Al día

01
Julio

En julio del 2014 escribí un artículo titulado: Solo el diablo falta por pedir que se levante el bloqueo de Estados Unidos a Cuba. Unos meses después, en diciembre de ese mismo año, el otrora inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama, pareció haber escogido el camino hacia el fin de esa injusta guerra impuesta a la mayor de las Antillas desde hace más de 55 años.

El “diablillo” de turno del Norte admitió entonces que esa agresiva política aplicada por sucesivas administraciones de la Casa Blanca fue un fracaso, y se dispuso a iniciar un complejo proceso hacia la normalización de las relaciones entre Washington y La Habana.

Obama comenzó un acercamiento entre ambas partes, tras seis décadas de confrontación generadas desde territorio norteamericano, aunque nunca llegó a usar los poderes con los que contaba para dar al traste con el bloqueo, rechazado en innumerables ocasiones por la comunidad internacional.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas, la firma de más de una veintena de acuerdos conjuntos en diferentes esferas, y el incremento de intercambios de delegaciones oficiales y de hombres de negocios, además de visitantes a la nación caribeña, generaron sin embargo expectativas acerca del fin del cerco económico, comercial y financiero, y del futuro de los nexos entre Estados Unidos y Cuba.

No pocos se mostraron optimistas ante el curso de esos acontecimientos, pero la mayoría de los cubanos mantuvo cautela frente a las promesas y las actuaciones de Obama, quien pudo pasar a la historia si hubiera al menos encauzado la definitiva muerte del bloqueo.

Los habitantes del decano archipiélago caribeño conocen muy bien a su vecino poderoso del Norte, y como reza un refrán popular saben de qué pie ha cojeado siempre Washington en sus andanzas nada halagüeñas hacia la Isla.

No por casualidad Cuba hizo una Revolución, comandada por su líder histórico Fidel Castro, a solo 90 millas del imperio más poderoso de la historia contemporánea, y ha resistido invicta a todos los embates orquestados en Estados Unidos, desde invasiones castrenses hasta agresiones terroristas, y la guerra económica, comercial y financiera que aún perdura, y que otro nuevo diablo mayor, el ahora ocupante de la Casa Blanca, Donald Trump, anunció que mantendrá y endurecerá.

El eventual retroceso de la conducta de Washington con respecto a la nación caribeña ha provocado el repudio de la comunidad internacional, y lejos de amedrentar al pueblo de Cuba fortalece su histórica unidad, y la convicción de defender su soberanía e independencia.

Una canción muy afamada en la mayor de las Antillas resalta en su letra que “un cubano de verdad da la vida por su tierra, vive de frente y derecho, preparado para el combate, y a su bandera se aferra”.

Agrega además en uno de sus estribillos que los cubanos siguen p´lante (para adelante) porque “nunca fuimos cobardes”.

Es realmente una pena que Trump, sus más cercanos colaboradores y sus pésimos asesores no tengan la oportunidad de escuchar esa canción titulada “Me dicen Cuba”, del prestigioso músico Alexander Abreu.

30
Junio

La inversión en la salud materna e infantil puede evitar la muerte de unos 200 mil niños menores de 5 años cada año en Latinoamérica, donde el lugar y condiciones al nacer definen la probabilidad de supervivencia y desarrollo debido a la inequidad entre y dentro de los países, alertó hoy Unicef.

“Claramente tenemos una región desigual, con marcada inequidad para madres y niños en sus propios países”, dijo a Luisa Brumana, asesora en Salud de Unicef para Latinoamérica y el Caribe, al citar el informe Reducir las diferencias: El poder de invertir en los niños más pobres, presentado este miércoles.

“Hay muchas inequidades que deben ser prioridad para los Gobiernos, llegar a los que más sufren, que son los niños pobres, con madres con baja escolaridad y muchos de ellos de minorías étnicas como los indígenas”, añadió la epidemióloga.

