Cuba por Estados Unidos se ejerció con la complicidad de gobiernos corruptos en la Isla que mantenía aquel paraíso para sus inversiones y su ocio, mientras, según sus proyectos, la isla se convertía en al “Las Vegas del Caribe”.

El primer día de enero de 1959 se encontraron que en aquella apacible y hasta entonces bucólica Isla del Caribe, se había desencadenado, tras más de 25 meses de lucha armada en las sierras y llanos, una verdadera Revolución, que muy pronto transformaría el “status quo” existente, llevando a cabo un programa de transformaciones sociales, políticas y económicas sin precedentes en el continente americano.

El 6 de agosto de 1960 Fidel Castro proclamó al mundo, la nacionalización de todas las empresas norteamericanas y la finalización de sus operaciones en Cuba. En septiembre de ese año, aprovechando una visita del líder cubano a la ONU en Nueva York, la CIA contrató a la Mafia para asesinarlo. Comenzó así la cacería que se prolongaría infructuosamente por medio siglo. La Revolución continuaría profundizándose, meses después proclamó su carácter socialista… y la cacería continuó.

Sin embargo, fracasaron una y otra vez sus tramas criminales contra la vida del líder de la revolución cubana.

“No pudieron eliminarlo físicamente, murió cuando y como él quiso, después de una larga y provechosa vida al servicio de su pueblo y de la Humanidad. Fidel estará por siempre en nuestro corazón, nuestro pensamiento y nuestro actuar” -concluye el general retirado Fabián Escalante.

03
Enero

Madrid, 30 de diciembre de 2016

 

Estimado director de ABC:

 

Con relación a su editorial “La ruina del castrismo”, publicado el 30 de diciembre, reacciono a la pluma fácil e irresponsable que cataloga a las instituciones cubanas de “no decir jamás la verdad” y al mismo tiempo, ofende a los cubanos al calificarnos de vivir en la “indigencia”.

¿Cómo puede utilizar su periódico a la guía de teléfonos de La Habana de 1958 para medir el desarrollo de un país y para afirmar, con esa categórica y falsa definición, que en Cuba hoy hay “una desolación absoluta”?

¿Cómo su periódico, sin fuentes, ni estudios, ni presencia en Cuba puede considerar “opacas” a las instituciones cubanas e ignorar el informe de la organización Transparency International, que considera a Cuba el 4to país menos corrupto de América Latina, sólo por detrás de Uruguay, Chile y Costa Rica?

El Presidente John F. Kennedy al evaluar la Cuba de 1958 expresó: “Pienso que no hay un país en el mundo, incluso los países bajo dominio colonial, donde la colonización económica, la humillación y la explotación fueron peores que las que hubo en Cuba, debido a la política de mi país, durante el régimen de Batista.”

Dice su editorial que “sin ningún género de dudas, la economía de la isla ha estado en realidad en una recesión permanente desde el inicio de la revolución”, cuando el ingreso per cápita en Cuba de 1958, un año antes del inicio de la Revolución, era igual al de 1947.

El Departamento de Comercio de los EE.UU.informaba que en 1958 los desempleados temporales en Cuba eran el 35% de la población activa y de esas 650 mil personas, 450 mil lo eran permanentemente.

Ese directorio telefónico debe tener muy evidentes los números de Fulgencio Batista y Zaldívar, que encabezó la lista de corruptos latinoamericanos y claro, esa propia guía telefónica, al ser propietario de 9 centrales azucareros, 2 refinerías, 2 destilerías, un banco, 3 aerolíneas, 1 papelera, 1 contratista, 1 transportista por carretera, 1 productora de gas, 2 moteles, 5 emisoras de radio, 1 televisora, varios periódicos y revistas, 1 fábrica de materiales de la construcción, 1 naviera, 1 centro turístico, varios inmuebles urbanos y rurales, varias colonias, y otros múltiples intereses.

