Al día

05
Enero

Académicos consideraron que el problema de México es que apostó su estrategia económica a la inversión extranjera, mientras se desmanteló la industria nacional. Además, dijeron, en esta apuesta única, el país participó sólo con mano de obra barata, de ahí que su papel en la cadena de manufactura es cada vez menos relevante. Desde 2003, un análisis del Gobierno de Estados Unidos alertó sobre la contracción de casi un 30 por ciento en la producción de esta industria en México y de las afectaciones a las comunidades fronterizas y al comercio que este declive generaba, como la pérdida de empleos.

Tan sólo en 2008, año de la quiebra de la compañía Lehman Brothers y de la crisis financiera en Estados Unidos, Juárez, el municipio mexicano donde vive la mayor cantidad de población ocupada en este tipo de industria, perdió 20 mil empleos.

05
Enero

La liberación de Alepo marca un punto de giro muy importante a favor de Rusia en la geopolítica de un mundo que acelera ostensiblemente su tránsito de la unipolaridad a la multipolaridad, aunque Estados Unidos conserve parte de la hegemonía y una gran capacidad de hacer daño. Así se desprende de la caída de la estratégica ciudad en manos del Ejército Árabe Sirio, armado y apoyado por Moscú, que también fortalece mucho a Damasco militar y políticamente en su guerra de resistencia contra la barbarie imperialista encabezada por Estados Unidos y entrega a Rusia un papel predominante en las negociaciones hacia una salida política del conflicto.

Nadie lo dijo mejor que la religiosa argentina Guadalupe Rodrigo, integrante de la congregación del Verbo Encarnado, quien vivió en Alepo entre 2011 y 2015, habla árabe y ha estado casi 20 años de misionera en Medio Oriente, donde fue superior regional de su orden.

“Podemos testimoniar -afirmó-, por haber vivido antes de la guerra y conocer a ese pueblo, que lo que está sucediendo en Siria está muy lejos de ser una guerra civil… si hubiera que ponerle una etiqueta sería más bien una invasión”. La hermana se explayó relatando las burlas de la población local hacia las fuerzas de la coalición occidental, cuyos aviones disparaban “al aire” y no contra los terroristas. Y remató: “la única intervención que trajo realmente beneficio fue la rusa, que apoyando al ejército nacional, logró por primera vez en años lo que la comunidad internacional decía que no se podía: liberaron ciudades e hicieron retroceder a los grupos rebeldes”.

En efecto, con su compleja operación militar en Siria,  Rusia propinó un duro golpe a las naciones imperialistas integrantes de la OTAN, que han intentado hacer en ese país lo mismo que anteriormente en  Irak y Libia, y planean contra Irán. La coordinación, a partir de septiembre de 2015, de una bien planeada campaña de la fuerza aeroespacial rusa, respaldada por la flota de guerra y por golpes quirúrgicos de sus fuerzas especiales, con la combatividad, conocimiento del terreno y labor de inteligencia del Ejército Árabe Sirio, permitieron que en poco más de un año las grandes ciudades del país medioriental fueran recapturadas por las fuerzas de Bashar al-Assad, con un respaldo importante de unidades de Hezbolá e iraníes y de una brigada palestina.

La ofensiva aérea rusa, unida al accionar de estas fuerzas ocasionó un daño irreparable al Estado Islámico (EI) y a otros grupos armados, entrenados y armados por Arabia Saudita, Quatar y -hasta hace poco- Turquía, bajo la batuta de Estados Unidos y de los servicios secretos de Francia y Reino Unido. La espectacular voltereta de Ankara hacia Moscú abrió un tremendo boquete a la coalición occidental y sentó las bases para el auspicio por Rusia, Irán y Turquía del alto al fuego entre las fuerzas gubernamentales y los grupos apoyados por la última, que excluye al EI y formaciones más afines. Aunque también a los kurdos, quienes han combatido resueltamente a los terroristas pero el gobierno turco considera sus enemigos.