Según datos de Unicef, se estima que en América Latina 196 mil niños menores de 5 años mueren cada año por causas prevenibles, de los cuales 167 mil (85 %) tienen menos de un año, es decir que en la región muere un niño cada tres minutos.

“Que tengamos casi 200 mil niños que mueren y que esas muertes sean prevenibles es alarmante, eso no debería pasar, hay formas de evitarlo”, afirmó Brumana, al insistir en que los “países deben entender que la inversión no solo es moral porque hay un retorno al evitar la enfermedad y miles de muertes”.

Así lo resalta el informe de Unicef al señalar que “las inversiones en poblaciones de niños y madres pobres, por cada millón invertido, salvan el doble de vidas de menores de 5 años que una inversión equivalente en otras que no son pobres”,

“De las 1,1 millones de vidas salvadas en los 51 países estudiados durante el último año, casi el 85 % se encontraba entre los pobres”, agrega el documento.

En Latinoamérica, “el riesgo de morir antes de los 28 días de nacido en los países más pobres es 2,5 veces mayor que en los más ricos y el riesgo de que un niño muera antes de los 5 años es tres veces mayor” en la misma comparación, advierte la agencia de la ONU.

La situación más difícil la afronta Haití, que tiene, por ejemplo, la tasa de mortalidad neonatal más alta de la región, con 25 muertes por cada mil nacidos vivos, seguido de República Dominicana (20) y Bolivia (16). Mientras, las cifras más bajas las reportan Cuba (2) y Chile y Uruguay (5).

Para Brumana, el “gran problema es la inequidad dentro de los mismos países: Hay zonas muy pobres, etnias sin atención, poblaciones muy apartadas, donde el acceso es restringido”.

Por ejemplo, sostiene la experta en salud pública, en Colombia, Haití, Nicaragua, Panamá y Surinam la tasa de cobertura de atención prenatal, que debe ser por lo menos de cuatro visitas, es tres veces más baja entre las mujeres sin escolaridad que entre las que tienen educación superior.

Explicó que las intervenciones más costo-efectivas son los cuidados prenatales, la lactancia materna, exclusiva y temprana, la vacunación completa, el acceso inmediato a tratamiento y el acceso a mosquiteros en los países donde persiste la malaria.

“Con estas acciones hay que llegar a los más pobres para reducir la enfermedad y la mortalidad”, subrayó.

“Invertir en los niños más pobres no solo es correcto en principio, también es correcto en la práctica, ya que salva más vidas por cada dólar gastado”, coincidió el director ejecutivo del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Anthony Lake, en la presentación del i nforme del organismo.

Unicef alertó de que, si no se acelera la reducción de la mortalidad infantil, para 2030 casi 70 millones de niños morirán antes de cumplir cinco años.

Por eso, María Cristina Perceval, directora regional de Unicef para América Latina y el Caribe, afirmó en un comunicado que la región debe “invertir en servicios de salud y nutrición de alto impacto y calidad”.

 

UNICEF confirma que Cuba tiene 0% de Desnutrición Infantil

 

La existencia en el mundo en desarrollo de 146 millones de niños menores de cinco años bajos de peso, contrasta con la realidad de los infantes cubanos, reconocidos mundialmente por estar ajenos a ese mal social.

Esas preocupantes cifras aparecieron en un reciente reporte del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), bajo el título de Progreso para la Infancia, Un balance sobre la nutrición, divulgado en la sede de la ONU.

De acuerdo con el documento, los porcentajes de los niños con bajo peso son de 28 por ciento en África Subsahariana, 17 en Medio Oriente y África del Norte, 15 en Asia oriental y el Pacífico, y siete en Latinoamérica y el Caribe. La tabla la completan Europa Central y del Este, con el cinco por ciento, y otros países en desarrollo, con 27 por ciento.

Cuba no tiene esos problemas, es el único país de América Latina y el Caribe que ha eliminado la desnutrición infantil severa, gracias a los esfuerzos del Gobierno por mejorar la alimentación del pueblo, especialmente la de aquellos grupos más vulnerables.