Pero Batista, quien por cierto murió plácidamente en Marbella y cuyos restos descansan aquí en San Isidro, se enriqueció y dibujó esa guía telefónica mientras torturaba y asesinaba a miles de jóvenes cubanos. ¿A qué número telefónico se podía llamar en 1958 para denunciar el asesinato y linchamiento de jóvenes que amanecían ahorcados colgando de árboles cubanos?

Hoy su periódico trata de presentar a este asesino como el promotor de una economía vibrante, cuyo resultado graciosamente usted intenta engañarnos se refleja en una simple guía telefónica que cuando se imprimió no pudo ser consultada por el 25% de la población porque no sabía leer hasta 1961.

Posiblemente a esa guía de teléfonos acudían desesperadamente los padres del 45% de los niños que no iban a la escuela, para intentar encontrar un lugar dónde hallar explicación al horrible espectáculo que provocaba que 10 mil maestros estuvieran desempleados y sus hijos sin instrucción o enseñanza.

Hoy, “en la desolación permanente de Cuba”, hay una guía telefónica con los datos de casi 300 hospitales y cerca de 500 policlínicas, a las que apenas llaman los pacientes, porque pueden acudir libremente sin temor a no disponer de seguro médico o dinero para pagar lo que requieran.

Están disponibles en la nueva guía telefónica cubana, los contactos de más de 52 universidades que creó la Revolución Cubana para cientos de miles de cubanos y extranjeros que se han graduado en ellas; los contactos de más de 230 instituciones de ciencia y tecnología, que producen diversas mercancías entre otros medicamentos, 338 de ellos registrados contra el cáncer, 261 biofármacos registrados y otros 900 en ensayos clínicos, unidos a los que ya en uso garantizan los altos índices de salud de nuestro pueblo y que se exportan en volúmenes de valor por varios cientos de millones de euros a docenas de países. Estos fueron creados por científicos cubanos formados muchos años después de la dichosa guía telefónica que alude.

Escriba, escriba y vuelva a escribir mentiras sobre Cuba, pero estoy seguro que lo que refleja su editorial, no será lo que vieron los más de 150 mil españoles que este año han viajado a Cuba entre ellos más de 2 mil para hacer negocios. Le aseguro que sus calumnias no podrán detener la voluntad de los cubanos de construir nuestro propio destino, próspero, sostenible y socialista.

 

Saludos,

 

Eugenio Martínez Enríquez

Embajador de Cuba en España

02
Enero

No habrá monumentos, ni esculturas, ni avenidas, ni plazas que lleven su nombre pero no habrá Cuba sin Fidel y eso lo sabemos todos. Hay una obra imborrable que marcó un antes y un después en la historia de Cuba, de América Latina y en la historia universal y que aún despierta admiración por la rara coherencia entre el noble sueño de una generación y su legado. El que revise hoy las prioridades del proyecto de presupuesto que aprobó el parlamento cubano en diciembre del 2016 comprenderá.

Perdurará en su pueblo que, por primera vez en la historia, alcanzó su libertad, su dignidad, su independencia y soberanía con un proceso que suscita la admiración y respeto del mundo entero y que ha conducido a Cuba el lugar número 44 en el índice de desarrollo humano.

Es una obra joven e inacabada, siempre asediada, en la que sobran los aciertos con beneficios para todos y en el que se acumularon también errores, pero ninguno de la magnitud de los que hoy se nos acusa. Son reconocidos los modelos de educación, salud, bienestar social y participación política de Cuba, un sueño lejano en cualquier latitud. Ausentes están en Cuba grandes vergüenzas de la humanidad, como el hambre, la muerte por enfermedades curables, el terrorismo, el crimen organizado, la impunidad de la corrupción.

Ha sido difícil asistir en las últimas semanas a la operación de “caracter assasination” contra un hombre de la estatura de Fidel. Las calumnias y acusaciones no son nuevas y, desde el inicio, acompañan la propaganda contra la Revolución, única via de sustentar una política de bloqueo y agresión cuyo verdadero propósito es asfixiar la economía, aislar internacionalmente a Cuba y restablecer a un gobierno que responda a los intereses de Estados Unidos.