Aunque la tregua acordada y el reinicio de las negociaciones entre Damasco y los grupos armados en Astana, Kazajistán, recibieron el pleno apoyo de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que también fija el 8 de febrero para la reanudación de las pláticas de paz en Ginebra bajo supervisión de la ONU, es temprano para echar las campanas al vuelo. La paz en Siria no está a la vuelta de la esquina aunque habrá zonas más extensas a partir de ahora donde la población civil pueda tener un respiro al alejarse los combates de la vida cotidiana.

Es muy difícil que las potencias imperialistas, sus socios de las petromonarquias árabes y -no debe olvidarse- Israel,  renuncien a sus planes desestabilizadores de Siria y acepten la primacía de Moscú, Teherán y Ankara en la región. Habrá que esperar por la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y sus primeros contactos con Rusia para hacerse una idea de lo que viene. Si nos guiamos por sus declaraciones y su entorno abiertamente pro sionista, no es para ser optimistas.

Lo que sí queda claro es que no es redituable para las potencias imperialistas provocar a Rusia que, además, ha modernizado y fortalecido sus fuerzas armadas, cuenta con un pensamiento estratégico y táctico de la talla del de Putin y una estrecha alianza con China, su poderosa vecina.  Los duros contragolpes de Moscú en Georgia, Ucrania y ahora en Siria, así lo demuestran.

05
Enero

El pasado lunes tomó posesión de su cargo como gobernador colonial de Puerto Rico, Ricardo Roselló. Con pasión digna de mejor causa, el flamante gobernador se comprometió a “intentar en sus 4 años de mandato, que la isla caribeña se convierta en el Estado número 51 de EU”.

Roselló, hijo del ex gobernador colonial, Pedro Roselló, (1993-2001) representa la visión anexionista ampliada y corregida del Partido Nuevo Progresista, PNP, (Estadista). El joven gobernador anunció realizar una consulta popular sobre el estatus político de la isla que incluya sólo dos opciones: estatidad o independencia, relegando la alternativa autonomista por considerar que “el Estado Libre Asociado está muerto”, mientras impulsa una petición de admisión al Congreso de EU para que Puerto Rico sea un Estado.

Al reverdecer el equivocado camino de la estatidad, Roselló buscar sacar a la colonia de la aguda crisis económica de la isla, con una deuda de 69 mil millones de dólares y un desempleo que supera el 12%, causa de la emigración de más de 200 mil personas de una población de apenas 3 millones.

Según Roselló, “El estatuto actual de Puerto Rico como Estado Libre Asociado a EU, mantiene a la isla en una situación de subordinación desigual, que se corregiría con la incorporación de pleno derecho de su país a la vecina primera potencia mundial”. Un día después de tomar posesión, Roselló viajó a Washington para iniciar el cabildeo legislativo de respaldo a la anexión de Puerto Rico a EU.

A finales de la década de los 40 del pasado siglo, fue aprobada por el Congreso de EU la Ley 53 restringiendo los derechos de independencia y los movimientos nacionalistas en Puerto Rico. Desde entonces, fue institucionalizada la persecución y marginación política de los patriotas puertorriqueños.

A principios de la década de los 50, mientras el presidente de EU, Harry Truman y el gobernador colonial de Puerto Rico, Luis Muñoz Marín, negociaban el Estado Libre Asociado de Puerto Rico con el fin de perpetuar la colonia, como respuesta patriótica el prócer nacionalista, Pedro Albizú Campos, proclamaba la República de Puerto Rico con el Grito de Jayuya. Durante tres días de fieros combates, la bandera puertorriqueña ondeó libre en Puerto Rico. Pocos años después dos nacionalistas asaltaban la residencia temporal del presidente Truman en Washington y otros cuatros disparaban desde el palco de visitantes contra los senadores en el Congreso de EU.