Las crudas realidades del mundo muestran que 852 millones de personas padecen de hambre y que 53 millones de ellas viven en América Latina. Sólo en México hay cinco millones 200 mil personas desnutridas y en Haití tres millones 800 mil, mientras en todo el planeta mueren de hambre cada año más de cinco millones de niños.

De acuerdo con estimados de las Naciones Unidas, no sería muy costoso lograr salud y nutrición básica para todos los habitantes del Tercer Mundo. Bastarían para alcanzar esa meta 13 mil millones de dólares anuales adicionales a lo que ahora se destinan, una cifra que nunca se ha logrado y que es exigua si se compara con el millón de millones que cada año se destinan a publicidad comercial, los 400 mil millones en drogas estupefacientes o incluso los ocho mil millones que se gasta en Estados Unidos en cosméticos.

Para satisfacción de Cuba, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también ha reconocido que ésta es la nación con más avances en América Latina en la lucha contra la desnutrición.

El Estado cubano garantiza una canasta básica alimenticia que permite la nutrición de su población al menos en los niveles básicos- mediante la red de distribución de productos normados.

De igual forma, se llevan a cabo reajustes económicos en otros mercados y servicios locales para mejorar la alimentación del pueblo cubano y atenuar el déficit alimentario. Especialmente se mantiene una constante vigilancia sobre el sustento de los niños, las niñas y adolescentes. Así, la atención a la nutrición comienza con la promoción de una mejor y natural forma de alimentación de la especie humana.

El tema de la desnutrición cobra gran importancia en la campaña de la ONU para lograr en 2015 las Metas de Desarrollo del Milenio, adoptadas en la Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada en 2000, y que tienen entre sus objetivos eliminar la pobreza extrema y el hambre para esa fecha.

No exenta de deficiencias, dificultades y serias limitaciones por un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos hace más de cuatro décadas, Cuba no muestra desesperantes ni alarmantes índices de desnutrición infantil. Ninguno de los 146 millones de niños menores de cinco años bajos de peso que viven hoy en el mundo es cubano.

11
Abril

Lo que hoy está viviendo Venezuela, es la continuidad de un plan de desestabilización que inició el 11 de abril de 2002, cuando la oligarquía venezolana dio golpe de Estado a Hugo Chávez. El documental “Puente LLaguno, claves de una masacre,” detalla con imágenes precisas y testimonios de sobrevivientes, la conspiración de medios de comunicación nacionales e internacionales, derechistas, que manipularon las imágenes que el mundo vio, y que ocultaron la masacre tipo emboscada que sufrieron los manifestantes pacíficos que defendían al gobierno de Chávez, mismo que había sido secuestrado. No fue un enfrentamiento entre opositores y oficialistas, fue una emboscada, un plan fraguado desde la embajada de Estados Unidos en Venezuela y la oligarquía. Llegaron francotiradores desde Estados Unidos, que salieron inmediatamente del país después de la masacre.

A esas mismas manifestaciones desestabilizadoras llama hoy, el plan no cambia mucho, el ingenio no les llega más que para repetir las viejas estrategias del 2002, 2004, 2013 y 2014. La salvedad es que ahora la tecnología y las redes sociales ayudan mucho y están evidenciando en tiempo real, lo que sucede en las calles de Venezuela. Y en ningún momento se han dado manifestaciones pacíficas que es derecho ciudadano, lo que estamos viendo es destrucción y provocaciones por parte grupos desestabilizadores, orquestados por la oligarquía venezolana e internacional.