Esta política fracasó. No ha funcionado y no va a funcionar. El mérito mayor de Fidel fue su capacidad de inspirar a muchos en la búsqueda de un sistema alternativo al que quiere imponer el capital transnacional. También lo fue su optimismo y su fe en la victoria.

Fidel no fue ni un dictador, ni un asesino, ni deja cuentas millonarias, ni gobernó a Cuba por la fuerza. Eran famosos sus intercambios con el pueblo en cualquier lugar, sin protocolo, sin distancias, sin temor a decirle la verdad.

Siempre que me preguntaron por qué tuvimos el mismo presidente tantos años; yo respondía que el pueblo sentía que mientras Fidel estuviera al frente de Cuba sus intereses estarían protegidos, que nadie quedaría desamparado, que las personas más humildes a las que la Revolución abrió las puertas al conocimiento, a una vida más digna y al disfrute de los derechos humanos no tendrían miedo de perderlos.

Parecería que aquellos que no pudieron vencerlo en vida sintieran que sería más fácil derrotarle después de muerto. Nada más lejos de la verdad. Las imágenes de dolor sincero, de genuino respeto y de íntimo pesar que desde Cuba llegaron a todos los confines del mundo devolvieron a un Fidel cercano a su pueblo, a un líder querido e inolvidable.

01
Enero

No puedo pasar por alto el discurrir casi a saltos de los hechos recientes en la escena internacional. Son reflejo de las leyes económicas que se agitan en lo más profundo del sistema. Leyes que están fuera de la voluntad de los hombres. Y han sido sorprendentes que van a quedar gravados definitivamente en los anales de la historia universal.

El negro periodo de la globalización anticomunista (1980-2010) como expresión del sistema unipolar y bajo la férula de Estados Unidos, ha sido mortífero.

Pero, ahora vivimos tiempos históricos. Tiempos inexorables. El desplazamiento del bloque imperialista occidental encabezado por Estados Unidos en la nueva estructura económica del sistema capitalista mundial emergida tras la gran crisis económica iniciada en 2008, es realmente excepcional. Algo que ha roto el espinazo del dominio hegemónico estadounidense que por más de un siglo ha ocasionado enormes sufrimientos a los pueblos del mundo entero.

En primer lugar China ya es la primera potencia capitalista mundial, ha desplazado de ese puesto a Estados Unidos que lo ostentó por más de un siglo. Recordemos que en 2013 China se convirtió en el primer país comercial y en 2014 el mayor país capitalista del mundo. Segundo, India también ha desplazado a Japón del tercero al cuarto lugar. Tercero, Indonesia está fondeando a Inglaterra del quinto al sexto puesto.

Entonces de acuerdo a estos fenomenales cambios la relación de países en orden de importancia en la nueva estructura económica del sistema capitalista mundial, es la siguiente: Primero, China. Segundo Estados Unidos. Tercero, La India. Cuarto, Japón. Quinto, Indonesia. Sexto, Gran Bretaña. Séptimo, Rusia. Sin olvidar que en una estimación de acuerdo al crecimiento de los PBI actuales, existe la posibilidad de que la India también en unos años más este dejando atrás a Estados Unidos.

No debemos olvidar que lo central en todo esto ha sido el movimiento constante. Qué duda cabe, el sistema imperialista estaba en esa vorágine violentamente arrastrado al fondo de la gran crisis económica iniciada en 2008.

Por supuesto esto ha tenido enormes consecuencias, por un lado, la ruina y la bancarrota de las economías, estadounidense y europea, en medio de un enorme sobre-acumulación de capitales ficticios y, la pérdida de la hegemonía mundial estadounidense en 2010.

Y, por el otro, la ascensión capitalista de China, la reconversión de Rusia como una gran potencia militar y la ascensión a una gran potencia nuclear de la República Popular Democrática de Corea (un país que nada tiene que ver con los países imperialistas, un país socialista, una esperanza de los pueblos oprimidos, algo excepcional y única en la historia reciente de la humanidad).