Durante la década de los 60, la represión contra los sectores patrióticos provocó la organización de diferentes grupos armados clandestinos en Puerto Rico, con acciones de propaganda armada. La victoria electoral del gobernador estadista, Carlos Romero Barceló a mediados de los 70, con un programa para hacer avanzar la anexión de Puerto Rico, tuvo como respuesta patriótica la organización clandestina de grupos armados en Puerto Rico y en EU. Después de cruenta represión, donde fueron asesinados y detenidos varios líderes independentistas, los grupos armados se replegaron. En los últimos años una mayor tolerancia política por parte de las autoridades norteamericanas y coloniales, permitieron que los sectores independentistas se manifestaran pacíficamente.

Sin embargo, desconociendo por su juventud la historia más reciente y mal asesorado políticamente por sus predecesores, el nuevo gobernador con su grito en favor de la anexión atiza, sin proponérselo, el fuego independentista.

04
Enero

Entramos al nuevo año con los pies en la penumbra. No es que el pesimismo imponga su imperio sobre la esperanza; sino que el próximo arribo a la Casa Blanca de quien, luego de su triunfo en el Colegio Electoral se calificara como “imprevisible”, no puede inspirar confianza en el futuro de su gestión al frente de la mayor potencia económica y militar del planeta.

No se pueden decidir asuntos de alta política exterior, que podrían desatar graves conflictos internacionales, a través del impulso venático contenido en un tuit. Y aunque se asegura que unos 470 colaboradores lo acompañarán en la aventura, nadie sabe a ciencia cierta quién o quiénes podrían influir en decisiones de vital importancia para la estabilidad económica, la seguridad y la paz del mundo, que hoy se bambolean en la cuerda floja.

¿Será el veterano Mike Flynn, Consejero de Seguridad Nacional, quien fue de los invasores de Afganistán e Irak; criticado por su devoción hacia el Kremlin, aunque no es el único en el gabinete?

¿Steve Bannon, Asesor y principal estratega, promotor de una raza superior blanca para dirigir Estados Unidos? ¿James Mattis, el famoso “perro rabioso” y jefe del Pentágono? Quien nombrado para dirigir las operaciones en Medio Oriente, en sustitución de David Petraeus, tuvo que dejar el cargo en 2013 por su “islamofobia”.

¿Rex Tillerson, secretario de Estado; el general John Kelly, secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS); o Mike Pompeo, nuevo Director de la CIA?

¿Qué cartas podría jugar Ivanka Trump, la “hija favorita” del magnate, a quien se le reconoce un enorme influjo sobre el padre.

Dick Cheney, quien fue vicepresidente durante el gobierno de George W. Bush (2001-2008), y uno de los más influyentes en ese cargo en la historia moderna de Estados Unidos, dijo mucho antes de su designación: “Quien asiste a las reuniones, quien accede al oído del presidente, quien tiene la suerte de poder hablarle antes de que decida, es fundamental”.

Lo cierto es que el senador demócrata Patrick Leahy dijo, no sin razón -y con lo que concuerdo-, al referirse a Trump: “No sé qué quiere hacer y creo que él tampoco”.

Pienso que quien logre esta capacidad de influir en decisiones que pueden poner en riesgo la seguridad mundial, equivale a ser el dueño de la llave de los truenos; en medio de un panorama general nada estimulante. Los organismos especializados deben disminuir las proyecciones de crecimiento para 2017, que se sitúan por el momento en torno al 2 y el 3%.

Entre los peligros que enfrenta la economía global se encuentran la guerra comercial anunciada por Trump contra China; el futuro del TLCAN, cuya desaparición provocaría un desajuste en la economía mundial: la desintegración de la UE, el mayor bloque comercial del mundo, que enfrenta políticas separatistas y el avance de sectores de derecha, tendría también un impacto de gran factura.

Habrá que descifrar en el camino las fisuras que pudieran existir entre las amenazas de Trump y la terquedad de la realidad. Sólo podría paliar su ignorancia política, no de especialista en “reality show”, si en cada ocasión resolviera la ecuación gasto-beneficio para la humanidad, en favor de ésta última y no de su ego.