Han tirado aceite en las calles para que la policía motorizada no avance, les tiran piedras, botellas y cuanto objeto tengan en sus manos. Un opositor que estaba entre la turba en Plaza Altamira, pidió alto a la violencia y fue golpeado brutalmente por sus propios compañeros. Pero estas imágenes no saldrán en noticieros internacionales “pro democracia”. Tampoco las de los alambres de púa colocados a media calle para decapitar motoristas y policías. Tal como sucedió en el 2014. Hablo de las conocidas guayas y guarimbas. La Guardia Nacional Bolivariana ha encontrado cargamento de bombas molotov, ¿para qué querrán esto los manifestantes “pacíficos”?

Siempre hay víctimas inocentes, en estas revueltas derechistas ha muerto el joven Jairo Ortiz, que salió de su casa en el municipio de Carrizal estado Miranda, a juntarse con un amigo y fue asesinado en el camino; entre los disturbios violentos, la derecha ha tomado descaradamente el nombre de Jairo como bandera para culpar al gobierno, ¿fue un enviado de la derecha quien mató a un inocente para provocar reacción internacional contra el gobierno de Maduro?

Guarimberos pusieron barricadas enfrente de las instalaciones de la estación radial estatal Yvke Mundial, en Las Mercedes, Baruta. ¿Manifestantes pacíficos? También intentaron quemar los bancos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y el Bicentenario en la avenida Venezuela de El Rosal. Una turba de encapuchados opositores golpearon a un policía nacional, la PNB logró rescatarlo. ¿Se imagina usted lo que es golpear a un policía en Estados Unidos?

Taparon la principal arteria vial en hora pico, en Autopista Francisco Fajardo, ¿se imaginan lo que es realizar un acto así en Estados Unidos? David Smolansky alcalde de El Hatillo, estado Miranda, responsable nacional adjunto de Voluntad Popular, movimiento que recibe el respaldo absoluto del senador injerencista Marco Rubio, manifestó en redes sociales: “Atención Comunidad Internacional: cuidado y Nicolás Maduro empieza a usar armas químicas como está ocurriendo en Siria.” Estas acciones por mínimas que parezcan, son fósforos sobre gasolina, que llaman claramente a una intervención militar estadounidense en el país.

Los actos terroristas realizados en la sede de la Magistratura en Chacao, Caracas. ¿Se imagina algo similar en Estados Unidos, las forma en que serían tratados por parte de la policía y el ejército y hasta el FBI? Con bombas molotov destruyeron vehículos de Corporación Venezolana de Alimentos y Misión Nevado. 7 personas fueron detenidas en Caracas Venezuela con 60 bombas molotov, ¿manifestantes pacíficos?

Las Naciones Unidas le pide a Maduro que respete derecho a manifestarse y a opinar. La OEA y 12 países de la región, presionan para llevar a cabo el golpe de Estado por la vía “diplomática” haciendo palanca con las guarimbas en las calles y los 10 minutos dedicados a Venezuela en medios internacionales en sus 3 ediciones de noticieros.

¿Por qué la ONU no se ocupa de Siria en lugar de estar metiendo sus narices en asuntos internos de Venezuela? ¿Por qué la OEA no se ocupa de denunciar el genocidio que vive México y deja a Venezuela en paz? El gobierno de Maduro es legítimo, fue puesto ahí en elecciones democráticas, que según mandato constitucional, deben realizarse en 2018.

A pesar de los intentos de la derecha para provocar al gobierno de Maduro, no hay una sola imagen que muestre a un solo policía o a un solo soldado reprimiendo a las turbas de guarimberos. En cualquier país con política capitalista y neoliberal ya hubieran ametrallado a mansalva, mientras se averiguan los motivos. Para ejemplo por mencionar solo dos casos recientes, en México: Nochixtlán, Arentapacua comunidades pidiendo respeto a sus tierras y sus derechos y en Guatemala la Masacre de Alaska. Ahí no hubo OEA ni Naciones Unidas pidiendo la destitución de los presidentes. Bueno, para no ir tan lejos, pregúntese usted, para qué compraría Macri en Argentina, 2 mil millones de dólares en armamento.