Y, de acuerdo a los mecanismos de interrelación de base y superestructura, esta nueva estructura económica del capitalismo mundial (base) ha dejado impregnado su sello en el sistema internacional (superestructura) como sistema multipolar. En realidad un proceso científico que jamás entenderían los “doctorcitos” del Pentágono. Sobrevino de forma crucial y demoledora con el sistema unipolar establecido en 1991 tras la implosión de la ex URSS. Ocurrió en 2010 tras la constatación de la equiparación de fuerzas (nucleares) en las tres superpotencias más armadas del planeta (Estados Unidos, Rusia y China).

Sin olvidar que es sistema multipolar y no tripolar como algunos sostienen, pues, incluso teniendo en cuenta la enorme incidencia de China, Estados Unidos y Rusia, en el fondo aún no está totalmente definido la nueva estructura económica del sistema capitalista mundial emergida tras la gran crisis económica del 2008 que se bate en un proceso muy fuerte de cambios en el mundo, por un lado, La India e Indonesia están apretujados sobre China y Estados Unidos y, Gran Bretaña, respectivamente y, por el otro, Japón, Alemania y Gran Bretaña están tratando de romper los grilletes impuestos por Estados Unidos en 1945. Entonces aún se sienten los ecos de la implosión del sistema unipolar ocurrida en 2010.

Sin embargo, los hechos no han quedado aquí, han seguido corriendo al influjo de esta misma tendencia. En efecto en el año 2015 sobrevino el periodo que más se temía en geo economía mundial, el periodo que aceleraría el hundimiento económico acelerado de Estados Unidos a efecto de su confrontación con China (que desde 2010 estuvo latente cuando ocurrió la ruptura del acuerdo estratégico en materia económica), llámese si se quiere, “Guerra Fría”.

En esto es muy importante el dato que se tiene aún desde el año 2011. Esto ahora es una realidad, difícil de soslayarla: “La política actual de Washington es mantener su supremacía militar en Asia, pero una carrera armamentística con China podría hacer que la Guerra Fría (con la ex URSS) nos pareciera una minucia. La economía de la Unión Soviética representaba solo una cuarta parte de la de Estados Unidos cuando se produjo aquella carrera armamentística. Si Estados Unidos entrara en un proceso serio de ese tipo con China, los estadounidenses podrían olvidarse de Medicare, la seguridad social y de la mayor de aquello en lo que el gobierno de Estados Unidos gasta su dinero” (1).

Y finalmente, como un resultado de lo anterior, tenemos ante nosotros, la implosión de la arquitectura del dominio imperialista occidental ocurrido a finales de este año, 2016. Esto de antemano ya estaba predicho desde el año 2010 cuando se produjo la pérdida de la hegemonía estadounidense. Consecuentemente, está ante nuestros ojos la nueva arquitectura de dominio del sistema capitalista mundial emergida tras la gran crisis económica del 2008 bajo egida del sistema multipolar. Queréis pruebas  sobre esto, observad lo que hay en la olla de grillos de la Unión Europea (quieren nuevo ejército, algunos países están contra las sanciones anti rusas, etc.), también lo que hay en Japón, en el sur de Asia, en el sudeste asiático, en la península coreana (RPDC es una potencia nuclear) y últimamente en Alepo (Siria) y, sobre todo, tomad nota del gran acuerdo entre las tres superpotencias más armadas del planeta (Estados Unidos, Rusia y China) producido entre octubre y noviembre de 2016 bajo presión de, o el gran acuerdo o la guerra nuclear, que en realidad constituye, si queréis, tomadlo por de facto, la primera medida de la nueva arquitectura de dominio del sistema capitalista mundial ya en proceso.

Esta es la historia escrita con letras de oro desde el año 2008.

 

Notas:

1.- ¿Debería preocuparnos que China supere a Estados Unidos?" Noticia aparecida el 29 de abril de 2011, en: spanish.china.org.cn.

(*) ENRIQUE MUÑOZ GAMARRA:

Sociólogo peruano, especialista en geopolítica y análisis internacional. Autor del libro: “Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en Estados Unidos”. Su Página web es: www.enriquemunozgamarra.org