30
Junio

AL: muere, por causas prevenibles, un niño menor de 5 años cada tres minutos

Escrito por 
Publicado en Al día

La inversión en la salud materna e infantil puede evitar la muerte de unos 200 mil niños menores de 5 años cada año en Latinoamérica, donde el lugar y condiciones al nacer definen la probabilidad de supervivencia y desarrollo debido a la inequidad entre y dentro de los países, alertó hoy Unicef.

“Claramente tenemos una región desigual, con marcada inequidad para madres y niños en sus propios países”, dijo a Luisa Brumana, asesora en Salud de Unicef para Latinoamérica y el Caribe, al citar el informe Reducir las diferencias: El poder de invertir en los niños más pobres, presentado este miércoles.

“Hay muchas inequidades que deben ser prioridad para los Gobiernos, llegar a los que más sufren, que son los niños pobres, con madres con baja escolaridad y muchos de ellos de minorías étnicas como los indígenas”, añadió la epidemióloga.

Según datos de Unicef, se estima que en América Latina 196 mil niños menores de 5 años mueren cada año por causas prevenibles, de los cuales 167 mil (85 %) tienen menos de un año, es decir que en la región muere un niño cada tres minutos.

“Que tengamos casi 200 mil niños que mueren y que esas muertes sean prevenibles es alarmante, eso no debería pasar, hay formas de evitarlo”, afirmó Brumana, al insistir en que los “países deben entender que la inversión no solo es moral porque hay un retorno al evitar la enfermedad y miles de muertes”.

Así lo resalta el informe de Unicef al señalar que “las inversiones en poblaciones de niños y madres pobres, por cada millón invertido, salvan el doble de vidas de menores de 5 años que una inversión equivalente en otras que no son pobres”,

“De las 1,1 millones de vidas salvadas en los 51 países estudiados durante el último año, casi el 85 % se encontraba entre los pobres”, agrega el documento.

En Latinoamérica, “el riesgo de morir antes de los 28 días de nacido en los países más pobres es 2,5 veces mayor que en los más ricos y el riesgo de que un niño muera antes de los 5 años es tres veces mayor” en la misma comparación, advierte la agencia de la ONU.

La situación más difícil la afronta Haití, que tiene, por ejemplo, la tasa de mortalidad neonatal más alta de la región, con 25 muertes por cada mil nacidos vivos, seguido de República Dominicana (20) y Bolivia (16). Mientras, las cifras más bajas las reportan Cuba (2) y Chile y Uruguay (5).

Para Brumana, el “gran problema es la inequidad dentro de los mismos países: Hay zonas muy pobres, etnias sin atención, poblaciones muy apartadas, donde el acceso es restringido”.

Por ejemplo, sostiene la experta en salud pública, en Colombia, Haití, Nicaragua, Panamá y Surinam la tasa de cobertura de atención prenatal, que debe ser por lo menos de cuatro visitas, es tres veces más baja entre las mujeres sin escolaridad que entre las que tienen educación superior.

Explicó que las intervenciones más costo-efectivas son los cuidados prenatales, la lactancia materna, exclusiva y temprana, la vacunación completa, el acceso inmediato a tratamiento y el acceso a mosquiteros en los países donde persiste la malaria.

“Con estas acciones hay que llegar a los más pobres para reducir la enfermedad y la mortalidad”, subrayó.

“Invertir en los niños más pobres no solo es correcto en principio, también es correcto en la práctica, ya que salva más vidas por cada dólar gastado”, coincidió el director ejecutivo del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Anthony Lake, en la presentación del i nforme del organismo.

Unicef alertó de que, si no se acelera la reducción de la mortalidad infantil, para 2030 casi 70 millones de niños morirán antes de cumplir cinco años.

Por eso, María Cristina Perceval, directora regional de Unicef para América Latina y el Caribe, afirmó en un comunicado que la región debe “invertir en servicios de salud y nutrición de alto impacto y calidad”.

 

UNICEF confirma que Cuba tiene 0% de Desnutrición Infantil

 

La existencia en el mundo en desarrollo de 146 millones de niños menores de cinco años bajos de peso, contrasta con la realidad de los infantes cubanos, reconocidos mundialmente por estar ajenos a ese mal social.

Esas preocupantes cifras aparecieron en un reciente reporte del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), bajo el título de Progreso para la Infancia, Un balance sobre la nutrición, divulgado en la sede de la ONU.

De acuerdo con el documento, los porcentajes de los niños con bajo peso son de 28 por ciento en África Subsahariana, 17 en Medio Oriente y África del Norte, 15 en Asia oriental y el Pacífico, y siete en Latinoamérica y el Caribe. La tabla la completan Europa Central y del Este, con el cinco por ciento, y otros países en desarrollo, con 27 por ciento.

Cuba no tiene esos problemas, es el único país de América Latina y el Caribe que ha eliminado la desnutrición infantil severa, gracias a los esfuerzos del Gobierno por mejorar la alimentación del pueblo, especialmente la de aquellos grupos más vulnerables.

Las crudas realidades del mundo muestran que 852 millones de personas padecen de hambre y que 53 millones de ellas viven en América Latina. Sólo en México hay cinco millones 200 mil personas desnutridas y en Haití tres millones 800 mil, mientras en todo el planeta mueren de hambre cada año más de cinco millones de niños.

De acuerdo con estimados de las Naciones Unidas, no sería muy costoso lograr salud y nutrición básica para todos los habitantes del Tercer Mundo. Bastarían para alcanzar esa meta 13 mil millones de dólares anuales adicionales a lo que ahora se destinan, una cifra que nunca se ha logrado y que es exigua si se compara con el millón de millones que cada año se destinan a publicidad comercial, los 400 mil millones en drogas estupefacientes o incluso los ocho mil millones que se gasta en Estados Unidos en cosméticos.

Para satisfacción de Cuba, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también ha reconocido que ésta es la nación con más avances en América Latina en la lucha contra la desnutrición.

El Estado cubano garantiza una canasta básica alimenticia que permite la nutrición de su población al menos en los niveles básicos- mediante la red de distribución de productos normados.

De igual forma, se llevan a cabo reajustes económicos en otros mercados y servicios locales para mejorar la alimentación del pueblo cubano y atenuar el déficit alimentario. Especialmente se mantiene una constante vigilancia sobre el sustento de los niños, las niñas y adolescentes. Así, la atención a la nutrición comienza con la promoción de una mejor y natural forma de alimentación de la especie humana.

El tema de la desnutrición cobra gran importancia en la campaña de la ONU para lograr en 2015 las Metas de Desarrollo del Milenio, adoptadas en la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada en 2000, y que tienen entre sus objetivos eliminar la pobreza extrema y el hambre para esa fecha.

No exenta de deficiencias, dificultades y serias limitaciones por un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos hace más de cuatro décadas, Cuba no muestra desesperantes ni alarmantes índices de desnutrición infantil. Ninguno de los 146 millones de niños menores de cinco años bajos de peso que viven hoy en el mundo es cubano.

Valora este artículo
(0 votos)
Admin

Aliquam erat volutpat. Proin euismod laoreet feugiat. In pharetra nulla ut ipsum sodales non tempus quam condimentum. Duis consequat sollicitudin sapien, sit amet ultricies est elementum ac. Aliquam erat volutpat. Phasellus in mollis augue.

Sitio Web: www.youjoomla.com

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.