Desde el 2002 los intentos de golpes de Estado que vive Venezuela son de 3 a 4 por año. Pero Venezuela no es la misma de hace 25 años, su pueblo ha despertado. No será ahora que van a derrumbar la Revolución Chavista. Ni la OEA ni la ONU ni países injerencias le van a ir a decir a Venezuela, cómo se deben comer las arepas y cómo se baila el joropo, ¡faltaba más!

11
Abril

El presidente Donald Trump sustituye la duda para prever el futuro, por la certeza de que su embestida provocadora no será sostenible.

Lo imprevisto, que ha sido hasta el momento fuente de incertidumbre desde el comienzo de su administración, se convirtió en confianza de que el salto al precipicio dado por el inexperto presidente, pueda ser corregido a tiempo. Con su irresponsable decisión, Trump abre 5 frentes de batalla: Rusia, China, Irán, Hezbolá y Corea del Norte, poniendo en vilo al pueblo norteamericano y al resto de la comunidad internacional, pero al mismo tiempo obliga a sus adversarios a negociar.

El reciente acercamiento a Rusia y China, identificados como los principales competidores políticos y económicos del sector financiero-comercial que representa el magnate millonario, transmitió cierta prudencia en medio de su inestable gobernabilidad. La decisión para cambiar la política contra Siria y Corea del Norte, sostenida durante su campaña electoral e inicio de su administración mientras cenaba con el presidente chino, Xi Jinping, y planificaba un encuentro con el presidente Vladimir Putin, no habría sido considerada ni por los más arriesgados apostadores.

El uso de armas químicas en Siria, sin investigar quién las utilizó, fue el pretexto para presentar una oferta “imposible de rehusar” a Moscú: la negociación política para una solución del conflicto sirio, sin la presencia de Bachar el Assad. Con esa posición, Washington regresa al origen de la guerra en Siria a principios de 2011.

Después del bombardeo a la base aérea siria la embajadora de EU ante la ONU, Nikki Haley, aseguró que no existe solución política alguna para el conflicto en Siria, “si el presidente Bachar el Assad continúa en el poder”. Más adelante la embajadora explicó: “Hay múltiples prioridades en la zona. Una es lograr la salida de El Assad del poder. Otra es acabar con el grupo terrorista Estado Islámico. También hay que deshacerse de la influencia iraní. Es una situación complicada”.

Como era de esperarse, la oferta de Trump recibió una respuesta pertinente por parte de uno de los previsibles negociadores: El centro de mando conjunto de las tropas aliadas del gobierno sirio que incluyen fuerzas de Rusia, Irán y Hezbolá, advirtieron a EU que responderán con la fuerza si vuelve a atacar Siria. “Lo que EU ha perpetrado es una agresión contra Siria que cruza las líneas rojas. A partir de ahora responderemos con fuerza a cualquier agresor o cualquier violación de las líneas rojas de quien quiera que sea y América conoce nuestra capacidad de responder bien”, advirtió un comunicado sirio.

Por su parte, Moscú aseguró que el presidente iraní transmitió al presidente Putin que el ataque de EU es inaceptable. “Los líderes intercambiaron opiniones sobre la situación en Siria, ambos destacaron que son inadmisibles las acciones agresivas de EU contra un Estado soberano en violación de las normas del derecho internacional, informó un comunicado del Ministerio de Exteriores ruso.

Respecto a China, es obvio que el sorpresivo ataque al gobierno sirio y el movimiento de fuerza contra Corea del Norte haya sido informado por Trump al presidente chino mientras compartían en su residencia y club privado de Mar-a-Lago en la Florida, y que Xi Jinping haya regresado a su país con la propuesta negociadora de Trump sobre el conflicto norcoreano.

Teniendo en cuenta la formación empresarial-negociadora del mandatario norteamericano y gran parte de su equipo de gobierno, habría que considerar un escenario donde su creíble fuerza extrema hacia Siria y Corea del Norte, en realidad sólo pretende recibir una contraoferta aceptable por parte de Rusia y China.

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